martes, 31 de julio de 2018

Estaciones y mercados

  



Hace unos días el Sr. J. A. Tartajo en su "Madrid Transportes Urbanos", publicó una interesante entrada sobre los ómnibus/tranvías enrailables, es decir vehículos para circular indistintamente por una calzada o sobre los raíles tranviarios.
Una de las aplicaciones, quizás la de mayor relevancia en su época, era la de poder usar las vías existentes que con su facilidad de rodadura,  permitían reducir el esfuerzo de los tiros de caballos, y al mismo tiempo salir de la vía para acceder a industrias o almacenes sin necesidad de realizar desviaciones ni ramales para acceder a los puntos de descarga.

Actualmente estas situaciones nos parecen incomprensibles pero en el siglo XIX,tenían su importancia, sobre todo, conociendo el estado de las calles de la época.
Tranvía de Madrid, tal vez Estaciones y Mercados

 Al leerlo y ver que en Madrid la compañía que promovió el invento, fue La Compañía del Tranvía de Estaciones y Mercados, que en sus estatutos planteaba el abastecimiento de productos a los mercados desde las estaciones ferroviarias, usando su red tranviaria, recordé un proyecto en Barcelona para un tranvía de mercancías para similar fin.
A pesar de la poca información sobre él, aprovecharemos la ocasión para hacer un viaje por dicho proyecto.


 Concesión de un tranvía, solicitada por Ramón Herrera, con inicio en la Plaza Universidad y final en la Plaza de Palacio (Exp.143 Comisión de Fomento.)
En febrero de 1814 la prensa barcelonesa publicaba:
-El Boletín oficial de hoy anuncia á los que se crean con derecho y quieren presentar oposiciones al proyecto de tranvía económico que partiendo de la plaza de la Universidad llegue á la de Palacio, comunicándose con las estaciones férreas de Zaragoza y la Central de Gerona, Valencia y Francia, presentado por don Ramón Herrera, señalándose el plazo de 20 días para que puedan enterarse los interesados.
Año III. Miércoles, 14 de febrero de 1883 Núm. 73.(La Vanguardia)
Esta información tiene su continuidad en la solicitud de Ramón Herrera a la Comisión de Fomento el 21 de Marzo de 1883, para la concesión de una red tranviaria de mercancías, a tracción animal y vía estrecha (600 mm.), planteada como medio de transporte entre las estaciones y mercados.




El plano del trazado fue realizado por J- Armenter el 31 de Diciembre de 1882, y constaba de una línea principal entre la plaza de Comercio (Plaza Palacio) y la plaza Universidad., pasando por el paseo de la Aduana, interior del Parque de la Ciudadela, el paseo de San Juan y la Gran Vía. A ellas, se anexaban un ramal para enlazar el paseo de San Juan con la estación del Ferrocarril de Zaragoza y otro se introduciría en el patio de la estación de Granollers para facilitar el trasbordo de mercancías.
Una variante pasaría por la Calle del Comercio con lo que podría acceder al Mercado central del Borne.
Además, y aprovechando parte del trazado que pasaba por el interior de la Ciudadela, una línea de tipo recreativo circunvalaría el nuevo parque, con pequeños coches arrastrados por cabras.

Para su construcción se preveía usar carril vignole de tipo industrial ,es decir, 10Kg/m y 85 mm. de altura por ser la instalación de tipo muy económica. También los coches iban a ser de tamaño muy reducido previendo un peso de 1300 Kg. en vacío y 2700 cargado con ruedas de 24 cm. de diámetro.

El proyecto no tiene mayor interés que el meramente anecdótico, sin duda era fruto de alguna moda de la época, en la que además se realizaron la mayoría de los grandes mercados; alternativas mucho mas viables, pudieron ser la implantación de vías ferradas para carruajes, como la del camino del Grao y que tuvieron mucha aceptación en Valencia facilitando el desplazamiento de los carros de Mercancías, y ahorrando la reparación del desgaste  producido en las calles por las llantas de los carruajes.

Además la línea atravesaba avenidas donde ya existían múltiples solicitudes de concesión de tranvías, finalmente, la capacidad del sistema parecía muy reducida siendo un sistema útil para cargas muy pesadas y poco voluminosas, los productos que abastecen a los mercados, suelen ser precisamente lo contrario.

Mercados y tranvías en Barcelona.

Barcelona, ciudad con una gran densidad de población protegida por una muralla, distaba mucho de poder auto abastecerse, por contra, en sus alrededores la existencia de grandes llanos agrícolas permitía un cierto abastecimiento de proximidad, al que podían sumarse las mercancías recibidas a través de su puerto y la pesca con base en la Barceloneta.
Así desde tiempos inmemoriales un trasiego de campesinos con carros o a pie esperaba todas las mañanas a la apertura de las puertas de la ciudad para poder comerciar su producción.
En los tiempos mas antiguos, ésta se efectuaba en las plazas próximas a las murallas, con el tiempo se irían regularizando los puntos de ventas, uno de los más antiguos sería el de la Boquería, emplazado junto el Portal de Santa Eulàlia en el llamado Llano de la Boquería, donde vendedores ambulantes y  campesinos vendían sus productos.
Sin duda otras puertas de la ciudad dispondrían de similares mercados que se relacionarían con las huertas próximas o los caminos que conducían a ellas.
En el siglo XIX convergen dos revoluciones la de la producción industrial y la del transporte y las comunicaciones. La producción se incrementa, las distancias se reducen y la población tiende a ir del campo a la ciudad.
En Barcelona ésto representa un aumento de la población, ya no solo en la ciudad sino en las poblaciones próximas que pasan de ser agrícolas a industriales, además tras el derribo de las murallas en 1862 y la posterior urbanización del llano barcelonés, los terrenos agrícolas que rodean la ciudad pasan a ser residenciales o industriales con lo que el abastecimiento no solo debe incrementarse, si no que ha de buscar proveedores más lejanos, en un principio se opta por el delta del Llobregat como fuente de suministro.
Por otro lado, la gran cantidad de productos requiere nuevas infraestructuras, tales como un mercado central para mayoristas y modernos mercados en los barrios y entonces villas próximas a la ciudad.
 Los nuevos mercados tenían una estructura nueva con puestos  fijos asignados por concesión, y en su patio solían tener un espacio destinado a los campesinos que traían directamente su producción.
Como mejora del transporte, algunos campesinos usaban los nuevos tranvías para traer su producción a los mercados, era típica la imagen de la payesa con sus cestos de verduras, huevos y aves para vender en el mercado.
A continuación, relataremos los diversos mercados y los tranvías que podían relacionarse con ellos en el salto del siglo XIX al XX.

1-Mercado Central del Borne.

En 1873 el Ayuntamiento de Barcelona encarga la construcción de un mercado central para hortalizas y verduras. Éste es licitado en 1874 al proyecto del maestro de obras Josep Fontserè y Mestre, y el ingeniero José María Cornet y Más que diseña la estructura metálica que construirá la Maquinista Terrestre y Marítima.
Sin duda sería una imponente nave con sus 8.000m2 .de cubierta.

Las obras finalizaron en 1876 pronto sería destino de largos convoyes de carros que venían a traer su género a la ciudad, y de otros que distribuirían el género a las diversas tiendas y paradas de los mercados minoristas, también el tranvía de vapor de Barcelona permitía el transporte de mercancías a la ciudad depositando el género en la terminal de la calle Comercio,  apenas a 100 metros del mercado.

A su vez el tranvía de Circunvalación podía facilitar el traslado a los compradores, desde el mercado a sus puntos de venta, como el mercado de San Antonio, también al pie de línea.

2-Mercado de Sant Josep o de la Boquería.

Como ya hemos indicado anteriormente, el Llano de la Boquería está documentado como mercado de la ciudad desde muy antiguo, concretamente el año 1217   .
 Fue también el origen del primer tranvía barcelonés, línea Barcelona a Gracia, entonces, ya estaba construido el actual mercado de Sant Josep o de la Boquería, su nombre viene de levantarse sobre los terrenos ocupados antes por el convento de San José de las carmelitas descalzas.
El mercado se inició en 1848 , construyéndose una plaza porticada con grandes columnas jónicas. Obra   de Josep Más y Vila, posteriormente se levantaría la actual cubierta metálica, obra del ingeniero Michel de Bergue.

En 1872 frente a la fachada del mercado, en la Rambla, inicia el recorrido el tranvía de Gracia; el mismo año, se inaugura el de la Barceloneta con origen también en la Boqueria y en 1877 el de Sants con idéntico origen. Ello facilitaría la conexiones entre los mercados de la Boqueria, con el muelle de pescadores, el mercado de la Barceloneta y los mercados de Sants y San Antonio.

3-Mercado de Sant Miquel o de la Barceloneta.

Como tantos otros mercados, ocupa el lugar en que los pescadores vendían su genero antaño, la plaza de Sant Miquel. El edificio del mercado de 1884 es obra de Antonio Rovira y Trías,
Por la calle de Sant Miquel, circulaba el tranvía de los Docks, que venía del muelle de pescadores, en dirección a la plaza de Comercio (actual Plà de Palau), y precisamente frente a la plaza disponía de un apartadero para poder cruzar convoyes, no obstante, no tenemos ninguna constancia que fuera usado para abastecer al mercado.

4- Mercado de Santa Caterina

Las compras matinales en este mercado acompañando a mi madre  en los sesenta, el aroma de las paradas de pescado y de las puestos de tripera, forman parte la memoria infantil que se despierta al volver a olerlos.
Levantado sobre el antiguo convento de Santa Caterina, de la orden Dominica o de los Predicadores, destruido durante la quema de conventos del 25 de julio de 1835, fue el primer mercado cubierto de la ciudad, edificado en 1848 obra del maestro de obras Josep Más y Vila.
Esta situado en el centro de la ciudad antigua a pocos metros de la catedral, cuando se edificó ni se había proyectado la Gran Vía A, actual Vía Layetana; su principal vía de acceso era la calle de Carders que la comunicaba con el Portal Nou de la aún existente muralla.
Por su entorno no circuló ninguna línea, si bien en 1928 se tendieron por la Vía Layetana las vías del tranvía del Putget, que no llegó a circular.


5-Mercado de Sant Antoni

Punto de referencia para muchos coleccionistas; quizás es el mercado de Barcelona que más facetas a englobado, alimentario, textil, de libro antiguo, para muchos la iniciación en él, fue el cambio de cromos para completar un álbum.
Anteriormente a su edificación, ya existía un mercado  al aire libre a extramuros de la puerta de Sant Antoni en la muralla de la ciudad, tenía tal envergadura que el propio Cerdà lo incluyó  en su plan de Reforma del Ensanche de Barcelona.
Obra de Antoni Rovira y Trías y estructura de José María Cornet y Más se construyó entre 1872 y 1882.
Ya en sus orígenes estaba perfectamente comunicado por el tranvía de Sants y el de Circunvalación, a los que se añadieron nuevas líneas a principios del XX que lo comunicarían con el Ensanche.

6-Mercado de Sants

En el siglo XIX existía un mercado al aire libre en la calle del Sant Crist de Sants, se trasladó a un solar próximo en la actual Pza. de Osca y más tarde a un antiguo huerto; en 1892 se iniciaron las obras del mercado actual, a cargo de Pedro Falqués Urpí, que no se terminaron hasta 1913.
Estaba próximo al término del tranvía de Sants que más tarde se prolongaría a Collblanch aproximándose a su ubicación.

7-Mercado de Hostafrancs

El crecimiento del barrio de Sants a consecuencia de la industrialización creó la necesidad de un mercado que se construyó en el barrio de Hostafranchs junto a la carretera. (calle de la Cruz cubierta).
Está construido sobre los terrenos de una antigua "bòbila" (fábrica de ladrillos), la obra se inauguró en 1888 obra de Antonio Rovira y Trías.
Por la carretera de Madrid ,hoy calle de la Cruz cubierta, circulaba el tranvía de la Boquería a Sants.

8-Mercado de la Concepción

Desde mediados del s. XVIII en los llanos entre Barcelona y Gracia se realizaban diversos mercados.

Pero a finales del XIX y con la población del Ensanche surgió la necesidad de establecer un mercado estable.

Poco antes de la celebración de la Exposición de 1888, se inicia la construcción del mercado con un diseño idéntico al del mercado de Hostafranchs, realizado por Antonio Rovira y Trías, con estructura calculada y construida por la Maquinista

Se construyó en una esta manzana, en la que también se emplaza la Iglesia de la Concepción, edificio trasladado desde el casco viejo con motivo de las obras de la Reforma; de ahí su nombre.

También en esta manzana se emplaza el Conservatorio municipal, que en su origen fue escuela de música para niños ciegos.

Frente a él, por la calle de Aragón durante muchos años, circularía por una zanja el Ferrocarril de la MZA hasta su cobertura en los cincuenta.

Por la calle de Bruch pasaba el tranvía del Ensanche una de las más longevas líneas de la ciudad.

Este tranvía permitía a los clientes y trabajadores del mercado,desplazarse a Barcelona y Gracia con comodidad.

9-Mercado de la Abacería Central

En la antigua Villa de Gracia, existía un mercado en la actual plaza de la Revolució. Posteriormente el mercado se trasladó al terreno en el que hoy se levanta el edificio actual, lindante a la travesera de Gracia. 
Para su construcción, en 1883 se confió a Juan Torras Guardiola (Torras Herrería) el proyecto y la construcción del mercado, y siendo la exigencia de economía una condición imperante, éste concibió una nave central alta, de 18 m de luz, cubierta por un arco rebajado atirantado y dos naves laterales más bajas, de 12 m de luz, cubiertas por medios arcos rebajados. La nave central está sostenida por columnas de gran esbeltez; todos los detalles constructivos se basan en la racionalidad.
El Mercado abrió en1892
Por la Travesera, durante algunos años, circularon las líneas del tranvía del Ensanche, aunque a principio del XX, y con la re-estructuración de las líneas de este tranvía dejarían esta calle creando nuevas terminales en los cruces de los Torrentes de la Olla y de las Flores con la Travesera.

10-Mercado de la Llibertat

Otro aledaño de Gracia, establecidos como punto de venta de su mercancía por los payeses del llano barcelonés, era una plaza en las afueras de la Villa, hoy plaza de la Llibertat, y que esta totalmente ocupada por el edificio del mercado.
Este mercado se inauguró también en 1888, es obra de Miguel Pasqual y Tintorer y de Francisco Berenguer y Mestres.
Por sus aledaños pasaba el antiguo Ferrocarril de Sarrià en superficie que disponía de una estación muy próxima, también el tranvía de Gracia tenía su terminal de Travesera, finalmente el inconcluso tranvía del Putget tenía que pasar por la adyacente calle de San Gabriel.


11-Mercado del Ninot

­ En los límites del término municipal de Les Corts con el de Barcelona se establece un mercado en la zona actualmente ocupada por las calles Valencia, Mallorca y Villarroel.
La proximidad de las vías de comunicación con Barcelona, la carretera de Sarrià y la entonces pasarela sobre la zanja de la calle Aragón, conocida por el nombre del Pont del Mico, permitió el establecimiento natural de un mercado al aire libre que permitía a los habitantes de aquella naciente zona del ensanche comprar sus mercancías en Les Corts burlando las tasas municipales (los famosos burots).
Este hecho llevó al Ayuntamiento de Barcelona a intentar por todos los medios hacer desaparecer el mercado, alegando entre otros aspectos la insalubridad de la venta en aquellas condiciones.
El entonces Municipio de les Corts por su parte, para mejorar las condiciones del mercado lo organizó en un solar donde fue bautizado como mercado del Porvenir, aunque mantendría su carácter de mercado al aire libre hasta la construcción del edificio con cubierta metálica, que ocuparía la mitad de la manzana comprendida por Casanova, Valencia, Mallorca y Provenza, con fachada a las tres primeras calles.
El actual nombre de Mercado del Ninot proviene de una muy popular taberna que había en la calle Valencia que como muestra tenía el mascarón de proa que representaba un grumete que llevaba en la mano el título conseguido en la escuela náutica.
Este mascarón de proa se conserva en el Museo Marítimo, pero en la entrada principal del mercado hay una reproducción de él.
Muy próximo a él por la carretera de Sarrià y la calle de Provenza circuló durante muchos años el tranvía de Les Corts por el que sin duda muchos matuteros harían el transporte de sus mercancías de o hacia el mercado. También honrados tenderos o compradores lo utilizarán en su quehacer diario.

12 Mercado de Sarrià
Sarrià fue uno de los últimos municipios que se agregó a Barcelona, concretamente en 1921, es decir mas de 20 años tras la anexión a Barcelona de la mayoría de poblaciones del llano barcelonés. Sus orígenes son anteriores al siglo X y hasta el siglo XIX su actividad principal era la agraria.
Durante el siglo XIX experimentó un importante crecimiento sobre todo tras la construcción del F.C. de Sarrià, que en pocos minutos la enlazaba con Barcelona.

El antiguo mercado en la Plaza de Sarrià
El centro urbano es la actual plaza de Sarrià, entonces conocida como plaza del Mercado y que estaba situada frente a la Iglesia de Sant Vicenç de Sarrià.

En aquel punto también tenía sus terminales el tranvía de Vapor de Sarrià en sus dos etapas y mas tarde los tranvías eléctricos de la CGT. Tal como indica su antiguo topónimo plaza del Mercado, aquel era el punto escogido por marchantes y payeses para distribuir su género.
En 1891 Pedro Falques, presenta su proyecto de mercado cubierto, que no llega ver la luz.
En 1909 se produce la apertura de la calle Elisenda de Montcada, con su importante viaducto que permite la conexión directa con el monasterio y barrio de Pedralbes. A su vez el derribo de los anexos de la parroquia de Sant Vicenç de Sarrià, para abrir el paso a la nueva vía permiten disponer de nuevos terrenos; el solar del Huerto de la Parroquia al norte de la misma sería el destinado al mercado.

Su construcción finalizó en diciembre de 1911 y corrió a cargo del los facultativos Marcel·lià Coquillat Llofriu y Arnau Calvet Peyronill.

Como se ha indicado, estaba próximo a la estación de Sarrià y las terminales de los tranvias de la CGT, pero además al abrir la calle de Elisenda de Montcada, se estableció una nueva conexión tranviaria, la linea 19 de via métrica, que llegaba hasta la Avenida Pearson y que mas tarde al unificar el ancho tomaría por teminal el Monasterio de Pedralbes. Estos medios sin duda fueron muy importantes para los trabajadores y clientes del mercado.
(a concluir)



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