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| Cochera de tamaño medio en EE. UU., 1880 |
Los establos estaban situados al pie de vía; en explotaciones grandes podía haber varios a lo largo de la línea. Un establo normalmente disponía de dos filas de alojamientos para los animales separadas por un pasillo de acceso central.
Para evitar un inútil transporte, se los solía instalar en un piso superior sobre el establo; el grano se depositaba extendido y el forraje debía protegerse de las emanaciones de los animales, pues de otro modo estos lo rechazarían.
La Compañía de Ómnibus de París instalaba sobre sus cuadras placas metálicas sobre bóveda de ladrillo protegidas con asfalto y posteriormente techadas para el alojamiento de sus graneros.
Cochera Madrileña en 1875 durante su construcción.Solían ser de planta rectangular; las vías de depósito, paralelas entre sí, se conectaban entre ellas y a la red mediante un carro transbordador al que en algunas ocasiones seguía una placa giratoria para facilitar el traspaso a la red si la cochera era perpendicular a la vía. En Barcelona hay constancia de estas placas en al menos cuatro cocheras: Josepets, Taulat, Sants y Sant Andreu (esta última de tranvías de vapor). En algunas de estas vías se instalaban fosas para poder atender al mantenimiento de los coches, repaso de ejes, cojinetes y sistema de freno.
Cochera de una red importante en EEUU, posiblemente Nueva York.El mantenimiento era considerado uno de los gastos más considerables, por lo que, para minimizar los costes, era conveniente disponerlo próximo al depósito; en la cabria tener todas aquellas herramientas indispensables para las tareas de servicio, tanto en pequeñas como en grandes instalaciones. Los depósitos solían disponer de un motor de vapor, gas o electricidad para alimentar mediante un embarrado el movimiento de las máquinas herramienta allí existentes. En grandes instalaciones, esta máquina también se usaría para el movimiento de los alimentadores de grano.
La enfermería debe tener una capacidad para atender un 10% de los équidos, que es la cantidad de animales que normalmente puede estar indispuesta. En ella es preciso prever estancias aisladas para animales con enfermedades infecciosas.
Finalmente, indicaremos que el depósito se completará con el almacén de lampistería
Cochera de Sants, el edificio de entrada aún persiste hoy. |
Además, en redes grandes o de gran longitud, se situaban establos en puntos estratégicos para poder refrescar a los animales, sustituyéndolos cuando fuese necesario.

Los atalajes empleados eran mayoritariamente el collarón aunque modernamente se ha popularizado el uso del enganche a la "Húngara", que en vez de ejercer la presión en las espaldas, la realiza en el pecho. Todos los caballos de las fotos del post llevan enganche por collarón. El primero es collarón Bávaro y los dos siguientes ingleses.
En Barcelona se uso en la línea de Poble Nou entre 1890 y 1899 años en que la vía se estrecho a 1 metro ya que era una línea corta, sin pendiente, con coches ligueros de un piso y así mismo el ancho de la vía condicionaba el uso a un animal o fila de los mismos de modo que no resbalaran sus cascos con el raíl.




