viernes, 15 de abril de 2022

Lo siento, no fumo.

 



   No fumador de toda la vida, recuerdo que en mi juventud a una invitación de tabaco solía contestar: “lo siento, no fumo”, como si se tratase de una descortesía. Mas tarde se comenzó a limitar el uso del tabaco; a finales de los noventa no era habitual fumar en las oficinas hasta su prohibición en 2006.

Hace unos días, en una película canadiense de 1980, el protagonista George C. Scott, hizo un gesto que hoy consideraríamos desagradable y de mala educación.

El actor, que interpretaba a un famoso compositor, estaba fumando en una oficina, y acabado su cigarro, lo tira al suelo y lo aplasta con el zapato.

Ello da que pensar sobre cómo van cambiando nuestros hábitos; también a nosotros nos ha recordado que teníamos pendiente una entrada sobre como sobrevino la prohibición de fumar en el transporte público, ya que teníamos guardadas varias gacetas y artículos de fines del siglo XIX sobre este tema.

 

El tabaco, producto cuyo uso fue descubierto por los nativos americanos y traído a Europa por los descubridores españoles en el siglo XVI, extendió su uso por todo el continente en sus tres formas, es decir, fumado en cigarros o en pipa, aspirado como rapé y finalmente mascado.

Con la generalización de su uso aparecieron detractores, y la controversia entre unos y otros ha llegado hasta nuestros días, y el hecho de que al fin se haya demostrado su perniciosidad, no ha impedido que continue su comercialización.

 


Compartimentos de no fumadores y … de fumadores…

Un reglamento de 1879 nos ilustra sobre la aparición de compartimentos de no fumadores, al parecer, estos se limitaban a la primera clase:

GACETA DE LOS CAMINOS DE HIERRO  2 DE MARZO DE 1879.

REGLAMENTO para la ejecución de la LEY DE POLICÍA DE FERRO-CARRILES

CAPÍTULO VII. Disposiciones concernientes a los viajeros y personas extrañas al servicio de los ferro-carriles.

Art. 100. Los viajeros tienen derecho a que los empleados de la empresa o del gobierno hagan salir del carruaje a todo el que por su falta de compostura, palabras o acciones, ofenda el decoro de los demás, altere el orden establecido o produzca disturbios o disgustos; como también a los que fumen en el carruaje destinado a los no fumadores.

Art. 101. Reservarán siempre las empresas uno o más compartimentos de primera clase en los trenes de viajeros para las señoras que viajando solas lo soliciten: y otro en el cual no se permita fumar.

Al poco, hemos encontrado en la hemeroteca de La Vanguardia: 29 de septiembre de 1881: -Son varias las quejas producidas con motivo de permitirse algunos caballeros fumar en los coches reservados de primera clase, en la línea de Valencia a Tarragona. No dudamos que la empresa dará órdenes a sus empleados para que eviten la repetición de este abuso. (Parece ser que entonces no estaba permitido el tabaco en los trenes)

 Hacia 1971 la RATP (autoridad del transporte parisino), abrió en sus autobuses una plataforma en la parte posterior a modo de las antiguas plataformas de acceso, y era lo que hoy se denominaría un área de fumadores, además de un excelente observatorio de la ciudad para los turistas.

 


Finalmente recordaremos una situación harto curiosa que se daba en los aviones, donde se segregaba a los fumadores a unas filas, mientras que se situaba a los no fumadores en las del lado opuesto con una distancia entre ambas de apenas un metro y sin mediar separación física alguna entre ambas.

 


Fumar en tranvías y ómnibus.

Los tranviarios, al menos los conductores (cobradores), tenían prohibido fumar como se puede ver en la gaceta:

 2 de diciembre de 1885: —Dice un colega local: «Para conocimiento del público publicamos a continuación ciertos detalles que, según rumores, tienen relación con la penosa existencia que arrastran los dependientes de la empresa inglesa del tranvía de Gracia.

A los conductores de dicho tranvía se les exige al entrar un depósito de 20 duros; siendo de notar que existen 40 conductores y 5 suplentes, lo cual arroja una suma de 900 duros. Al que recauda poca calderilla se le despide…. Está prohibido el fumar. Tienen una hora escasa para la comida….

 En otros países ya se había iniciado una segregación de los no fumadores:

9 de noviembre de 1888 Sr. Director de LA VANGUARDIA. Pasando por alto otras impresiones de mi viaje por estas tierras, y de las cuales he recogido apuntes …voy a trascribirle por si quiere darle publicidad …la página de mi cartera que se refiere a la Exposición Universal de Bruselas, …tomando al efecto los diferentes tranvías que a ella conducen, …. Estos son iguales que en Barcelona, pero sin imperial y dividido, el interior en dos compartimentos, en uno de los cuales no se permite fumar…

A fines del siglo XIX, el hábito tabaquil se había extendido muchísimo entre la población. La aparición del cigarrillo había contribuido a ello en gran medida.

Esto generó como reacción la aparición de la conciencia de su perniciosidad, ya que se fumaba en algunos casos desde la más tierna infancia. Así en 1889 se celebró un congreso para conseguir que se regulará el uso del tabaco:

 24 de julio de 1889 Se ha celebrado un Congreso internacional contra el abuso del tabaco, se ha resuelto, entre otras cosas, proponer una ley prohibiendo fumar a los menores de diez y seis años. El Congreso se ha mostrado también partidario de que no fumen los soldados en los cuarteles, los viajeros que ocupen la plataforma de tranvías y ómnibus, cuando este espacio no esté separado del interior por una puerta cerrada, ni los cocheros cuándo conduzcan gente en sus vehículos.

Un artículo del Sr. Vicente Amat, publicado en 1892 nos muestra claramente la situación que se daba entonces, por su extensión hemos extraído algunos fragmentos.

Si alguien quisiera leer el artículo completo solo tiene que buscarlo en la Hemeroteca de La Vanguardia:

29 noviembre 1892  

Humos y perfumes.

  Ahora que las empresas de ómnibus y tranvías han establecido por completo el servicio de invierno, con sus coches cerrados, me parece ocasión oportuna para discurrir un rato acerca de la tolerancia del uso del tabaco por los pasajeros y del abuso de los perfumes por las viajeras. El primero ha llegado a su colmo. El que se asoma a la portezuela de un tranvía cuando éste se halla a la mitad del trayecto y lleva regular pasaje, se ve instintivamente detenido por una espesa nube de humo que flota en el interior del coche envolviendo a los pasajeros cual un sudario y por un hedor a tabaco quemado, que si no tiene aquel cabeza fuerte y privilegiados pulmones no se atreve a desafiar.  …

Que el humo es molesto en los tranvías, no puede desconocerse. Molesta extraordinariamente a las señoras; molesta a los hombres que no fuman; y hasta molesta a los mismos fumadores, pues a nadie agrada respirar una atmósfera viciada y pestilente.

Pero si sólo se tratara de molestar, podría proponerse el problema comparando aquéllas con las que al fumador produce la abstención del cigarro, y la resolución sería difícil, por depender de una apreciación. Mas no es éste el caso. El problema lo plantea la realidad en el sentido de que el humo del tabaco en un recinto estrecho es perjudicial….

   De todos modos, respecto a este delicado asunto, nada pido a la autoridad, no tanto por temor a que se me proponga excepción de incompetencia, sino, principalmente porque considero que en esta materia es innecesaria toda medida coercitiva, ya que es notorio y sabido que los abusos de la química son de aquellos pecados que llevan consigo la penitencia.

VICENTE AMAT

 

En el mismo diario hemos encontrado varios jugosos artículos del que fuera su director y que los firmaba como JUAN BUSCON, el Sr. Ezequiel Boixet:

Página 1.- 12 abril 1894 LA. VANGUARDIA  BUSCA BUSCANDO.    

Una lectora asidua de LA VANGUARDIA me dirige una muy ingeniosa carta escrita con mucho garbo, acerca de un asunto que he tratado ya alguna vez y sobre el que me pide mi amable corresponsal que insista un poco más en obsequio a las señoras y «aun cuando sea usted fumador empedernido.» Trátase en dicha carta «del detestable vició de fumar en el interior de los tranvías», vicio contra el cual protesta una y mil veces la asidua lectora, apoyándose en razones que me parecen muy sensatas y oportunas. Y eso que soy fumador y que más de una vez (y más de mil... ¡pues ya lo creo!) me ha sucedido eso... el encender un pitillo y hasta un puro en los coches del inglés, como dice un conductor que me honra con su trato rodado. Pero el que yo haya incurrido en tan feo vicio, no ha de impedirme que reconozca, como casi reconocí en otro artículo, que efectivamente pueda ser molesto para el bello sexo, razón suprema para que el señor Collaso dicte una disposición, si así le parece bien, encaminada a prescribir el tabaco en el interior de los vehículos públicos.


Si lo hace así, juro desde ahora acatar sin quejas ni protestas el reglamento; si no lo hace me concretaré a decir a las señoras que lo siento mucho y que cuando sea yo alcalde ya veremos de hacer algo. Y ahora voy a reproducir, sometiéndolas principalmente al ilustrado criterio de nuestra primera autoridad municipal, algunas de las consideraciones que me dirige mi linda corresponsal, «En el interior de los tranvías—dice—no se permite subir a los perros, prohibición que no trato de combatir, aunque bien mirado aparezca injusta, puesto que un can es siempre menos incómodo que un fumador. He reparado muchas veces que cuando un perro se introduce clandestinamente o por condescendencia del conductor, en un tranvía, no causa molestia a nadie; guarda una actitud muy tranquila, decorosa, de animal decente, mientras que el fumador con aquel egoísmo inconsciente que le distingue no repara en asfixiar a sus vecinos, en apestarles, llenando el coche de una nube de humo acre que hace pasar por su boca y sus narices enviándolo luego al prójimo. ¡Vaya una gracia! ¿Qué diría usted de un hombre que enviase escupitinas al aire en el interior de un coche, remojando a sus compañeros de viaje? Qué comete una valiente porquería ¿no es verdad? pues el caso es el mismo o muy parecido». Pues mire usted señora... tiene usted razón... ¡ea! que la tiene usted. Que la grosería se cometa en forma gaseosa o líquida, no quita que sea grosería.



«Usted habrá reparado sin duda—añade la dama—en una particularidad muy donosa y que se repite a cada instante. Por mi parte no paso día sin ver un nuevo ejemplo de ella. Sube un caballero (llamémosle simplemente un individuo del sexo masculino) entra en un tranvía ya medio lleno de señoras y de varones, se sienta y lo primero que hace es sacar un cigarrillo y ponerse a fumar; no parece, sino que ha esperado aquella ocasión de fastidiar al vecino o a la vecina para convertirse en cañón de chimenea. Quizás ha pasado una hora sin fumar, andando de un lado a otro por la calle y paréceme que podría muy bien pasar un cuarto de hora más, sin encender su cigarrillo y sin morirse por eso. Si la buena educación no fuera con sobrada frecuencia una vana palabra, aquel buen señor esperaría el momento de bajarse del tranvía y de estar de nuevo en la calle para sacar su petaca. Pero ¡quiá! en el coche ha de ser en donde él encienda su maldito tabaco; es el sitio precisamente en donde ha de causar molestia y desazón. Y dígame usted ¿le parece bien eso?» ¡Qué ha de parecerme, señora!... ¡qué ha de parecerme... si leyendo lo que V. me escribe se me cae la cara da vergüenza, porque yo mismo obrando con esa inconsciencia, ese egoísmo que V. tan justamente vitupera (nunca con mala fe, eso se lo juro por todos los sabios del Paraíso), yo mismo, repito, he incurrido algunas veces en.… en eso, pero no hablemos de mí; dejémoslo y continúe V. señora. El párrafo que copio a renglón seguido y en que V. analiza con mucho espíritu de observación las diferentes clases de fumadores de tranvía (o en tranvía) me gusta mucho y quiero que nuestros lectores lo saboreen, «Hay fumadores tímidos, vergonzantes casi, que parecen buscar el perdón de su delito en la actitud que guardan. Procuran sacar poco humo y lo dirigen hacia el suelo, para que no se extienda por los lados; si se apaga el cigarro no se atreven a encenderlo de nuevo; y si lo encienden es con cierto recato, casi ocultándose. Algunos lo tiran a medio fumar, invadidos quizás por el remordimiento: son gentes que comprenden que hacen mal y que se esfuerzan en aminorar su culpa, por lo cual casi les perdono. Pero junto a estos hay los otros; los que parecen decir en alta voz: si señores, yo fumo, porque sí, porque me da la gana y al que no le guste que se fastidie. Y esos fuman ostentosamente, despidiendo innobles bocanadas, sin importárseles un pito que el pestífero humo envuelva a la dama que tiene la desgracia de estar sentada a un lado o al niño de teta que hay sí al otro lado. Que uno de los viajeros o viajeras que están cerca de él tosa desesperadamente, irritada la garganta por el humo ... bien ¿y qué? no por eso deja de fumar el tío; ¿qué le importa a él la humanidad entera, si el cigarro tira bien? El otro día iba sentado un señor gordo junto a una señora que no hacía más que toser; él, con su cigarrazo de a vara, venga echar humo y más humo, sin darse por enterado, pareciendo hasta ofendido de que no se le dieran las gracias por el sahumerio. A mí se me freía la sangre y hubiera dado no sé qué para ser en aquel momento una de esas chulas que hay en Madrid y en Sevilla y decirle al gordo lo que en un caso igual le dijo una de ellas a un fumador, en el tranvía del barrio de Salamanca: «Oiga usted, señor de percalina, ¿cuánto le da a usted la Tabacalera por asesinar a la gente?» Concluye la carta de la asidua lectora con este último párrafo que también copio íntegro: «Con que señor Buscón, bueno sería que a pesar de ser usted fumador, nos prestara el auxilio de su pluma para combatir esa inconveniente y arraigada costumbre. Fumen en buena hora ustedes, pero hágannos el obsequio (que no es mucho pedir) de no fumar durante 15 o 20 minutos, cuando estén en el interior de los tranvías.» Mi pobre pluma, señora, está a la disposición de usted y estoy pronto a esgrimirla siempre que usted me lo mande en defensa de sus derechos y hasta de sus caprichos. Respecto a la cuestión presente, creo que el mejor alegato era reproducir los párrafos que usted me escribe y cuya lectura encomiendo a los fumadores decentes y a las autoridades constituidas.

JUAN BUSCÓN.

 


Primeras prohibiciones de fumar en los tranvías.

La situación planteada, comenzó a fructificar de modo que en un nuevo reglamento para los tranvías de Madrid, se planteaba ya la prohibición de fumar en el interior de los tranvías:

Página 2.— 12 noviembre 1894, LA VANGUARDIA

Reglamento de tranvías.  Según vemos en la prensa de Madrid, la junta nombrada por el gobernador, señor duque de Tamames, para la reglamentación de los tranvías en Madrid, ha aprobado el oportuno reglamento. Consiste éste de 62 artículos, entre los cuales merecen conocerse los siguientes:

…

Además, se prohíbe fumar en el interior de los coches.

¿No podría intentarse algo análogo, pero eficaz en Barcelona?

Dos años después Barcelona plantea una medida similar:

Página 2— 16 Abril 1896. LA VANGUARDIA

La comisión Municipal de Gobierno tiene en estudio un reglamento para regularizar en los tranvías el número de pasajeros que deben llevar. Parece que también en dicho reglamento se prohibirá fumar en el interior de los tranvías.

 

Pagina 1.—Miércoles 1 Febrero 1899.

BUSCA BUSCANDO.

En los coches del tranvía eléctrico se ha colocado una tablilla, y en la tablilla un suplicatorio breve, pero claro. La Compañía, en vez de prohibir el uso del tabaco se contenta con rogar a los señores viajeros se abstengan de fumar, considerando sin duda que había producir mejores efectos una súplica que un mandato. Pero, si he de creer lo que me asegura el rumor público, esa política contemporizada no ha producido los buenos frutos que de la misma esperaban sus maquiavélicos autores. Aquí somos muy listos, mucho, digan lo que quieran nuestros adversarios y envidiosos: el fumador barcelonés ha olido en seguida la tostada y, con admirable buen sentido dice: «Inglés»: lo que es a mí no me la pegas tú; lo que quieres, con tus socaliñas y tus finuras, es cohibirme en el uso legítimo de mis derechos individuales é imprescriptibles y a mí no me cohíbe nadie, ¿estás?  Con que, salud y fraternidad». —Y firme en tan viril resolución, saca su petaca y lía un cigarrillo o enciende un puro después de echar una mirada desdeñosa sobre la insidiosa tablilla.

…


No hay en esto nada que me sorprenda: multitud de ejemplos, de casos vistos, me han demostrado que la consideración y la cortesía naturales, las que nacen de un sentimiento innato de educación, se encuentran con mayor frecuencia—en Barcelona al menos-— entre los elementos proletarios que entre otros más elevados por la posición social.

Y recuerdo a este propósito un hecho muy reciente.

Encontrábame pocos días ha, el día de la nevada, en el interior de un coche del tranvía de Gracia. Enfrente de mí había una señora en estado interesante, a cuya derecha se sentaba un caballero de facha senatorial, muy bien trajeado y sacando de un soberbio veguero bocanadas de humo, en tanto que a la izquierda se hallaba instalado un obrero con blusa azul y pantalón de raída pana, saboreando una humilde tagarnina. Puesta entre las dos chimeneas, la pobre señora disimulaba a penas el malestar que tanto incienso le causaba, pero sin poder reprimir el fuerte acceso de tos que la amorataba el rostro y ponía, jadeante su pecho.

Observólo  el obrero y al punto tiró su purito a medio consumir; pero el enguantado majagranzas siguió chupando a más y mejor, enviando humo a derecha y a izquierda, sin cuidarse de la incomodidad ocasionada a su pobre vecina, a quien ni el recurso quedaba de cambiar de sitio ni plantarse siquiera en la plataforma atestada de viajeros, y en tanto le brindaba yo mi asiento, lo cual acepto al punto,  aunque  no salía ganando gran cosa, pues el veguero alcanzaba, a todas partes, no pude menos de pensar que mayor sacrificio hacía aquel buen jornalero tirando su tagarnina, que no lo había hecho el del habano renunciando al suyo.

¿Se saldrá con la suya la Compañía pidiendo que no fumen en el interior de los coches?... Se abrigan, dudas vehementes sobre el particular. Hay quien opina que a la súplica tendrá que sucedería prohibición y hay que ni con prohibición se logrará el fin propuesto. Quizás habría un medio de alcanzar un resultado, sin necesidad de edictos prohibitivos, y sería el poner en el interior de los vehículos en letras de a palmo la siguiente indirecta: se suplica a las personas decentes que se abstengan de fumar.

Juan Buscón

Como ya suponía el Sr. Boixet, el éxito de las advertencias de abstenerse de fumar en los tranvías, fue nulo así unos días más tarde…

Página 2.—sábado 4 febrero 1899.

—Lamentamos tener que insistir sobre la cuestión de no fumar en el interior de los tranvías, porque esto prueba que ni vale la invitación de la Compañía ni las continuas indicaciones de la prensa.

Pero debemos llamar la atención de aquella gerencia sobre el hecho repetido continuamente, de entrar el conductor del carruaje al interior del coche con el humeante puro encendido entre los labios.

Lástima es que el público no adopte una actitud más conveniente para todos, sobre todo para las señoras, privándose de fumar durante unos cuantos minutos; pero es doblemente lastimoso, y hasta irritante, que la Dirección de la Compañía no sepa mandar cumplir a sus empleados lo mismo que suplica al público.

 

En 1902 suponemos que ya hartas de la situación algunas personas volvieron a tomar cartas en el asunto:


Página, 2.—jueves 9 Enero de 1902 —Una comisión de señoras visitó ayer al alcalde señor Amat para pedirle que se prohíba fumar y escupir en los tranvías y que éstos lleven más pasajeros que los prefijados.

El siempre mordaz Sr. Boixet, publicó al respecto de esta visita:

—Busca, buscando.  Tres cosas le han pedido a nuestro Alcalde Mayor las señoras que anteayer se presentaron en comisión ante nuestra primera autoridad municipal. Y el señor Amat, a fuer de hombre galante, prometió, naturalmente, tener en cuenta la demanda y hacer lo posible para satisfacer a las demandantes.

Aunque allá en su fuero interno se dijera, seguramente, el bueno de mi tocayo:

—Pues ahí es poco lo que me piden estas señoras... Bien quisiera yo obtener del ilustrado público barcelonés lo que ellas desean, pero, la verdad, más fácil me parecería llegar a la extinción de la deuda municipal y la de la mendicidad que conseguir eso...

Tres cosas le piden las damas barcelonesas a nuestro Alcalde Mayor y.., Y milagro será que las alcancen, no ya las tres, sino dos, y hasta una sola. No se doblega así como así el espíritu independiente de un pueblo, o de un público, y creo que más fácil sería obtener de los boers que renunciaran a su independencia que conseguir de nuestros conciudadanos que abdiquen: l.° del derecho de fumar en los coches tranviarios; 2.° del fuero de escupir en los ídem; 3.° de la facultad libérrima que se concedieron hace tiempo de aglomerarse, apiñarse y estrujarse mutuamente en los susodichos vehículos, llenándolos hasta que no cabe ya ni un alfiler.

Vamos por partes y estudiemos el asunto con el método que su importancia merece.

Queda terminantemente prohibido el fumar en el interior de los coches.

Una disposición concebida en estos, o análogos términos, apareció ya meses atrás, impresa en caracteres muy visibles y pegadita a los cristales de los eléctricos.

Y como no podía menos de esperarse de nuestro... individualismo, los fumadores se apresuraron a desobedecerla, con una unanimidad y un entusiasmo dignos de mejor causa.

Algunos conductores obrando a tenor de las instrucciones recibidas se dirigían muy atentamente a los pasajeros, rogándoles observaran la prohibición establecida. Y eran de oír las respuestas dadas por aquéllos al cortés requerimiento del funcionario.

—Pues mire usted—decía el uno—á mí no me da la gana de obedecer las órdenes del inglés: que vaya a mandar en su tierra.... Aquí estamos en Barcelona y no en Londres.

—¡Que yo deje de fumar, cuando en ninguna parte fumo tan a gusto como en el tranvía! , replicaba otro, quite usted hombre... ¡estaría bueno!...

—Está bien—contestaba irónicamente un tercero—en cuanto haya fumado el pitillo este, no volveré a fumar... hasta que encienda otro. —Oiga usted, cobrador—refunfuñaba, muy brusco, un cuarto —a mí no me venga usted con guasas: si fumo es porque derecho tengo para hacerlo y las disposiciones contrarias a mi derecho no las acato ¿estamos?

Con todo lo cual, el cobrador no tenía más remedio que desistir y retirarse con la cabeza gacha. A los tres días de dictada la orden nadie se acordaba de cumplirla ni de requerir su cumplimiento.

Y nótese bien una circunstancia muy característica que pudo observarse en aquel periodo de ensayo. No eran las clases proletarias, los fumadores obreros, los que más se resistían a ceder a la súplica que se les dirigía, sino los representantes de la burguesía, los señores. Un día fui testigo de la siguiente escena, el cobrador de un eléctrico empieza por dirigirse a dos jornaleros que chupaban sus respectivos pitillos, y les formula la consabida advertencia. Inmediatamente, los dos obreros tiran los cigarrillos medio consumir, echando un suspiro de tristeza. Pasa el funcionario a hacer la misma súplica a un señorón muy empingorotado, que saca una nube de incienso de su enorme veguero, y el tío, después de medir con una mirada de arriba abajo a cobrador, sigue fumando a más y mejor, desdeñando el contestar ni una palabra. ¿Dará mejores resultados un segundo ensayo prohibitivo?... Me atrevo a dudarlo. En todo caso, aconsejaría la adopción de una fórmula que ya indiqué una vez y que tal produciría efecto. Póngase el correspondiente Aviso redactado de esta manera:



«Se suplica a las personas decentes se abstengan de fumar en el interior de los coches.» Queda prohibido él escupir dentro de los coches.

Esa disposición que rige ya en muchas ciudades europeas y americanas, y que nuestro primer magistrado municipal piensa, seguramente, a estas horas plantear en Barcelona, me parece también destinada a promover una serie de protestas, de gruñidos y de inobservancias.

Por docenas, por centenares y por miles se contarán aquí los ciudadanos a quienes pondrá furiosos el que se les quiera quitar el derecho de la libre expectoración.

Y que no les vengan a esos con que las prescripciones de la higiene y hasta las del decoro obligan a tomar esa medida, hoy generalizada en el mundo civilizado... Todos dirán, poco más o menos, lo que me decía anoche un acatarrado incurable, a quien tiene exasperado la idea de que pueda prohibirse a cualquier hijo de vecino la facultad de escupir, cuándo y dónde y tantas veces como le dé la gana... o la necesidad.

—¡Qué significa eso! —rugía brincando de ira, tosiendo y salivando. —¡Van a impedirme ahora el que escupa!... ¿Y para llegar a eso levantaron nuestros padres tantas barricadas por la conquista de la libertad... y se han entablado dos guerras civiles, y se ha hecho una Gloriosa, y se ha conquistado el Sufragio Universal y el matrimonio civil?

—Pero, señor mío—insinué tímidamente; —usted comprenderá que las leyes de la Higiene...

¡Caballero! —interrumpió con voz de trueno; —antes que la Higiene está la libertad individual, y sobre todo... ¡la de los bronquios!

…

Pero, en fin, pruebe el señor Amat de hacer lo que le piden las damas y a cuyos deseos me adhiero con toda el alma. Quizá le resulte...

JUAN BUSCÓN




El Sr. Amat, cumplió la palabra dada y apenas dos semanas después celebró una conferencia con los gestores del transporte.

Página 2,-lunes 14 enero de 1902

—Conforme anticipamos, el alcalde señor Amat ha celebrado una conferencia con los gerentes de las Compañías de tranvías y riperts con objeto de que se prohíba fumar en el interior de esos carruajes. A la vez pidió que en éstos colocaran un cartel recomendando a los pasajeros, conforme está dispuesto por la Dirección general de Sanidad, que eviten en beneficio propio, y en el de los demás, escupir en el suelo.

En la entrevista se convino, además, que cada viaje se rociara el pavimento de los coches con una formula antiséptica.

Y un año después vemos la primera multa producida al respecto.

Página 2.—sábado 10 de enero de 1903

—Conforme a las órdenes dictadas por el alcalde señor Monegal para que se cumplan las Ordenanzas municipales en los tranvías y ómnibus, esta mañana le fue impuesta una multa de 25 pesetas a un pasajero que fumaba en el interior de un tranvía, y otra de 50 a la empresa por haberlo consentido sus empleados.

Para poder tener una idea del valor de esta multa hemos recurrido al libro Jordi Maluquer de Motes LA INFLACIÓN EN ESPAÑA. UN ÍNDICE DE PRECIOS DE CONSUMO, 1830-2012

Donde unas interesantes tablas con los índices de inflación por décadas nos han permitido obtener un valor equivalente de la peseta de entonces y el actual Euro; hoy 25 pesetas corresponderían a 14.103,30 Pesetas en 2010 o 84,76 € para entendernos mejor.

 

 

Evolución de los precios desde 1830 a 2010

Fuente: LA INFLACIÓN EN ESPAÑA. UN ÍNDICE DE PRECIOS DE CONSUMO, 1830-2012  de Jordi Maluquer de Motes

La simple contemplación de la curva de IPC hace erizar los cabellos, en cambio el valor de la multa no dista mucho de los actuales 100 euros por viajar sin billete. De todos modos, haría falta analizar el valor en comparativa con los salarios de la época, y posiblemente encontraríamos una incidencia más alta del valor de la multa.



En cuanto al hábito de escupir, hoy en día es raro de verlo en la calle o lugares públicos, aunque recuerdo en mi infancia, que en las oficinas, bares y muchos otros establecimientos, existían unos recipientes dedicados a recoger los esputos de sus clientes.

Algunos eran artistas con una perfecta puntería, pero solían estar rodeados de inmundicia. Afortunadamente el hábito y los recipientes han desaparecido, pero aún recuerdo que al grupo de columnas que había en la entrada de la Escuela Industrial de Barcelona, los alumnos, le llamábamos la escupidera, y en ella se dieron numerosas anécdotas, como la de que el Biscuter de un alumno, fue a parar a su interior.

 




viernes, 1 de abril de 2022

150 años de tranvía en Barcelona,4ª parte (1872-1898 railes)





    Ya publicada la entrada sobre la construcción de la vía del tranvía Gracia- Ramblas, y gracias a la amabilidad del Sr. J. Ibáñez, tuvimos la oportunidad de tener en las manos un trozo de raíl Loubat perteneciente a un tramo de vía instalada en el Paseo de Gracia.

Es difícil datar este raíl, ya que en el trozo no figura ninguna inscripción, pero lo que es seguro, es que corresponde a la primera época de instalación de la vía, es decir antes de 1890, ya que a posteriori se empleó en renovación y nuevas obras el raíl Broca, bastante similar a los actuales.

Hemos tenido la oportunidad de dimensionar el raíl, y modificar planos que habíamos alzado anteriormente. La foto adjunta, pese a su mala calidad, la hemos incluido como testimonio únicamente.

 El trozo de raíl en cuestión, probablemente, corresponde a la obra de 1972 y fue preservado por el Sr. A. González, que además lo repartió entre varias personas vinculadas a la preservación de material histórico del transporte.

 

Dos autores vinculados al Boletín de TB, en su día, publicaron artículos sobre el hallazgo de estos raíles, y en especial, el Sr. Cazabán nos indica el porqué  se  conservaron en aquel emplazamiento hasta 1972.


Mayo de 1968-Boletín informativo  Tranvías de Barcelona Nº 14



Con motivo de las obras que se realizaron últimamente en el centro del Paseo de Gracia para la construcción de aparcamientos subterráneos, aparecieron unas barras metálicas que poca gente identificó como raíles de tranvía por ser éstos de un tipo hoy desconocido.

Este hallazgo despertó la curiosidad de muchos barceloneses que ignoraban la existencia de aquellas vías sepultadas y para satisfacer su curiosidad hemos redactado estas notas.

En efecto, se trata de la primera línea tranviaria a tracción animal que se tendió en Barcelona para su comunicación con la ex-villa de Gracia y estas vías, que quedaron fuera de servicio en virtud del acuerdo del Ayuntamiento de 1.° de junio de 1898; que impuso el traslado de las líneas a las calzadas laterales al autorizar el cambio de tracción y electrificación de los coches, se dejaron enterradas para mantener el derecho de la primitiva concesión.

Los raíles puestos ahora al descubierto son del tipo llamado "Loubat", ya en desuso, sólo tenían la superficie de rodadura y la garganta guía, sin alma ni patín, y se fijaban a las traviesas por medio de grandes clavos. Al trasladarse la línea a las calzadas laterales, se utilizaron ya carriles similares a los de los ferrocarriles, aunque de menor peso. ...*

ALFREDO CAZABÁN

*(No se incluye el resto de texto por ser reiterativo con publicaciones anteriores)

Cuatro años más tarde, el mismo boletín publicó un nuevo encuentro de este raíles Loubat en la misma obra, en esta ocasión, se pudo incluir una fotografía en la que se ve los raíles emergiendo del suelo: 

Agosto de 1972-Boletín informativo  Tranvías de Barcelona Nº 65

Al efectuarse, el pasado mes de junio, las obras de construcción de los nuevos aparcamientos subterráneos del Paseo de Gracia, desde las calles de Aragón a Mallorca, salieron a la vista de los curiosos y con la correspondiente admiración por parte de la empresa constructora que efectúa los trabajos, una especie de vigas que se prolongaban a lo largo del paseo y entre las mencionadas travesías. Estos hierros no son otra cosa más que los carriles que utilizó el centenario tranvía, inaugurada aquel famoso 27 de junio de 1872, entre la capital catalana y la villa de Gracia.

Este fenómeno, que ha ido a coincidir precisamente al tiempo de cumplirse el centenario del tranvía en nuestra ciudad, tiene doble valor al celebrarse precisamente gracias a la instalación de estos mismos carriles o vías tranviarias, que fueron el comienzo de la gran red, que ha sido famosa y hoy se ve simbolizada en el tranvía azul del Tibidabo, que desde 1901 rinde viajes desde la Avenida del Dr. Andreu, siendo hoy para los barceloneses el tranvía que sucedió a aquel primitivo "Gracia-Ramblas y mediante el cual pudimos celebrar un centenario con tranvías.

J. M. GOMEZ DEL PERUGIA

Muy probablemente el trozo de raíl Loubat conservado pertenece a esta obra.



jueves, 17 de marzo de 2022

150 años de tranvía en Barcelona, 3ª parte (1869-1872 construcción)


 


Estos días parece que tras largos años, se inicia la construcción del enlace Norte-Sur del nuevo tranvía de Barcelona, que permitirá la unión de las dos redes actuales facilitando el transporte desde los municipios metropolitanos de Barcelona entre sí, y con la ciudad Condal.

Si nos trasladáramos más de un siglo y medio atrás, nos encontraríamos con el inicio de la construcción de un eje casi perpendicular a este, que comunicaría los barrios de la costa como la Barceloneta, la Ribera, el Raval y la Rambla, con los próximos a la sierra de Collcerola, es decir Gracia y San  Gervasio, atravesando el centro del nuevo Ensanche de Barcelona que entonces iniciaba su urbanización.

Era el ferrocarril urbano o tram-vía de Barceloneta – Boquería- Gracia.

 

Construcción de la línea.

Superados los trámites de la concesión, se procedió al inicio de las obras que según el artículo 2º del pliego de condiciones, deberían iniciarse a los tres meses de la publicación del decreto (17 de enero de 1869) y la línea debería estar en servicio a los 18 meses de la misma fecha.

Esto hubiera sido un inicio de obras del mes de marzo de aquel año e inicio de la explotación en junio de 1870, como veremos a continuación ambas fechas se demoraron a 1870 y 1872, por diversas causas.

 

Vagón plataforma fabricado por John Stevenson similar a los usados
 en las obras del tranvía.















Prórrogas en el inicio de obras.

El mes de noviembre de 1869 en el Diario de Barcelona ya aparece el anuncio de una prórroga en la que se indica:

 

1869-11-13 El Diario de Barcelona —Se han otorgado a D. Alejo Soujol seis meses de prórroga, que terminarán el día 13 de abril próximo, para dar principio a las obras de un ferro-carril con motor de sangre, que conduzca desde Atarazanas a Gracia.

 

Es decir, que se oficializa un retraso de aproximadamente un año para iniciar la construcción.

Esta se iniciaría oficialmente el miércoles 14 de abril de 1870 justo un día después de la fecha de prórroga indicada, como recoge la gaceta del mismo Diario:

 

1870-04-15 Crónica de Cataluña — «En la tarde del día de ayer, miércoles, tuvo efecto la inauguración de los trabajos del tramvia de Atarazanas a la vecina villa de Gracia.

Asistieron a este acto, además de algunas personas interesadas en la empresa, el señor ingeniero jefe de la división de ferrocarriles, acompañado de sus ayudantes y demás empleados, ante quien se procedió á fijar las traviesas que determinan la curva que debe seguir la vía frente a la estación del ferrocarril de Martorell.»

 

Estación de Martorell , aquí se inauguraron las obras del tranvía.


El Ayuntamiento de la ciudad, no obstante tardaría un tiempo en aprobar la concesión inicial (Atarazanas  à la villa de Gracia) como veremos en la siguiente gaceta.

También  planteó algunas prescripciones, (no hemos localizado el dictamen con las mismas).

 

1870-09-22 Diario de Barcelona Nº265

AYUNTAMIENTO CONSTITUCIONAL DE BARCELONA.

Se aprobaran los dictámenes siguientes de la comisión 3.a… Otro, autorizando D. Alejo Soujol para plantear un tram-via desde Atarazanas  à la villa de Gracia, mediante se atempere a las prescripciones que se detallan en dicha dictamen.

 

La construcción prosiguió durante los meses siguientes y en julio de 1870, la compañía solicita la prolongación de la línea hasta la Barceloneta

 

1870-07-07 Diario de Barcelona Nº 188  —La empresa que tiene á su cargo la construcción del ferro-carril urbano ó tramvia desde Atarazanas a Gracia, ha pedido autorización para prolongarlo por las calles dormitorio de San Francisco, Ancha, plazas de San Sebastián y del Comercio (antes de Palacio) a la Barceloneta, terminando en el astillero, recorriendo los puntos de mas movimiento de esta capital. …

 

La tramitación de dicha solicitud, se aprobaría el mes de mayo del año siguiente 1871, según podemos leer en el Brusi:


1871-05-23-Diario de Barcelona 143—El Excmo. Ayuntamiento de esta capital acaba de otorgar, con fecha 12 del presente mes, à D. Alejo Soujol, concesionario que es del ferro-carril urbano de Atarazanas a Gracia, la competente autorización para construir otro tramvia que irá unido y será prolongación de aquel; y partirá de la Rambla, frente a las Atarazanas, terminando en la Barceloneta. De las dos vías que lo formarán, la de bajada recorrerá la calle de Debajo Muralla, plaza de San Sebastián, paseo de Isabel II, plaza de Palacio, las calles de Ginebra, Mayor y del Juicio de la Barceloneta hasta frente los Tinglados y los Baños de mar; y la de subida seguirá el paseo del andén alto del muelle, plaza de Palacio, Encantes, plaza de San Sebastián y calles de la Fustería, Ancha y Dormitorio de San Francisco.

Como hemos dicho, la nueva línea completará, el proyecto que formó el concesionario al pedir la de Atarazanas a Gracia, constituyendo ambas el ferro-carril de la Barceloneta a Barcelona y Gracia, que para el mejor servicio quedará dividido en dos secciones en el Llano de la Boquería.

 

Sin embargo, al parecer, la inestabilidad del consistorio barcelonés, propiciaría, continuas paralizaciones en la ejecución de las obras.

 

Como dato curioso, indicaremos que desde la solicitud del tranvía en 1864 hasta su inauguración se sucedieron en la ciudad:

1863-1865      Valentí Cabello,                     Partido Moderado      

1865-1866      Antoni Quevedo i Donis         Partido Moderado      

1866-1866      Ramón Mazón                       Unión Liberal 

1866-1866      Emili Manuel de Ortega,        Partido Moderado      

1866-1867      Lluís Rodríguez i Tréllez         Partido Moderado      

1867-1868      Joan López de Bustamante    P. Moderado   

1869-1869      Francesc Sunyer i Capdevila  P. Republicano Democrático Federal

1869-1869      Santiago Soler i Pla               P. Republicano Democrático Federal

1869-1872      Francesc Soler i Matas,         Partido Progresista    

1872-1873      Francesc de Paula Rius i Taulet  P. Constitucional

 

Es decir en un periodo de 10 años, 10 alcaldes, 4 partidos y dos cambios de régimen: monarquía, república, monarquía. Sin duda, no sería fácil trabajar con una administración tan cambiante.

 

Rambla de Santa Mónica, aquí se reanudaron las obras.


Reanudación de las obras.

Así vemos, que un año y medio después de la primera inauguración de los trabajos, la prensa publica una nueva inauguración de los trabajos en setiembre de 1871:

1871-9-4 Imprenta, La. Año 1871, No. 007— Esta mañana se han inaugurado los trabajos para la construcción del tram-vía que partiendo de Atarazanas terminará frente casa Matoné de Gracia. Las obras empiezan en la Rambla de Santa Mónica bajo la dirección facultativa de don Rafael de Luna. Se han levantado ya varios adoquines empezando la colocación de las traviesas.

A dos días de dicha inauguración, la alcaldía ya gestiona una suspensión de las obras, esta vez con el pretexto de una visita real:  

 

  1871-9-6 Imprenta, No. 009—El señor alcalde primero hizo ayer varias gestiones para conseguir la suspensión de la construcción del tram-vía que ha empezado ya, por la inoportunidad de desempedrar la Rambla durante el próximo viaje de S.M. y las ferias de la Merced. Parece que el concesionario apoyándose en su innegable derecho rehusaba acceder esta petición, habiendo sido más tarde llamado al despacho de S. E.
 
Otra demora impuesta por el Ayuntamiento, en octubre de dicho año hacía referencia a  la modificación de la instalación de gas que interfería la construcción de la vía por coincidir, o estar la red de gas bajo la nueva vía:
 
1871-11-7 Imprenta, No. 072  AYUNTAMIENTO CONSTITUCIONAL DE BARCELONA.  Extracto oficial de la sesión pública ordinaria celebrada el día 20 de octubre de 1871…

… Otro opinando se obligue al señor Lebon a separar la acera de frente de Atarazanas en todo el trayecto que se halle debajo del tram-vía, corriendo los gastos cargo del señor Soujol, al cual se prohibirá la explotación del camino en dicho trayecto, hasta efectuadas las obras de la variación, sin que con esto se prejuzguen los derechos que puedan asistir su excelencia y al señor Lebon, respecto al modo y forma en que se lleve a cabo la distribución del gas sin intervención de S. E., haciéndose extensiva la resolución que se adopte a los casos de igual naturaleza.

  

No obstante la compañía seguía con sus trabajos con un buen ritmo,


La Convicción publicó un mes después la siguiente situación de las obras:
1871-10-16 La Crónica de Cataluña -Tuvimos ayer 
curiosidad de tomar nota del estado en que se
hallaban por la tarde los trabajos de construcción
del tram-vía ó ferro-carril urbano en la sección 
de Atarazanas -Gracia.
Aproximadamente es el siguiente:
En la Rambla, derecha quedaban listos 500 m.
En la izquierda…………………......………260»
En el paseo de Gracia desde el surtidor
hacia Gracia……………………......……….250»
Desde la ex-puerta del Ángel hasta 
más arriba de la calle de las Cortes, próximos á acabarse… 600»
                    Total  1.880 metros
    El total de la línea, en su doble vía, es en dicha sección de unos siete 
kilómetros (7.000 metros), y siguiendo con la actividad de estos días las 
obras, puede fácilmente calcularse que, para la época fijada, á principios 
de año nuevo, podrá ya funcionar el tram-vía.
Sin duda una apreciación algo optimista, pero una información que 
nos indica claramente que antes de la segunda inauguración se 
había trabajado en firme en la construcción.
En noviembre la situación avanza y de los 1.880 metros consignados
en octubre, un mes más tarde la "Gaceta de los caminos de hierro"
indica que ya hay construidos 3.200 metros:


1871-11-19 GACETA DE LOS CAMINOS DE HIERRO  TRAM-VIAS. Dice un periódico de Barcelona: «Desde el 4 de Setiembre, en que se levantó el primer adoquín para los obras del tram-via desde Atarazanas a Gracia hasta la fecha, hay construidos 3.200 metros dé vía, faltando un trecho de 100 metros para quedar enlazada esta capital y Gracia con una línea de hierro que corre por el lado derecho en la Rambla y paseo de Gracia, hallándose construidos en la vía izquierda los trechos siguientes: La Rambla de Santa Mónica, plaza de Cataluña y desde el surtidor a Gracia. Parece que dentro de poco van a empezarse las obras de prolongación desde Atarazanas al Astillero. Se nos ha dicho que la empresa tiene solicitado al municipio de Gracia una prolongación de la línea desde Casa el Matoné hasta la iglesia de San José, en cuyo punto piensa establecer un gran edificio-tinglado, además del puente que deberá hacer sobre la riera de Vallcarca, por el cual tendrá el público libre tránsito.»

 

También en la Villa de Gracia se sucedían los trabajos:

 

1871-11-17_Diario_de_Barcelona_321_01 —Se nos ha dicho que el concesionario del tramvia ha hecho proposiciones al Ayuntamiento de Gracia para arreglar por completo el afirmado del paso de carruajes de la calle Mayor donde tiene que colocar los rails, quitándole su excesiva convexidad, mediante que el Municipio le satisfaga el coste de la parte que no ocupe la doble vía. Según noticias, ha ofrecido además que adelantaría lo que esto costara, siempre que el Municipio de Gracia le firmase la debida garantía, según el tipo que se establezca.

 

Desde entonces siguen apareciendo Gacetas que nos ilustran sobre la situación de la obra:

 

1871-11-24 La Convicción (Barcelona), página 8. —Las obras de construcción del tram-via avanzan rápidamente, pues ayer se estaba trabajando ya frente el teatro del Liceo. En el ala izquierda del paseo de Gracia adelantan también muchísimo, y es probable que dentro de pocos días quede ya terminada la línea hasta el surtidor.

  

1871-12-01 Diario de Barcelona 335  —El trozo de tramvia comprendido en la parte que el camino de Ronda atraviesa el paseo de Gracia, se está empedrando lo mismo que la Rambla.

 

1872-3-25 La Independencia (Barcelona). —Por lo visto la empresa del tramvia está ya engravando y nivelando la parte central del Pаseо donde están los rails, sin que el ayuntamiento haya comenzado aun á verificarlo en los lados….

 

1872-04-10 Diario de Barcelona Nº 101 —El empedrado que hace algunas semanas se levantó en la calle Ancha para colocar los rails de la tram-via, se repuso con un desnivel de unos veinte centímetros más bajo que el resto del ancho de la calle, sin que á pesar de los días que han trascurrido se haya de nuevo nivelado el piso de aquella concurrida calle.  …

 

1872-4-19_La Independencia (Barcelona). 

—Ha empezado la renovación del empedrado de la calle Ancha, con lo cual quedará nivelado el piso que á causa de la colocación de los rails de la tram-vía había quedado desnivelado, pues cuando el Municipio autorizó á aquella compañía para dicha obra, le impuso la condición de dejarla al nivel que debía tener el empedrado.

 

 

1872-4-12 La Imprenta  No. 103 El tranvía de Gracia tiene en la calle Mayor de esta villa frente la Fontana un desvió para coches que, en sentir de personas inteligentes, honra sobremanera al que lo ha construido, de quien hacen los mayores elogios.

 

 

Sin embargo y a pesar de la celeridad de las obras, el plazo indicado desde la inauguración oficial del 14 de Abril de 1870, con sucesivas prorrogas, caducaría en diciembre de 1871, por lo que la compañía habría solicitado prórroga, que finalmente se otorgaría mediante real orden, de 19 de diciembre de 1871 publicada en enero del año siguiente:

 

1872-01-09_ GACETA DE MADRID.—NÚM.9 

                            MINISTERIO DE FOMENTO 

Ilmo. Sr.: Vista la instancia promovida con fecha 13 de Octubre último por D. Alejo Soujol, concesionario del tram-vía de Atarazanas á Gracia en Barcelona, solicitando una prórroga de seis meses sobre los plazos señalados para la construcción de aquella línea, atendidos los inconvenientes y dificultades que indirectamente ha ofrecido la guerra franco-prusiana para la adquisición del material, el entorpecimiento de los trabajos á causa de la sustitución del sistema de vía y la circunstancia de haberse concedido al interesado la autorización para prolongar el camino hasta el muelle y la Barceloneta:

Vistos el decreto-ley de 29 de Diciembre de 1866 y el informe del Ingeniero Jefe de la división de ferro-carriles de Barcelona; S. M. el R ey (Q. D. G.), conformándose con lo propuesto por esa Dirección general, de acuerdo con la Sección correspondiente del Consejo de Estado, ha tenido á bien acceder a la solicitud de que se trata y otorgar en su consecuencia al concesionario del tram-vía de Atarazanas á Gracia en Barcelona la prórroga de seis meses al plazo de construcción de este camino, que á contar desde el día del actual terminará el 22 de Junio del año próximo venidero.  …

MONTEJO Y ROBLEDO,    (Sr. Director general de Obras públicas.)

 



El sistema de vía, raíles.

Es interesante ver que uno de los temas que habían retrasado los trabajos fue el cambio del sistema de vía.

 En el proyecto inicial elaborado por el señor  Narciso Arau Vi­dal, se proponía el rail Tramp.

¿Qué es el raíl Tramp?, En los diversos expedientes consultados en el archivo histórico-administrativo, se da este nombre a varios raíles completamente distintos, pero en un documento (4187-ex 127) de la comisión de Fomento del Ayuntamiento de Barcelona, aparece perfectamente descrito, y corresponde al tipo escalón que se uso en Estados Unidos y el resto de América hasta bien entrado el siglo XX:

1870-07-07Diario_de_Barcelona_188__01

... El sistema de rails adoptado recientemente y que es el que se empleará para la línea de Gracia es al llamado Tramp, que es casi plano, á fin de que no estorbe la circulación de carruajes por la vía pública, adaptado con muy buen éxito por la mayor parte de las compañías de los Estados Unidos y últimamente puesto en práctica en La Habana ….

Sin embargo, la comisión de Fomento, impuso el sistema Loubat, es decir, raíl Girder con ranura para la pestaña de la rueda.

Este sistema evitaba tener un escalón de entre dos y tres centímetros en la rasante de las calles, sin duda una incomodidad para los transeúntes.

Desconocemos si la compañía, ya tenía instalados raíles de tipo Tramp y los tuvo que  sustituir por los Loubat, o simplemente retrasó el suministro de los mismos, pero sí está claro, que fue un motivo de la prórroga.

 


 

Inauguración del tramo Gracia-Ramblas

La fecha de inauguración, tendría sucesivas fechas de anuncio y prórroga hasta la fecha final de 27 de junio de 1872:

 

1872-05-03 Diario de Barcelona Nº124  —Parece que á causa de no estar engravado todo el paseo de Gracia, la empresa de la tram-via se ha visto, obligada á prorrogar la inauguración de esta, que, según dijimos, debía tener lugar el día de la Ascensión.

 

1872-06-08 Diario de Barcelona Nº160 —Parece que el día de San Juan es el definitivamente acordado para inaugurar la tram-via en su trayecto del llano de la Boqueria hasta la iglesia de San José, de Gracia. El servicio empezará aquel día a las cuatro de la madrugada.

 

1872-06-21 Diario de Barcelona Nº173 —Por no hallarse aun listo el engravado del paseo de Gracia, se ha suspendido la inauguración de la tram-via que debía tener lugar mañana, y se ha prorrogado para el jueves de la semana próxima. Los encargados de extender la grava han desplegado una actividad extraordinaria, secundando en especial las disposiciones dictadas por el presidente de la sección 3.ª, á pesar de las cuales por la premura del tiempo no han podido quedar terminadas para el día de San Juan las obras necesarias para el completo afirmado de la calle central del antedicho paseo.

 

1872-6-22 La  Imprenta  No. 174       Por todo el día de hoy quedará terminado el recebo que debía practicarse al lado de los rails del tranvía en todo el trayecto del mismo desde esta ciudad Gracia, y su disposición de inaugurarse cuando se quiera.

Así se nos ha asegurado por persona que puede y debe saberlo.

 

Finalmente el 27 de Junio se inauguró el servicio entre la Boquería y Gracia:  


1872-6-28 La Independencia (Barcelona). —Como anunciamos oportunamente ayer se inauguró el tramvia, transportando millares de personas de esta ciudad a Gracia.  

El Diario de Barcelona da una muy completa descripción de la obra:

1872-06-30 Diario de Barcelona Nº 182 Toda la noche del viernes al sábado se empleó en el arreglo de las curvas que la tranvía forma en el llano de la Boqueria y en la plaza de Cataluña y en el arreglo del plátano situado frente a Belén y de que ayer hablábamos. A pesar de las modificaciones introducidas en las curvas, los coches de tranvía las vencen con alguna dificultad y no son pocas las veces en que encallan. ...

 

La tramvia que anteayer se inauguró en esta capital, fue autorizada á fines de 1864, y después de muchas vicisitudes en 1868 se otorgó a don Eduardo Viada y don Alejo Soujol la concesión del trayecto desde Atarazanas basta el punto denominado Casa del Matoné en Gracia, concesión que después fue traspasada únicamente á don Alejo Soujol, ampliándola con la prolongación por una parte hasta el astillero y por otra hasta la iglesia de San José de la citada villa de Gracia.

Inauguradas las obras en 13 de abril de 1870, tuvieron que suspenderse por causas ajenas a la voluntad de la empresa concesionaria, y continuaron el de setiembre de 1871, hallándose próximas á su terminación en la actualidad, pues faltan únicamente pocos metros de vía en el andén del puerto para que la línea quede completa en toda su extensión.

Su longitud total es de 11.622 metros de vía sencilla y desvíos por el centro de Barcelona y Gracia, siguiendo las calles principales de ambas poblaciones. Es de una sola vía el trayecto comprendido entre la estación de Gracia y la Travesera, desde donde parten paralelas la vía de subida y de bajada por el centro del paseo hasta llegar a la plaza de Cataluña; en la cual la de bajada coge la parte derecha de la Rambla y la de subida la izquierda, tomando aquella por la calle del Dormitorio de San Francisco, Ancha, Fustería y plaza de San Sebastián, donde enlaza con la otra vía que desde Atarazanas se dirige á la misma plaza por la calle de Bajo Muralla, Ambas siguen acordonadas por la calle-paseo de Alcolea y atraviesan después toda la plaza de Palacio en dirección diversa hasta unirse frente al Depósito comercial para entrar en la Barceloneta, recorriendo una vía la calle de San Miguel, siguiendo la otra el andén alto del muelle y uniéndose ambas en la calle del Juicio frente de los tinglados.

El montaje de la vía es según opinión de personas facultativas muy sólido, resistirá muchos años y mantendrá inalterable el nivel. El raíl es del sistema Loubat modificado, de superficie plana surcada por una pequeña cajuela ….

 

 El trayecto general de la línea se divide en tres secciones:

1ª Desde la iglesia de San José hasta la Travesera de Gracia;

2ª Desde este punto al llano de la Boquería; y

3ª De la Boquería hasta el fin del trayecto, ó sea la calle del Juicio en la Barceloneta.

Con arreglo á estas divisiones, los precios de pasaje son seis cuartos en el interior y cuatro en el imperial en cada una de las secciones 2ª y 3ª, y tres cuartos en el interior y dos en el imperial en la 1ª; ó sea de la Travesera a San José de Gracia. Cuando se halle en explotación la sección 3ª, habrá billetes de correspondencia con ahorro de precio.



 

 Los trabajos de la sección del puerto.

 Ya inaugurado el primer tramo Boquería a Gracia, siguieron las obras hasta la Barceloneta. Aquel tramo estaba muy avanzado en el verano de 1872:

 

1872-07-06 Diario de Barcelona Nº 188  —Ayer se estaba trabajando con ahinco en el empalme las dos vías de la tramvia que pasan, la una junto al paseo de la Barceloneta y la otra por la calle Mayor del mismo barrio. El empalme se encuentra frente a la calle de Ginebra. Desde ésta al Depósito comercial hay una sola vía.

 

Algunos anticipaban una inminente inauguración que aún tardaría en verificarse:

 

1872-7-13 La Independencia (Barcelona)      —Las obras de la segunda sección del tramvia que comprenden desde el llano de la Boquería hasta el Muelle están tan adelantadas, que probablemente se inaugurarán la próxima semana.

El público tendría que agradecer mucho á la empresa que se realizara tan importante mejora en esta época calurosa en que millares de vecinos de esta ciudad, Ensanche y Gracia acuden a tomar baños en la playa de la mar vieja, mayormente no existiendo los de San Beltrán, que sin embargo de no ofrecer las condiciones de limpieza que aquellos: atraían no poca gente. Excitamos, pues, á la empresa á que abrevie, en lo posible, la inauguración de la segunda sección de tramvia, que, á no dudar, le reportará igual provecho que la sección de esta á Gracia que de una manera tan brillante se inauguró á últimos del pasado junio.

1872-07-13_Diario_de_Barcelona_195_02

—Créese que en la próxima semana se inaugurará la sección de la tram-via comprendida entre el llano do la Boquería y el muelle. Se alegrarán de ello las muchas personas que van á tomar baños de mar, por cuanto podrán acudir á un medio más de locomoción para ir desde la Rambla a cualquiera de los diferentes establecimientos de baños.

 

Al parecer los trabajos de la vía estaban casi finalizados en julio de 1872, pero para la inauguración, faltaban material móvil y caballerías.

 

1872-07-18_Diario_de_Barcelona_200_01

Al son de bocina un vagón de los llamados «cangrejos» recorrió ayer tarde la línea de la tramvia hasta la plaza del Comercio, en donde le vimos. Según indicios, se trata de inaugurar pronto el trozo de vía desde el llano de la Boqueria al puerto, y el paso por los rails del indicado vagón parece confirmarlo.

 

También unos trabajos por parte de la compañía del gas retrasaron la apertura al público de la obra.

 

1872-9-17 Crónica de Cataluña (Ed. de la tarde).  

Ayer no pudo tener efecto la inauguración del tram-via en la sección de la Barceloneta, a causa de las excavaciones que la empresa del gas municipal está practicando en la Rambla del Centro.

Sería de desear se desplegase toda la actividad posible en la terminación de aquellos trabajos, pues que con ellos se está perjudicado al público y  la compañía del tram-via, cuyos intereses  son tan sagrados y respetables como otros cualesquiera.

 

1872-09-18_Diario_de_Barcelona_262_01

Terminada la colocación de los ramales con objeto de iluminar por gas la Rambla de Capuchinos, hoy debe empezar el servicio de la tram-via desde el llano de la Boquería a la Barceloneta.

 

La sección del puerto pudo inaugurarse el 18 de septiembre de 1872.


 1872-9-18 La Imprenta No. 262 - Esta mañana se ha inaugurado la sección del tram-vía que va de la Boquería al Muelle, con lo cual dicho queda que han desaparecido los obstáculos que impedían su realización.