sábado, 11 de mayo de 2013

Un viaje turístico en la Barcelona de 1887.



Volvemos a la tan socorrida "Guía del viajero" de Emilio Valverde para desplazarnos en tranvía de tracción hipo-animal, por las calles de la ciudad antes de la Exposición de 1888. 
La guía de Valverde además de facilitarnos un plano de la ciudad, nos da unas amplias informaciones sobre ella, su historia y las poblaciones próximas. 
Como ya hemos comentado cuando nos referimos a las diligencias, a partir del siglo XIX, con la creación de sistemas de transporte público, primero las diligencias y sobre todo el ferrocarril, se inició una actividad hasta entonces desconocida: el turismo. 
Los viajes por Europa del músico Charles Burney y más tarde  de poetas y escritores románticos como Lord Byron, Percy Bysshe Shelley y Mary Godwin Wollstonecraft, fueron quizás el preludio de esta tendencia, si no los que sembraron esta inquietud en la sociedad que entonces podía permitirse este nuevo lujo, el viaje de placer, el turismo.
Charles Burney
 En nuestro país  esta tendencia que necesitaba de gente ociosa y al mismo tiempo pudiente, se originó en la villa y corte de Madrid, por lo que no es de extrañar que la citada guía se publicase allá. 
Si bien las líneas de transporte se originaron para satisfacer necesidades mercantiles e industriales, la facilidad de desplazamiento que desarrollaron, pronto crearon esta nueva actividad que facilitó la comunicación entre comunidades hasta entonces muy aisladas. 

Vamos pues a introducirnos en la piel de un viajero procedente de la capital que hubiera llegado a nuestra ciudad tras un viaje en ferrocarril de dos días de duración, haciendo noche posiblemente en Zaragoza.
 Si observamos los centros de interés que muestra la guía, no son  mayoritariamente  edificios históricos ni grandes monumentos, si no fábricas y la futura Exposición Universal, es decir, lo que para un viajero de una ciudad administrativa podría ser exótico.

La estación del Norte, una de las puertas de entrada de los viajeros de Barcelona.
Un detalle interesante es el presupuesto que nuestro visitante podía destinar en su visita, adjuntamos una pagina de la guía que nos puede alumbrar sobre ello:

Vayamos pues a realizar el itinerario que uno de los días de su viaje, realizaría nuestro visitante.
Tercer día.-Sumario.-Paseo de reconocimiento al Pueblo Nuevo. -San Martín de Provensals. -Fábricas de Ricart , Ferrer y Vidal  .-Depósitos de aguas del Besós.- Talleres de los ferrocarriles. - Fábricas del Gas Municipal y de Borrell y Pujadas. - Parque, cuarteles jardines de la Ciudadela. -Museo Martorell.- Exposición Universal. -Paseo de circunvalación. -Monjuich. –Hotel Miramar.


La Plaza Palacio, en primer término, el palacio real que le dió nombre.
Paseo de reconocimiento al Pueblo Nuevo.
-A las ocho de la mañana se bajará á la Rambla, y, como en el día anterior, se tomará en la plaza de Cataluña el tranvía á la Barceloneta hasta la plaza de Palacio. Ya en este punto, se dejará este tranvía y se tomará el que conduce al Pueblo Nuevo, y que tiene su parada frente al edificio de la Lonja. 
El paisaje industrial de Sant Marti de Proveçals con las industrias Foret en el centro.
Se sigue el paseo del Cementerio, viéndose á la izquierda todo el ensanche del Este de Barcelona, y á la derecha los Docks, el cementerio, la línea de Mataró á Francia y, en último término, el mar. La parada está en la calle Mayor del Taulat (Pueblo Nuevo). Este viaje puede hacerse de ida y vuelta (37 céntimos todos los trayectos). En esta excursión son notables el pueblo de San Martín de
Los Gasógenos de la Catalana de Gas
Provensals
, uno de los primeros centros fabriles de España, las fábricas de Ricart, Ferrer y Vídal, los grandes depósitos y obras hidráulicas que suministran las aguas del Besós á Barcelona, los talleres de los ferrocarriles, la fabrica del Gas municipal y la fábrica de Borrell y Pujadas, en la calle de Llull.
Ya de vuelta, en la plaza de Palacio, por el paseo de frente á la Aduana y el de la Industria, se puede ir á visitar el parque y jardines de la Ciudadela, el museo Martorell, los cuarteles y la notabilísima Exposición Universal que se inaugurará en los últimos meses de este año ó en el entrante, y estará establecida en dicho parque.
(Véase Exposición Universal.)
Terminada esta visita después del mediodía, se volverá en tranvía desde la plaza de Palacio á la Rambla ó si puede ser se elegirá un restaurant para almorzar cercano á dicho punto. 

Paseo de circunvalación.-Se elegirá para este paseo el tranvía de circunvalación, tomándolo en la plaza de Palacio, frente al Palacio. Ya instalados, se emprenderá el viaje por el paseo frente á la Aduana, volviendo por el de la Industria, dejando á la derecha el parque y jardines de la Ciudadela, se seguirá el salón de San Juan, volviendo a  la izquierda por la Ronda de San-Pedro, plaza de Urquinaona, Ronda de la Universidad, plaza de Cataluña, calle de Pelayo, Ronda de San Antonio y Ronda de San Pablo, hasta detenerse frente al boquete. 
Plaza de Urquinaona hacia 1890 en la esquina inferior derecha se aprecia el tranvía de Circunvalación.
En todo el trayecto se deja siempre á la izquierda el antiguo casco de Barcelona, y se admira por la derecha el magnífico ensanche con hermosas y variadas edificaciones. Bajándose en dicho boquete, descendiendo á pie por la calle del Marqués del Duero hasta el paseo de Colón, y volviendo luego á la derecha, se puede ascender á Monjuich, ver el fuerte interiormente, si se ha adquirido permiso del Gobierno militar, y admirar al paso el hotel de Miramar, Se volverá después al mismo paseo de Colón y á la Rambla, desde donde se podrá marchar, como los días anteriores, á comer, al café y al teatro elegidos.

Al llegar al final del Paseo de Colón el viajero encontraría la magnífica estructura que se usaría para levantar el monumento a Colón.

Esta estructura construida por Torras Herrerías constituyó durante todo el proceso de levante del monumento una atracción para barceloneses y visitantes.


El Boquete actual Paralelo, cuando existía el "baluart de les puces"  curiosamente este tramo de muralla es el único preservado en la actualidad.



domingo, 5 de mayo de 2013

La Ricarda y su ferrocarril Decauville.


Actualmente tras la el fantasma de la fiebre del oro que trajo el desestimado proyecto del macro casino, el Baix Llobregat vuelve a estar amenazado por otro proyecto que  con la excusa de la posible creación de puestos de trabajo, convertirá tierras agrícolas fértiles en nuevas superficies comerciales, en este caso para un gran centro de venta de saldos.
Realmente, se tendría que hacer un estudio de impacto, no solo ambiental, si no sobre qué puestos de trabajo se crean, cuales se destruyen y cuál es el balance real que surgirá de ello y no solo el de los beneficios a nivel de tasas que pueda recibir tal o cual municipio por la nueva entidad.

La granja La Ricarda 
Hace 100 años, un empresario barcelonés Eusebio Bertrand y Serra, con unos criterios totalmente opuestos a los de especulación actuales, es decir con la visión de crear riqueza a largo plazo, puso en marcha en el Prat de Llobregat un proyecto agro-industrial totalmente modélico: La Granja experimental La Ricarda.
Cuerpo central de la granja y algunos de sus trabajadores.
La Ricarda tomó su nombre de la laguna natural, Ricarda, situada a la izquierda del Llobregat en el gran delta del mismo nombre que se extiende desde las laderas de Montjuich hasta Castelldefels.
El delta era en aquellos tiempos en gran parte de su territorio, tierra casi virgen,,la ausencia de puentes en el río mantenía alejadas a las poblaciones de la zona, de la capital Barcelona y no sería hasta 1881 con la apertura del Ferrocarril a Vilanova cuando el primer puente sobre el río cerraba una era de aislamiento del Prat de Llobregat.
Puesto de venta de leche ambulante en las Ramblas.
Al crecer la ciudad de Barcelona y con las medidas higienistas que empezaron a surgir en la Ciudad Condal con motivo de las pestes  y fiebres que habían asolado la ciudad durante el siglo XIX, el municipio inició un gradual destierro de las lecherías o vaquerías, es decir de establecimientos que en el centro urbano, estabulaban vacas o cabras para la producción y venta de leche.
Hemos de considerar que  en Barcelona a principios del siglo XX, si bien el Ensanche ya había iniciado una considerable población, seguían siendo los antiguos centros urbanos de Barcelona, Gracia, Sants, etc., los auténticos núcleos donde se desarrollaban todas las actividades entre ellas las de las vaquerías.
Esto añadido a la angostura de las calles y las entonces escasas redes de alcantarillado, producían unas condiciones lamentables para animales y humanos que residían en los alrededores de tales establecimientos.
Las granjas se trasladarían hacia zonas más alejadas como el Poble Nou y zonas del Ensanche entonces despejadas,  aliviando entonces aquella insalubridad.
Sería entonces cuando Bertrand, inició un proyecto innovador para la producción de leche con criterios radicalmente opuestos a los entonces establecidos.
Bertrand, se dedicó al estudio de las nuevas técnicas higiénicas que por aquel entonces y tras la revolución que había supuesto la pasteurización en el tratamiento de la leche, había renovado el sector en Europa.
Sin embargo Bertrand no quiso aplicar los nuevos criterios de superproducción europeos y se inclinó por tesis higienistas que se basaban en la limpieza, ventilación y buen trato a los animales, que sin duda repercutían no sabemos si en una mayor producción pero sí en una mejor calidad del producto.
Bertrand con buen criterio previó  un crecimiento de la demanda de la leche en la ciudad y sus alrededores que no sería suficientemente abastecida  por las vaquerías urbanas.
El tiempo le daría la razón aunque las crisis de los años treinta acabarían con el proyecto.
La laguna de la Ricarda hacia1920.
La construcción de la granja se inició en 1909, operando en 1911 con pleno rendimiento.
Al poco tiempo la empresa necesitó grandes cantidades de forraje para el sustento de su cada vez mayor rebaño; la red de carreteras y caminos de El Prat era totalmente insuficiente para un buen abastecimiento, en cambio en sus alrededores, La Ricarda disponía de amplios terrenos de marisma que tratándolos podían dar buenos pastos y campos de cultivo.
Para ello se estudió cómo sanear los terrenos pantanosos convirtiéndolos en terrenos aptos para el cultivo. La proximidad de la playa con grandes cantidades de arena, permitían disponer de material para drenar el terreno  que con una posterior capa de tierra, permitiría el cultivo de aquel suelo que además se beneficiaba de la presencia abundante de agua.
Dada la precariedad de los caminos, la mejor solución para el transporte de tierras y arenas sería un ferrocarril portátil o “Decauville”, este tipo de ferrocarril estaba formado por vías, desvíos y plataformas giratorias, prefabricadas que permiten el rápido tendido de la vía sobre caminos ya existentes.
Este tipo de ferrocarriles se sigue empleando en la actualidad en la construcción de túneles.
En verano de 1915  se creó el pequeño ferrocarril, que atravesaba íntegramente su finca. Iniciando su recorrido en la playa, y finalizando en las proximidades del edificio central de la granja, (como puede verse en el plano adjunto), durante varios años contribuyó al crecimiento de la finca.
 Además de la arena recogida cerca del mar, eran necesarias tierras arcillosas para mantener la humedades  del suelo, y se recurrió a las tierras del canal de la Bunyola.
Esto y la extensión a otras zonas más alejadas a la línea principal implicarían la construcción de ramales provisionales del ferrocarril que no figuran en el plano.
El ferrocarril de tracción eléctrica por línea aérea y trole de pértiga,  similar al de los tranvías urbanos, estaba provisto de varias vagonetas tolva que arrastraban unas pequeñas locomotoras eléctricas.
Además dado que la instalación tenía una función didáctica y publicitaria, durante el año 1915 hemos encontrado en la hemeroteca al menos cinco referencias de visitas guiadas a aquellas instalaciones por parte de escuelas técnicas, grupos agrarios e incluso asociaciones excursionistas. Para ello, el ferrocarril disponía de varios coches jardinera para desplazar a los visitantes a lo largo del pequeño trayecto de tres kilómetros de vía y así mostrar no solo la granja si no los trabajos de creación de tierras de cultivo.
Trenes de la Ricarda cruzándose en un apartadero, ante la atenta mirada de un grupo de visitantes.
Hemos encontrado en la Vanguardia de 26 de julio de 1915 un interesante texto que nos puede dar una buena idea de las instalaciones de la Ricarda y su ferrocarril:

La granja "La Ricarda"
En la hermosa finca «La Ricarda», que don Eusebio Bertrand y Serra posee en el Prat del Llobregat, efectuóse ayer la inauguración de una nueva reforma que indudablemente contribuirá á acelerar la admirable transformación, que gracias á una inteligente y activa labor se viene realizando en aquella finca, convirtiendo terrenos baldíos en fértiles campos de cultivo. Con objeto de facilitar el acarreo de la arena que se extiende sobre los nuevos terrenos roturados, al objeto de darles la soltura y permeabilidad propias para el cultivo, se ha instalado una línea de ferrocarril decauville de tracción eléctrica, que arranca del centro de la finca hasta la orilla del mar, en una extensión de más  de tres kilómetros. ....
Descarga de tierras.…
El señor Bertrand y Serra, con su amabilidad característica, dio explicaciones de todos los servicios, aduciendo interesantes datos que demuestran la ímproba labor llevada á cabo para conseguir importantes rendimientos de terrenos hasta hace pocos años yermos y que hoy, granan a su inteligente e intenso cultivo, rinden remunerador producto.
 En efecto, produce la finca el alimento necesario para 150 o 200 vacas que rinden 550.000 litros de leche anuales y se han conseguido, respectivamente por hectárea, los siguientes importantes rendimientos: 180 toneladas de remolacha, 32 de alfalfa, verde, 7 de maíz, 60 cuarteras de trigo, 4.032 kilos; de judías, 4.200 de cebada, 3.400 de avena y 120 toneladas de zanahorias. ...
Trilladora mecánica en el Prat, podría tratarse de la mencionada en el articulo.
Después de presenciar el funcionamiento de una trilladora eléctrica, se dirigieron los invitados á la línea del nuevo ferrocarril de trolley y cable aéreo como los tranvías de Barcelona, recorriendo la línea en elegantes coches jardineras. En el viaje de regreso trajo el convoy seis vagonetas cargadas  de arena, que volcaron el director y los demás invitados sobre él terreno preparado para el nuevo cultivo.
…
Visitaron la sección de la Granja, donde están instaladas las vacas lecheras.
Las dos grandes cuadras que éstas ocupan, espaciosas, bien ventiladas y recubiertas de baldosines, producen admirable efecto, llamando la atención tanto ó más que las condiciones higiénicas de la instalación, el cuidado con que han sido atendidos los más pequeños detalles para que aquélla resulte perfecta.
Uno de los fantásticos establos de la Ricarda, ahora vacíos. (fotografia Manel Segarra)
Esta pequeña imagen, nos da una idea real de las naves.
Recorrieron después las demás dependencias en las que se efectúan las operaciones del envase de la leche, visitaron la cámara frigorífica, encontrando en todas partes el mismo orden y cuidada instalación . ...

La Ricarda continuó con su labor de producción de leche hasta principios de los años treinta: la crisis económica y la inestabilidad social de aquellos años, acabaron con el negocio y sus instalaciones se convirtieron en almacenes.
No obstante la familia Bertrand las conservó hasta 1992 en que cedió el edificio para  su uso como museo de la aeronáutica.
El edificio se restauró y así se ha conservado, aunque desgraciadamente aún no se le ha dado un uso. Esperamos que esta situación pueda cambiar y podamos disfrutar de aquellos edificios ya sean convertidos en museo de la aeronáutica o quizás un centro  que acogiera las fantásticas colecciones de herramientas agrícolas que hay en nuestro país.

Para terminar, recomendamos la lectura de las entradas dedicadas a La granja model de la Ricarda  en el Blog "el poble de les febres" dedicado a la historia del Prat de Llobregat.,del cual  hemos tomado algunas fotografías.


   Posteriormente a la realización de esta entrada, En el "Arxiu fotografic del Centre Escursionista de Catalunya" han aparecido dos fotografías del ferrocarril de la Ricarda. 


Por su  interés, las añadimos a esta entrada:

Deposito de material del ferrocarril de la Ricarda.


Composición de viajeros del tren de la Ricarda.