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martes, 31 de julio de 2018

Estaciones y mercados

  



Hace unos días el Sr. J. A. Tartajo en su "Madrid Transportes Urbanos", publicó una interesante entrada sobre los ómnibus/tranvías enrailables, es decir vehículos para circular indistintamente por una calzada o sobre los raíles tranviarios.
Una de las aplicaciones, quizás la de mayor relevancia en su época, era la de poder usar las vías existentes que con su facilidad de rodadura,  permitían reducir el esfuerzo de los tiros de caballos, y al mismo tiempo salir de la vía para acceder a industrias o almacenes sin necesidad de realizar desviaciones ni ramales para acceder a los puntos de descarga.

Actualmente estas situaciones nos parecen incomprensibles pero en el siglo XIX,tenían su importancia, sobre todo, conociendo el estado de las calles de la época.
Tranvía de Madrid, tal vez Estaciones y Mercados

 Al leerlo y ver que en Madrid la compañía que promovió el invento, fue La Compañía del Tranvía de Estaciones y Mercados, que en sus estatutos planteaba el abastecimiento de productos a los mercados desde las estaciones ferroviarias, usando su red tranviaria, recordé un proyecto en Barcelona para un tranvía de mercancías para similar fin.
A pesar de la poca información sobre él, aprovecharemos la ocasión para hacer un viaje por dicho proyecto.


 Concesión de un tranvía, solicitada por Ramón Herrera, con inicio en la Plaza Universidad y final en la Plaza de Palacio (Exp.143 Comisión de Fomento.)
En febrero de 1814 la prensa barcelonesa publicaba:
-El Boletín oficial de hoy anuncia á los que se crean con derecho y quieren presentar oposiciones al proyecto de tranvía económico que partiendo de la plaza de la Universidad llegue á la de Palacio, comunicándose con las estaciones férreas de Zaragoza y la Central de Gerona, Valencia y Francia, presentado por don Ramón Herrera, señalándose el plazo de 20 días para que puedan enterarse los interesados.
Año III. Miércoles, 14 de febrero de 1883 Núm. 73.(La Vanguardia)
Esta información tiene su continuidad en la solicitud de Ramón Herrera a la Comisión de Fomento el 21 de Marzo de 1883, para la concesión de una red tranviaria de mercancías, a tracción animal y vía estrecha (600 mm.), planteada como medio de transporte entre las estaciones y mercados.




El plano del trazado fue realizado por J- Armenter el 31 de Diciembre de 1882, y constaba de una línea principal entre la plaza de Comercio (Plaza Palacio) y la plaza Universidad., pasando por el paseo de la Aduana, interior del Parque de la Ciudadela, el paseo de San Juan y la Gran Vía. A ellas, se anexaban un ramal para enlazar el paseo de San Juan con la estación del Ferrocarril de Zaragoza y otro se introduciría en el patio de la estación de Granollers para facilitar el trasbordo de mercancías.
Una variante pasaría por la Calle del Comercio con lo que podría acceder al Mercado central del Borne.
Además, y aprovechando parte del trazado que pasaba por el interior de la Ciudadela, una línea de tipo recreativo circunvalaría el nuevo parque, con pequeños coches arrastrados por cabras.

Para su construcción se preveía usar carril vignole de tipo industrial ,es decir, 10Kg/m y 85 mm. de altura por ser la instalación de tipo muy económica. También los coches iban a ser de tamaño muy reducido previendo un peso de 1300 Kg. en vacío y 2700 cargado con ruedas de 24 cm. de diámetro.

El proyecto no tiene mayor interés que el meramente anecdótico, sin duda era fruto de alguna moda de la época, en la que además se realizaron la mayoría de los grandes mercados; alternativas mucho mas viables, pudieron ser la implantación de vías ferradas para carruajes, como la del camino del Grao y que tuvieron mucha aceptación en Valencia facilitando el desplazamiento de los carros de Mercancías, y ahorrando la reparación del desgaste  producido en las calles por las llantas de los carruajes.

Además la línea atravesaba avenidas donde ya existían múltiples solicitudes de concesión de tranvías, finalmente, la capacidad del sistema parecía muy reducida siendo un sistema útil para cargas muy pesadas y poco voluminosas, los productos que abastecen a los mercados, suelen ser precisamente lo contrario.

Mercados y tranvías en Barcelona.

Barcelona, ciudad con una gran densidad de población protegida por una muralla, distaba mucho de poder auto abastecerse, por contra, en sus alrededores la existencia de grandes llanos agrícolas permitía un cierto abastecimiento de proximidad, al que podían sumarse las mercancías recibidas a través de su puerto y la pesca con base en la Barceloneta.
Así desde tiempos inmemoriales un trasiego de campesinos con carros o a pie esperaba todas las mañanas a la apertura de las puertas de la ciudad para poder comerciar su producción.
En los tiempos mas antiguos, ésta se efectuaba en las plazas próximas a las murallas, con el tiempo se irían regularizando los puntos de ventas, uno de los más antiguos sería el de la Boquería, emplazado junto el Portal de Santa Eulàlia en el llamado Llano de la Boquería, donde vendedores ambulantes y  campesinos vendían sus productos.
Sin duda otras puertas de la ciudad dispondrían de similares mercados que se relacionarían con las huertas próximas o los caminos que conducían a ellas.
En el siglo XIX convergen dos revoluciones la de la producción industrial y la del transporte y las comunicaciones. La producción se incrementa, las distancias se reducen y la población tiende a ir del campo a la ciudad.
En Barcelona ésto representa un aumento de la población, ya no solo en la ciudad sino en las poblaciones próximas que pasan de ser agrícolas a industriales, además tras el derribo de las murallas en 1862 y la posterior urbanización del llano barcelonés, los terrenos agrícolas que rodean la ciudad pasan a ser residenciales o industriales con lo que el abastecimiento no solo debe incrementarse, si no que ha de buscar proveedores más lejanos, en un principio se opta por el delta del Llobregat como fuente de suministro.
Por otro lado, la gran cantidad de productos requiere nuevas infraestructuras, tales como un mercado central para mayoristas y modernos mercados en los barrios y entonces villas próximas a la ciudad.
 Los nuevos mercados tenían una estructura nueva con puestos  fijos asignados por concesión, y en su patio solían tener un espacio destinado a los campesinos que traían directamente su producción.
Como mejora del transporte, algunos campesinos usaban los nuevos tranvías para traer su producción a los mercados, era típica la imagen de la payesa con sus cestos de verduras, huevos y aves para vender en el mercado.
A continuación, relataremos los diversos mercados y los tranvías que podían relacionarse con ellos en el salto del siglo XIX al XX.

1-Mercado Central del Borne.

En 1873 el Ayuntamiento de Barcelona encarga la construcción de un mercado central para hortalizas y verduras. Éste es licitado en 1874 al proyecto del maestro de obras Josep Fontserè y Mestre, y el ingeniero José María Cornet y Más que diseña la estructura metálica que construirá la Maquinista Terrestre y Marítima.
Sin duda sería una imponente nave con sus 8.000m2 .de cubierta.

Las obras finalizaron en 1876 pronto sería destino de largos convoyes de carros que venían a traer su género a la ciudad, y de otros que distribuirían el género a las diversas tiendas y paradas de los mercados minoristas, también el tranvía de vapor de Barcelona permitía el transporte de mercancías a la ciudad depositando el género en la terminal de la calle Comercio,  apenas a 100 metros del mercado.

A su vez el tranvía de Circunvalación podía facilitar el traslado a los compradores, desde el mercado a sus puntos de venta, como el mercado de San Antonio, también al pie de línea.

2-Mercado de Sant Josep o de la Boquería.

Como ya hemos indicado anteriormente, el Llano de la Boquería está documentado como mercado de la ciudad desde muy antiguo, concretamente el año 1217   .
 Fue también el origen del primer tranvía barcelonés, línea Barcelona a Gracia, entonces, ya estaba construido el actual mercado de Sant Josep o de la Boquería, su nombre viene de levantarse sobre los terrenos ocupados antes por el convento de San José de las carmelitas descalzas.
El mercado se inició en 1848 , construyéndose una plaza porticada con grandes columnas jónicas. Obra   de Josep Más y Vila, posteriormente se levantaría la actual cubierta metálica, obra del ingeniero Michel de Bergue.

En 1872 frente a la fachada del mercado, en la Rambla, inicia el recorrido el tranvía de Gracia; el mismo año, se inaugura el de la Barceloneta con origen también en la Boqueria y en 1877 el de Sants con idéntico origen. Ello facilitaría la conexiones entre los mercados de la Boqueria, con el muelle de pescadores, el mercado de la Barceloneta y los mercados de Sants y San Antonio.

3-Mercado de Sant Miquel o de la Barceloneta.

Como tantos otros mercados, ocupa el lugar en que los pescadores vendían su genero antaño, la plaza de Sant Miquel. El edificio del mercado de 1884 es obra de Antonio Rovira y Trías,
Por la calle de Sant Miquel, circulaba el tranvía de los Docks, que venía del muelle de pescadores, en dirección a la plaza de Comercio (actual Plà de Palau), y precisamente frente a la plaza disponía de un apartadero para poder cruzar convoyes, no obstante, no tenemos ninguna constancia que fuera usado para abastecer al mercado.

4- Mercado de Santa Caterina

Las compras matinales en este mercado acompañando a mi madre  en los sesenta, el aroma de las paradas de pescado y de las puestos de tripera, forman parte la memoria infantil que se despierta al volver a olerlos.
Levantado sobre el antiguo convento de Santa Caterina, de la orden Dominica o de los Predicadores, destruido durante la quema de conventos del 25 de julio de 1835, fue el primer mercado cubierto de la ciudad, edificado en 1848 obra del maestro de obras Josep Más y Vila.
Esta situado en el centro de la ciudad antigua a pocos metros de la catedral, cuando se edificó ni se había proyectado la Gran Vía A, actual Vía Layetana; su principal vía de acceso era la calle de Carders que la comunicaba con el Portal Nou de la aún existente muralla.
Por su entorno no circuló ninguna línea, si bien en 1928 se tendieron por la Vía Layetana las vías del tranvía del Putget, que no llegó a circular.


5-Mercado de Sant Antoni

Punto de referencia para muchos coleccionistas; quizás es el mercado de Barcelona que más facetas a englobado, alimentario, textil, de libro antiguo, para muchos la iniciación en él, fue el cambio de cromos para completar un álbum.
Anteriormente a su edificación, ya existía un mercado  al aire libre a extramuros de la puerta de Sant Antoni en la muralla de la ciudad, tenía tal envergadura que el propio Cerdà lo incluyó  en su plan de Reforma del Ensanche de Barcelona.
Obra de Antoni Rovira y Trías y estructura de José María Cornet y Más se construyó entre 1872 y 1882.
Ya en sus orígenes estaba perfectamente comunicado por el tranvía de Sants y el de Circunvalación, a los que se añadieron nuevas líneas a principios del XX que lo comunicarían con el Ensanche.

6-Mercado de Sants

En el siglo XIX existía un mercado al aire libre en la calle del Sant Crist de Sants, se trasladó a un solar próximo en la actual Pza. de Osca y más tarde a un antiguo huerto; en 1892 se iniciaron las obras del mercado actual, a cargo de Pedro Falqués Urpí, que no se terminaron hasta 1913.
Estaba próximo al término del tranvía de Sants que más tarde se prolongaría a Collblanch aproximándose a su ubicación.

7-Mercado de Hostafrancs

El crecimiento del barrio de Sants a consecuencia de la industrialización creó la necesidad de un mercado que se construyó en el barrio de Hostafranchs junto a la carretera. (calle de la Cruz cubierta).
Está construido sobre los terrenos de una antigua "bòbila" (fábrica de ladrillos), la obra se inauguró en 1888 obra de Antonio Rovira y Trías.
Por la carretera de Madrid ,hoy calle de la Cruz cubierta, circulaba el tranvía de la Boquería a Sants.

8-Mercado de la Concepción

Desde mediados del s. XVIII en los llanos entre Barcelona y Gracia se realizaban diversos mercados.

Pero a finales del XIX y con la población del Ensanche surgió la necesidad de establecer un mercado estable.

Poco antes de la celebración de la Exposición de 1888, se inicia la construcción del mercado con un diseño idéntico al del mercado de Hostafranchs, realizado por Antonio Rovira y Trías, con estructura calculada y construida por la Maquinista

Se construyó en una esta manzana, en la que también se emplaza la Iglesia de la Concepción, edificio trasladado desde el casco viejo con motivo de las obras de la Reforma; de ahí su nombre.

También en esta manzana se emplaza el Conservatorio municipal, que en su origen fue escuela de música para niños ciegos.

Frente a él, por la calle de Aragón durante muchos años, circularía por una zanja el Ferrocarril de la MZA hasta su cobertura en los cincuenta.

Por la calle de Bruch pasaba el tranvía del Ensanche una de las más longevas líneas de la ciudad.

Este tranvía permitía a los clientes y trabajadores del mercado,desplazarse a Barcelona y Gracia con comodidad.

9-Mercado de la Abacería Central

En la antigua Villa de Gracia, existía un mercado en la actual plaza de la Revolució. Posteriormente el mercado se trasladó al terreno en el que hoy se levanta el edificio actual, lindante a la travesera de Gracia. 
Para su construcción, en 1883 se confió a Juan Torras Guardiola (Torras Herrería) el proyecto y la construcción del mercado, y siendo la exigencia de economía una condición imperante, éste concibió una nave central alta, de 18 m de luz, cubierta por un arco rebajado atirantado y dos naves laterales más bajas, de 12 m de luz, cubiertas por medios arcos rebajados. La nave central está sostenida por columnas de gran esbeltez; todos los detalles constructivos se basan en la racionalidad.
El Mercado abrió en1892
Por la Travesera, durante algunos años, circularon las líneas del tranvía del Ensanche, aunque a principio del XX, y con la re-estructuración de las líneas de este tranvía dejarían esta calle creando nuevas terminales en los cruces de los Torrentes de la Olla y de las Flores con la Travesera.

10-Mercado de la Llibertat

Otro aledaño de Gracia, establecidos como punto de venta de su mercancía por los payeses del llano barcelonés, era una plaza en las afueras de la Villa, hoy plaza de la Llibertat, y que esta totalmente ocupada por el edificio del mercado.
Este mercado se inauguró también en 1888, es obra de Miguel Pasqual y Tintorer y de Francisco Berenguer y Mestres.
Por sus aledaños pasaba el antiguo Ferrocarril de Sarrià en superficie que disponía de una estación muy próxima, también el tranvía de Gracia tenía su terminal de Travesera, finalmente el inconcluso tranvía del Putget tenía que pasar por la adyacente calle de San Gabriel.


11-Mercado del Ninot

­ En los límites del término municipal de Les Corts con el de Barcelona se establece un mercado en la zona actualmente ocupada por las calles Valencia, Mallorca y Villarroel.
La proximidad de las vías de comunicación con Barcelona, la carretera de Sarrià y la entonces pasarela sobre la zanja de la calle Aragón, conocida por el nombre del Pont del Mico, permitió el establecimiento natural de un mercado al aire libre que permitía a los habitantes de aquella naciente zona del ensanche comprar sus mercancías en Les Corts burlando las tasas municipales (los famosos burots).
Este hecho llevó al Ayuntamiento de Barcelona a intentar por todos los medios hacer desaparecer el mercado, alegando entre otros aspectos la insalubridad de la venta en aquellas condiciones.
El entonces Municipio de les Corts por su parte, para mejorar las condiciones del mercado lo organizó en un solar donde fue bautizado como mercado del Porvenir, aunque mantendría su carácter de mercado al aire libre hasta la construcción del edificio con cubierta metálica, que ocuparía la mitad de la manzana comprendida por Casanova, Valencia, Mallorca y Provenza, con fachada a las tres primeras calles.
El actual nombre de Mercado del Ninot proviene de una muy popular taberna que había en la calle Valencia que como muestra tenía el mascarón de proa que representaba un grumete que llevaba en la mano el título conseguido en la escuela náutica.
Este mascarón de proa se conserva en el Museo Marítimo, pero en la entrada principal del mercado hay una reproducción de él.
Muy próximo a él por la carretera de Sarrià y la calle de Provenza circuló durante muchos años el tranvía de Les Corts por el que sin duda muchos matuteros harían el transporte de sus mercancías de o hacia el mercado. También honrados tenderos o compradores lo utilizarán en su quehacer diario.

12 Mercado de Sarrià
Sarrià fue uno de los últimos municipios que se agregó a Barcelona, concretamente en 1921, es decir mas de 20 años tras la anexión a Barcelona de la mayoría de poblaciones del llano barcelonés. Sus orígenes son anteriores al siglo X y hasta el siglo XIX su actividad principal era la agraria.
Durante el siglo XIX experimentó un importante crecimiento sobre todo tras la construcción del F.C. de Sarrià, que en pocos minutos la enlazaba con Barcelona.

El antiguo mercado en la Plaza de Sarrià
El centro urbano es la actual plaza de Sarrià, entonces conocida como plaza del Mercado y que estaba situada frente a la Iglesia de Sant Vicenç de Sarrià.

En aquel punto también tenía sus terminales el tranvía de Vapor de Sarrià en sus dos etapas y mas tarde los tranvías eléctricos de la CGT. Tal como indica su antiguo topónimo plaza del Mercado, aquel era el punto escogido por marchantes y payeses para distribuir su género.
En 1891 Pedro Falques, presenta su proyecto de mercado cubierto, que no llega ver la luz.
En 1909 se produce la apertura de la calle Elisenda de Montcada, con su importante viaducto que permite la conexión directa con el monasterio y barrio de Pedralbes. A su vez el derribo de los anexos de la parroquia de Sant Vicenç de Sarrià, para abrir el paso a la nueva vía permiten disponer de nuevos terrenos; el solar del Huerto de la Parroquia al norte de la misma sería el destinado al mercado.

Su construcción finalizó en diciembre de 1911 y corrió a cargo del los facultativos Marcel·lià Coquillat Llofriu y Arnau Calvet Peyronill.

Como se ha indicado, estaba próximo a la estación de Sarrià y las terminales de los tranvias de la CGT, pero además al abrir la calle de Elisenda de Montcada, se estableció una nueva conexión tranviaria, la linea 19 de via métrica, que llegaba hasta la Avenida Pearson y que mas tarde al unificar el ancho tomaría por teminal el Monasterio de Pedralbes. Estos medios sin duda fueron muy importantes para los trabajadores y clientes del mercado.


13 Mercado del Clot

El municipio de Sant Martí de Provençals, fue hasta su anexión a Barcelona, en 1897,  el de mayor extensión del llano.
El Clot es su población de mayor antigüedad ya documentada en el siglo XIV. En el siglo XIX ya constituía una población de cierta entidad al tener en sus proximidades numerosas fábricas, manteniendo aún su carácter agrícola.
 
Alrededor de la carretera de Vic, fue desarrollándose un mercado agrario, que fue evolucionando en mercado de comestibles en general, para abastecer a las poblaciones de Sant Martí; en el último tercio del XIX , su ubicación se desplazó a un terreno próximo a la carretera, y en la década de los 80 se inició la construcción del edificio del mercado, a cargo de Pedro Falqués, que era facultativo de Sant Martí, inaugurándose en 1889 el nuevo mercado.
 
Por la carretera, circulaba desde 1877 el tranvía de vapor de Sant Andreu que comunicaba el Clot con Barcelona y Sant Andreu; éste, además de permitir el desplazamiento de los usuarios del mercado, y a causa de la mala disposición de las vías en los lados de la carretera, fue protagonista de numerosos accidentes con carros de transporte, sin duda algunos de ellos con destino al mercado del Clot, lo que sumado a otros atropellos por su proximidad a la puerta de las casas en las poblaciones le valió el mal nombre de Rey Herodes.

Calle del Clot, en 1930, aún carretera de Vic 
Con la electrificación del tranvía se mejoraría esta situación al pasar la vía al centro de la calzada.

15-Mercado de Horta
La antigua población de St. Joan d'Horta fue anexionada a Barcelona en 1904, está  situada en el Valle de Horta, rico en manantiales, lo que dio pie a una industria de lavandería complementaria a sus orígenes agrarios.
Como en la mayoría de poblaciones, en Horta se establecía con periodicidad un mercado ambulante, al parecer primeramente en la carretera (calle Horta) y a partir de 1895 en la plaza del Progreso que pasaría a denominarse plaça del Mercat (hoy plaza Eivissa).

En aquel punto se mantuvo el mercado, al aire libre, aunque dispusiera de paradas fijas con su respectivos toldos, hasta la construcción de un nuevo mercado municipal, en 1951, en la calle Tajo.
La llegada del tranvía, primero de vapor a La Sagrera, y más adelante eléctrico al centro de Barcelona, permitiría a las lavanderas desplazar cómodamente su mercancía a la capital creando quejas de algunos usuarios sobre todo cuando se transportaba la ropa sucia. 
El tranvía, tenía su terminal en la plaza del Mercado, y sin duda sería frecuentado por payeses, marchantes y clientes de aquel mercado.

 
 
 







16 Mercado del Poblenou
En la zona de humedales al sur del río Besós, se inició en el siglo XII una continua desecación, convirtiendo una zona pantanosa en pastos y campos agrícolas. Esta extensa zona, pertenecía al municipio de St.Martí de Provençals.

 En el centro de esta gran área, y en los alrededores de un pequeño grupo de casas conocido como el Taulat durante el siglo XIX, se  inició la instalación y traslado desde Barcelona, de industrias primeramente textiles y mas tarde metalúrgicas, que necesitaban espacio y agua, cosas ambas extremadamente costosas en la ciudad amurallada de Barcelona. Su crecimiento origina el barrio de Poblenou.
El primitivo carácter ganadero de Poblenou, fue causa de la aparición de un importante mercado de ganado y en 1889 se edifica para esta actividad, un edificio de estructura metálica similar a la del mercado del Clot y al parecer también obra de Pedro Falqués, pero en este caso para mercado ganadero.
 
Con la anexión a Barcelona de Sant Marti y la construcción del Matadero central en la Creu Coberta, el mercado ganadero fue extinguiéndose, y el edificio fue destinado a mercado de abastos para la población de Poblenou que había crecido notablemente, en particular al entorno de la rambla del Triunfo es decir en los alrededores del mercado.
Próximo a él, había llegado en 1873 la línea de tranvía de tracción animal de Poble Nou, que finalizaba en el Taulat, junto a la Rambla, posteriormente, y por la carretera de Francia en 1887 ya circulaba el tranvía de vapor a Badalona, y finalmente en 1910 tras la electrificación llegaría un ramal de la línea a Badalona, con destino a Poble Nou y cuya terminal en la entonces calle de Wad Ras era la más próxima al mercado que ya  era de abastos.
 Todos ellos sin duda fueron de gran utilidad para las gentes del mercado.

14 y 17 Mercados de Sant Andreu y la Sagrera.

Sant Andreu y la Sagrera han sido siempre poblaciones muy próximas, no solo en cuanto a proximidad física, si no, a su carácter e incluso su urbanismo.

Sant Andreu de Palomar fue un gran municipio al norte de Sant Martí.
 
En cambio, la Sagrera fue un pequeño núcleo de población, perteneciente a Sant Martí de Provençals, ambas como el poblado del Clot crecieron en torno a la carretera de Vic; así mismo por las tres circuló el tranvía de Barcelona a San Andrés.
A mitad del siglo XIX, los municipios comenzaron a regularizar sus mercados. En Barcelona, el antiguo mercado del Llano de la Boquería se establecería en 1840, creando una plaza porticada en el solar de antiguo convento de St. Josep.  A su vez estas poblaciones adoptarían este mismo modelo, incluso puede decirse que la plaza de Mercadal en St. Andreu, fue obra del mismo arquitecto que la de la Boqueria: José Mas y Vila; la plaza Massades en la Sagrera iniciada en 1877, tomó el mismo modelo, pero no podía ser obra de Mas y Vila ya que el arquitecto falleció en 1855, es decir poco después del inicio de la urbanización de la plaza de Mercadal en 1851, es decir dos decadas antes.
 
14 -Plaza Mercadal, Mercado de Sant Andreu

Volviendo al mercado de Sant Andreu, en 1849 se redacta el proyecto, y al poco se pone la primera piedra de esta urbanización. No hemos encontrado fechas de inauguración de la plaza de Mercadal, aparece como urbanizada en los planos  pero seguro que el establecimiento del mercado de Sant Andreu en la nueva plaza de Mercadal, no sería de inmediato. La urbanización implicaba la destrucción de antiguas viviendas y dependencias, el trazado de nuevas calles y finalmente la construcción de las nuevas edificaciones, adoptando el modelo de pórticos en sus fachadas.

En el plano comercial de Sant Andreu de 1890 y en el dibujado por el entonces arquitecto municipal de St Andreu, Sr. José Domenech y Estapá, aparece perfectamente dibujada la plaza de Mercadal, aunque por fotografias posteriores e imcluso por la situación actual, la zona porticada si ya existía, aún debía ser minoritaria.

La idea es que en la zona porticada pudieran establecerse los puestos de verdura, hortalizas y alimentos menos perecederos, mientras el centro de la plaza se destinaría a carnes y pescados, productos que requieren mayor cuidado higiénico.

Aunque mucho antes se haíai intentado establecer una zona cubierta, no fue hasta 1902 cuando se inicia el proyecto de cobertura de la plaza, primero con una estructura de madera que finalmente se transformaria en metálica. Esta cubierta vio la luz en 1910, y en 1914 se cerraron los laterales de la cubierta para configurar el mercado que conocemos.

La evolución comercial de  St. Andreu fue diferente a la de la Sagrera, y en torno al Carrer Gran se consolidó un abundante núcleo comercial. El mercado ha mantenido su actividad y actualmente está en reformas.

17- Mercado de La Sagrera o de Masadas

Si bien la plaza de Mercadal ya nació con la función de mercado, que aún hoy (y a pesar de las obras) ostenta, la de Massadas se concibió como el centro de la Sagrera, y a él pronto acudirían los payeses y ambulantes formándose el mercado.

La Sagrera, a principios del XX expandiría su ya existente industria con la llegada de la Hispano Suiza; su mercado dejaría de ser ambulante y en el centro de la plaza se construirían dos cubiertas de madera, como aparecen en el proyecto de 1902 y así continuaría hasta que en 1955 fue reconstruido con un edificio cerrado que si bien ya entonces era suficiente para las necesidades de la pequeña población de la Sagrera, pronto se devendría anticuado, insuficiente y de difícil acceso para el transporte.
La Sagrera aumentaria su población a partir de los años sesenta sobre todo con  la urbanización de la antigua Hispano Suiza, pero también nuevos comercios y mercados ocuparían el puesto de este pequeño mercado.
Así a finales de los ochenta cerraría y poco después sería derribado para dar lugar a una plaza porticada abierta.

Como ya hemos indicado ambos mercados estaban próximos a la carretera de Vic o de Ribas, por ella y justo hasta la Plaza del Comerç, próxima a Mercadal, circuló entre 1877 y 1941 la línea de tranvía de Sant Andreu, que aproximaba a Barcelona a los trabajadores y clientes de estos mercados.



viernes, 18 de diciembre de 2015

Vehicles de treball - carros de labor







 Aunque en ocasiones los habíamos nombrado, hasta ahora no hemos insertado ninguna entrada dedicada a los carruajes de labor, que durante tantos años han auxiliado al hombre en sus  actividades productivas. 
Revisando "Carruatjes literaris", hemos escogido el capítulo  preparado por ferradures:


CARRO DE PAGÈS
Era el mitjà de transport i probablement una de les pertinences més preuades i valorades, juntament amb la casa i l'animal de tir, del pagès.
S'emprava per a tot tipus de feines al camp tot aplicant-hi diferents implements per tornar-lo més útil i augmentar la seva capacitat de càrrega.
Els construïen fusters especialitzats anomenats carreters els quals solien establir els seus tallers al costat de ferrers per tal de treballar conjuntament. Els carros de bona qualitat s'elaboraven amb fusta de freixe i plataner, tot i que en temps d'escassetat o per a vehicles més econòmics s'emprava boix, però se solia estellar perquè era de curta durada.
Se solien fer a la mida de l'animal del pagès, adaptant-lo també a les necessitats d'aquest.
Els implements que se solien aplicar variaven amb el que es volia transportar, per exemple, per transportar garbes de cereal (manats grans de planta de cereal lligades preparades per batre) es col·locaven a les escalades del carro estaquirots, que són unes estaques llargues de fusta que serveixen per aguantar la carrega guanyant així espai en alçada. També s'acoblava un semicercle de ferro a les vares del carro, aproximadament per sobre de la gropa de l'animal, això es fa per poder carregar al davant més garbes sense que aquestes toquin l'animal, evitant així solladures degudes a la palla dura. A més a més a la part del darrere s'hi afegia una escaleta auxiliar de fins a metre i mig per al mateix motiu que els altres dos implements: carregar més per fer menys viatges.

Per a les bales de palla en lloc del semicercle sobre la gropa de l'animal, es muntava una petita bastida de fusta i ferro ancorada a la part darrera de les vares per a carregar les paques fins a sobre l'animal sense que carreguessin sobre d'aquest. Com que les bales tenen forma prismàtica, i en ser totes de proporcions igualades, es poden acomodar amb més facilitat, per aquest motiu es muntava la bastida en comptes del semicercle, ja que si les paques es mantenien planes, es podien muntar diferents nivells i si el terreny era pla i estaven ben col·locades no feia falta passar cordes per sobre el carro per assegurar-les.
Cal dir que l'ultim animal del tir, el que anava semi tapat per la càrrega, portava un morral perquè no mengés la càrrega.
Per transportar materials pesats i solts com podrien ser adobs, grava, terra o sorra, es col·locaven empostissats (fustes) per a tancar el volum del carro (excepte per la part superior) per tal que no es vessés el contingut.

Carro estorat del museu del traginer de Igualada.

Quan el pagès havia de fer un viatge o anar a mercat, si no disposava de tartana, acomodaven el carro amb estores d'espart i alfombres i el cobrien amb una vela (toldo blanc amb què es cobrien els carros) per tal de fer més agradable el viatge a la família i causar bona impressió davant els coneguts.
Les rodes dels carros es ferraven periòdicament, és a dir, es canviava la coberta de ferro i de vegades si les corbes de fusta estaven molt danyades, el ferrer les duia a cal carreter per canviar-les abans de posar els cèrcols de ferro.
La pintura i el filetejat dels carros era propi de cada constructor. Cada carreter tenia els seus colors amb què pintava i filetejava tots els carros que construïa.

CARRO DE TRABUC
Carro de trabuc, museu del traginer de Igualada.
Era un carro “bolquet” al qual s'hi transportava sorra, grava, pedres, fems, etc.
Consistia en una caixa de fusta entre mig metre cúbic metre i mig cúbic, tancada completament exceptuant la part superior.
Les vares s'unien al cos del vehicle mitjançant un punt ben subjectat però deixant que aquest pogués vascular, això últim s'evitava col·locant dos ferros anomenats matrassos, un per sobre les vares que també agafava la part superior de la davantera del carro i una altra que agafava l'inferior de la davantera, aquesta segona solia ésser fixa.
L' avantatge que tenia aquest carro en vers d'altres que s'adaptaven al transport d'aquest tipus de matèries és que traient el matràs superior es podia buidar el carro sense la necessitat de desenganxar l'animal.

Galeras transportando material textil en la Ronda de San Pedro, Barcelona.

GALERA
De galeres n'hi ha de dos tipus, de caràcter logístic, i les de passatgers, que més tard en parlarem.
La característica principal de la galera, és que a diferència de la majoria de carros de transport catalans, aquest carro té quatre rodes (dos eixos) el perquè és que aquests carros són originaris de Castella i l'Aragó, on al ser la terra molt plana podien circular amb més facilitat vehicles de majors dimensions.
Tot i ser originàries d'altres regions, a parts de la Catalunya central i a terres de ponent, on la terra és més plana, n'hi havien.
Aquest vehicle com ja hem dit, és de dos eixos, tirat normalment per dues bèsties, ja que en lloc de vares laterals tenien llança central mòbil.
L'escalada està inclinada als dos costats per augmentar la capacitat de càrrega.
Un altre tret curiós és que aquests carruatges a diferència dels catalans portaven seient, aquest anava situat com travesser recolzant-se sobre les dues escalades.

Carro de bueyes con estaco

CARRO DE BOUS
Eren carros de grans dimensions i d'un sol eix que s'arrossegaven per mitjà d'una parella de bous.
D'estructura similar al carro de pagès però més reforçat. En lloc de vares laterals tenia una llança o espigó central, a la punta del qual s'hi unia el jou. Com que els bous tiraven amb el cap, la plataforma era més elevada que la d'un carro per equins, això s'aconseguia en col·locar-hi dues rodes de majors dimensions i generalment més reforçades per aguantar grans pesos.
La caixa era tancada, als laterals en comptes d'escalades, hi tenia dos panells de fusta. El terra de la caixa era fix, molt més reforçat que la gran majoria de carros.
Es decoraven amb pintures llampants i molt vistoses, amb petits dibuixos representant sobretot escenes quotidianes campestres.

Tot i que era molt típic del vessant atlàntic de la península Ibèrica, a la nostra terra se'n podien trobar fàcilment, sobretot als Pirineus, a l'Empordà, al Maresme i al Gironès.











Traducción al castellano:
CARROS DE LABOR

CARRO DE PAYÉS
Era el medio de transporte y probablemente una de las pertenencias más preciadas y valoradas, junto con la casa y el animal de tiro, del campesino.
Se utilizaba para todo tipo de trabajos del campo aplicando diferentes accesorios para hacerlo más útil y aumentar su capacidad de carga.
Los construían carpinteros especializados llamados carreteros, los cuales solían establecer sus talleres junto a herreros para trabajar conjuntamente. Los carros de buena calidad se elaboraban con madera de fresno y platanero, a pesar de que en tiempo de escasez o para vehículos más económicos se empleaba boj, pero éste se solía astillar siendo  de corta duración.
Se solían hacer a la medida del animal del labrador, adaptándolo también a las necesidades de éste.
Los accesorios que se solían aplicar variaban con el que se quería transportar, por ejemplo, para transportar mieses de cereal, (haces grandes de planta de cereal atadas y preparadas para trillar) se colocaban a las barandas del carro estacones, que son unas estacas largas de madera que sirven para aguantar la carga ganando así espacio en altura. También se acoplaba un semicírculo de hierro a las varas del carro, aproximadamente por encima de la  grupa del animal, esto se hace para poder cargar delante más mieses sin que estas toquen el animal, evitando así  solladuras debidas a la paja dura. Además a la parte trasera se añadía una  escalera auxiliar de hasta metro y medio para el mismo motivo que los otros dos  implementos: cargar más para hacer menos viajes.
Carro con accesorios de ampliación para dar cabida a un mayor volumen de carga, (tres tombs Terrassa 1930)


Para balas de paja en lugar del semicírculo sobre la  grupa del animal, se montaba un pequeño andamio de madera y hierro anclado a la parte última de las varas para cargar  pacas  encima del animal sin tocarlo. Cómo que las balas tienen forma prismática, y al ser todas de proporciones igualadas, se pueden acomodar con más facilidad, por este motivo se montaba el andamio en vez del semicírculo, puesto que si las balas se mantenían planas, se podían montar en diferentes niveles y si el terreno era llano y estaban bien colocadas no hacía falta pasar cabos sobre el carro para asegurarlas.

Hay que añadir, que el último animal del tiro, el que iba  semi tapado por la carga, traía un  morral para que no se comiera la carga.
Para transportar materiales a granel, es decir, sueltos como podrían ser abonos, grava, tierra o arena, se colocaban entablados (maderas) para cerrar el volumen del carro (excepto por la parte superior) para que no se derramara el contenido.
Carro de payés en un mercado valenciano.



Cuando el payés tenía que hacer un viaje o ir a mercado, si no disponía de tartana, acomodaba  el carro con esteras de esparto y  alfombras y lo cubrían con una vela (toldo blanco con que se cubrían los carros) para hacer más agradable el viaje a la familia y causar buena impresión ante los conocidos.
Las ruedas de los carros se herraban periódicamente, es decir, se cambiaba la llanta de hierro y a veces si las curvas de madera estaban muy dañadas, el herrero las llevaba a reparar al carretero para rehacerlas antes de poner los aros de hierro.
La pintura y el fileteado de los carros eran propios de cada constructor. Cada carretero tenía sus colores con que pintaba y fileteaba  los carros que construía.
Carro volquete (de trabuc), museo dela vida rural de la Espluga de Francoli

CARRO VOLQUETE
Era un carro con mecanismo de vuelco,  destinado al transporte de arena, grava, piedras, estiércol ,etc.
Consistía en una caja de madera entre medio metro y  metro y medio cúbico, cerrada completamente exceptuando la parte superior.
Las varas se unían al cuerpo del vehículo a un punto fijo,  donde éste podía vascular, esto último se evitaba colocando dos hierros llamados matraces, uno   sobre las varas que también cogía la parte superior de la delantera del carro y otra que cogía el inferior de la delantera, esta segunda solía ser fija.
La ventaja que tenía este carro sobre otros que se adaptaban al transporte de este tipo de materias es que sacando el matraz superior se podía vaciar el carro sin la necesidad de desenganchar el animal.
Carro volquete en Madrid, años cincuenta.

GALERA
De galeras hay de dos tipos, de mercancías, y las de pasajeros, que dejamos para otro capítulo.
La característica principal de la galera, es que a diferencia de la mayoría de carros de transporte catalanes, este carro tiene cuatro ruedas (dos ejes).
Son carros originarios de Castilla y Aragón, donde al ser la tierra muy llana podían circular  vehículos de mayores dimensiones.
A pesar de ser originarias de otras regiones, se utilizaron en partes de la Cataluña central y en tierras de poniente, donde hay  grandes llanuras.
Este vehículo como ya hemos dicho, es de dos ejes, tirado normalmente por dos bestias, puesto que en lugar de varas laterales tenían lanza central móvil.

Las barandas estaban inclinadas a los dos lados para aumentar la capacidad de carga.
Otro punto curioso es que estos carruajes a diferencia de los tradicionales llevaban un banco  para el cochero, éste iba situado como larguero apoyándose sobre las dos barandas.

Carro de bueyes del museo de carros de Valls
CARRO DE BUEYES
Eran carros de grandes dimensiones y de un solo eje que se arrastraban por medio de una pareja de bueyes.
De estructura similar al carro de payés pero más reforzado. En lugar de varas laterales tenía una lanza o espigón central, a la punta del cual se unía el yugo. Cómo que los bueyes tiraban con la cabeza, la plataforma era más elevada que la de un carro de equinos, esto se conseguía al colocar dos ruedas de mayores dimensiones y generalmente más reforzadas para aguantar grandes pesos.
La caja era cerrada, a los laterales en vez de barandas, tenía dos paneles de madera. El suelo de la caja era fijo, mucho más reforzado que la gran mayoría de carros.
Se decoraban con pinturas alegres y muy vistosas, con pequeños dibujos representando sobre todo escenas cotidianas  campestres.
A pesar de que era muy típico de la vertiente atlántica de la península Ibérica, en nuestra tierra se podían encontrar fácilmente, sobre todo en los Pirineos, en el Empordà, en el Maresme y en el Gironès.