viernes, 17 de julio de 2015

Waterloo en Plaza de Catalunya.



Ahora que se ha celebrado el bicentenario de la batalla de Waterloo, nosotros recordaremos un particular Waterloo barcelonés.
Durante el año 1888, la línea del tranvía de Circunvalación sufriría numerosos recortes, interrupciones y modificaciones en su trazado, que  harían sin duda “las delicias” de sus pacientes usuarios.
Una de ellas, si no la más significativa, para nosotros ha sido la más reveladora  y que empezó con la batalla de Waterloo, culminando con una escaramuza entre el gerente del tranvía de Circunvalación y el concesionario del espectáculo, “Panorama Waterloo”, dejaremos que hable la prensa:

La Dinastía,  Jueves  1 de Marzo de 1888.
Dice ayer tarde La Vanguardia:  «En la plaza de Cataluña se ha armado una Marimorena de mil diablos.
Según hemos podido averiguar, el concesionario para instalar el panorama de la batalla en Waterloo, se ha negado á permitir el paso a los tranvías de circunvalación, viajes de ida, y el director de la sociedad de tranvías ha tenido que personarse con él, habiendo sostenido una acaloradísima disputa.
El del Panorama, no atendiendo razón alguna, ha hecho cerrar el paso, lo que ha producido la confusión y protestas del público, pues a los breves momentos había detenidos crecido número de tranvías.
El director de esta compañía ha hecho levantar acta de este suceso, cuyo desenlace procuraremos comunicar á nuestros abonados.

La Vanguardia Número 101. BARCELONA jueves, 1 marzo 1888
Como decíamos en nuestra última, edición, las diferencias que existían entre el director de la sociedad de Tranvías de Circunvalación y el dueño del panorama de la batalla de Waterloo, pudieron vencerse de momento gracias á la intervención del alcalde; pero lo más chocante del caso, es que, según indicamos, por orden superior se concedió pasaran los tranvías por el interior del cercado pero eso sólo durante el día de ayer. Por la noche, al finalizar el servicio la sociedad de tranvías, se presentó una brigada de operarios en el panorama indicado y puestos de acuerdo con los hombres que trabajan en aquél, procedieron al levantamiento de los rails, todo hecho por orden superior. Esta mañana, como es consiguiente, se hallaba paralizado el servicio. Cierto número de operarios de la sociedad de tranvías, trabajaba activamente en la calle de Ronda de la Universidad á fin de empalmar la línea, de modo que el servicio será fácil vuelva á reanudarse esta tarde.

Aunque parezca que la escaramuza, tuvo un rápido y fácil desenlace, la realidad no fue así, y como sucede en todas las guerras, el perdedor fue el pueblo llano, en este caso, los usuarios de la línea de Circunvalación.
Tranvía de Circunvalación en el cruce Av. del Paral·lel  Ronda de Sant Pau, 

L V 6 de marzo de 1888 
El trayecto del tranvía de circunvalación se halla completamente dividido en dos secciones, siendo necesario, al llegar á la plaza de Cataluña, bajar del coche, andar un trecho y volver luego á subir en el que hace el servicio en la otra sección. Todavía la molestia que produce esta solución de continuidad, sería más tolerable para el público, si no resultara también que se ha tarifado cada uno de estos dos trozos en 15 céntimos, ascendiendo el total de lo que cuesta el trayecto á 30 céntimos; es decir, 10 más que antes, por recorrer el mismo camino.
Se han arrancado los antiguos rails del tranvía de circunvalación, que estaban establecidos en la plaza de Cataluña, contiguos á la casa Gibert, en cuyo sitio se está actualmente construyendo un parterre. 

No tenemos noticia de cuando volvió a regularizarse el servicio en plaza de Catalunya, pero en el mismo mes existieron alteraciones en las rondas, paseo de San Juan y calle Industria, con motivo de la construcción de entarugados y modificaciones de vía, y del cambio de trazado para sortear el paso por el salón de San Juan, cuyo terreno estaría ocupado por la exposición Universal.
Si analizamos la escaramuza, podemos ver que en 1887 ya se había iniciado el cambio de trazado de la vía del tranvía de Circunvalación de su trazado original a la Ronda Universidad en el recorrido a través de Plaza Catalunya.
Vía de la línea de Circunvalación a su paso por el Paseo de la Industria durante la Expo de 1888
LV  2 de junio de 1887
—Dentro de pocos días se cambiará el trazado del tranvía de circunvalación de la Plaza de Cataluña, colocándose los rails en la Ronda de la Universidad, detrás de casa Gibert y Rambla de Cataluña.
Estas obras quedarían finalizadas, según el mismo diario, el 25 de febrero de 1888 es decir 3 días antes de la trifulca, por lo que  no sabemos el motivo por el que no pudo hacerse el cambio en la fecha indicada
.
LV 25 febrero 1888 
Hoy quedarán definitivamente emplazados en la Ronda de la Universidad los rails del  tranvía de Circunvalación, de modo que á no ocurrir entorpecimiento alguno, los tranvías circularán mañana por dicha vía. 
 
A la izquierda del Panorama y más abajo del tranvía de Sarria, un tranvía de Circunvalación sigue el nuevo trazado.
Por otra parte, el Panorama Waterloo, necesitaba en aquella fecha espacio para realizar la construcción del edificio que lo albergaría.
Podemos seguir por el diario La Dinastía, la evolución del mismo entre los años 1887 y 1888:

La Dinastía, Domingo,13 de Noviembre de 1887.
Sabemos que además del Panorama á que hicimos referencia en nuestro número de ayer se expondrá en esta capital otro grandioso, que se instalará en la plaza de Cataluña, y que ha llamado extraordinariamente la atención en la Exposición Universal de Amberes.,
Charles Verlat, Autorretrato.
Representa la Batalla de Waterloo, debida al inspirado pincel de Verlat, Director de la Academia Real de Bellas Artes de Amberes, secundado por el célebre escultor Frans Jorís, autor de la estatua de Enrique Conscience y del monumento fúnebre de dicho reputado novelista, erigidos ambos en Amberes.
Baste decir que el lienzo de esta obra de arte tiene mil ochocientos metros cuadradosy que los accesorios artísticos se componen de unos 400 bultos, para poder comprender la importancia de tamaña obra que hace algunos meses fue trasladada á esta capital.
Dada la cultura y buen gusto de los habitantes de esta ciudad, obtendrá sin duda completo éxito el espectáculo de que se trata.

La Dinastía,  Martes 24  de Enero de 1888.
Aprobado ya por el Ayuntamiento el nuevo plan de distribución de terrenos en la Plaza de Cataluña, empezarán dentro de breves días las obras para la edificación del Pabellón en que se exhibirá el Panorama de la Batalla de Waterloo. Según los datos que tenemos, dicho edificio ocupará una extensión de terreno de unos 1.500 metros cuadrados y será construido con hierro y ladrillos, proponiéndose la Empresa adornar artísticamente su parte exterior, á fin de contribuir en lo posible al embellecimiento de la Plaza de Cataluña.
Parece que se necesitarán unas cien toneladas de hierro para la construcción de dicha obra, lo cual puede dar una idea de su importancia.
Dijimos ya en uno de nuestros números anteriores, que dicho panorama es debido al pincel de Mr. Charles Verlat, director de la Real Academia de Bellas Artes de Amberes, y hoy añadiremos que cuantas personas han visitado la Exposición Universal de esta última ciudad han admirado la grandiosa obra del pintor belga.
La tela tiene unos 1.000 metros de superficie y los accesorios artísticos de tamaño natural se cuentan por centenares.
Fragmento del Panorama de Waterloo ce Charles Verlat, conservado en el MNAC.


Tenemos así un nuevo e interesante elemento en la plaza de Catalunya: El Panorama Waterloo. Pero,  ¿qué es un Panorama?.

Panoramas o Cicloramas 
En Edimburgo, el 1785, el pintor Robert Baker crea una nueva forma de expresión pictórica.
Se trata de un fenómeno que se extendería por todo el orbe durante el siglo XIX y principios del XX, el Ciclorama. Estos eran pinturas circulares de grandes dimensiones,  reproduciendo amplios paisajes con la idea de hacer que el espectador se sumergiera en ellos.

El Panorama de  Baker consistía en una panorámica de Edimburgo, su notable éxito, abrió esta nueva vía de expresión a otros artistas.
Los panoramas se explotarían en forma de gran espectáculo, por compañías creadas para este nuevo negocio.
Su temática, tras los grandes paisajes, derivó a la  representación de acontecimientos históricos (especialmente batallas) o temas bíblicos.
Tendrán continuación en el siglo XX en el séptimo arte con la aparición del Cinerama  y más tarde el Imax.


Panorama de Edinburgo  de Robert Baker.
La Exposición Universal de 1888 atraería a Barcelona tres instalaciones: el panorama de la batalla de Plewna, situado en la Gran Vía esquina Rambla de Catalunya, en cuyo edificio se presentó posteriormente el panorama del sitio de París (1889), de los artistas Paul y Felix Philippoteaux, respectivamente; el panorama diorámico de Montserrat, en la confluencia de las calles Pujadas y Comercio dentro del recinto de la Exposición Universal, (realizado por Fèlix Urgellès y Miquel Moragas) finalmente el panorama de la batalla de Waterloo. 

Panorama de la batalla de Plewna en Gran Vía- Rambla Catalunya.

Lienzo de la batalla de Plewna
El panorama de la Batalla de Waterloo
El panorama fue construido por la Société Anonyme du Grand Panorame National d’Anvers, que en 1881 había contratado a Charles Verlat para la realización de cicloramas.
 Los trabajos se realizaron entre febrero y julio de aquel año, inaugurándose el 31 de julio de 1881. El tema presentado correspondía al momento de la batalla, en el que el mariscal Ney se lanza con su caballería contra las tropas de Wellington.

Tras su exhibición en la Exposición Universal de Amberes de 1885, y con motivo de la disolución de la compañía constructora de Panoramas  en 1886, se puso a la venta la pintura y el edificio.
La pintura (y suponemos las esculturas acompañantes) fue adquirida por la señora Ramona Morlius y Borràs, madre del artista y crítico Miguel Utrillo y Morlius. Ella fue la  promotora de la construcción del edificio en Barcelona y  Utrillo participó en el traslado del panorama a nuestra ciudad.
Fragmento del Panorama de Waterloo de Louis Dumoulin, en el se aprecia la combinación de pintura y elementos escultoricos.

El edificio del panorama barcelonés sería de nueva construcción. Una estructura de planta circular con luz cenital  de 27 metros  de alto y 40 de diámetro. Para su acceso tenía que atravesarse un oscuro pasillo desde la entrada hasta el acceso central del Panorama, a fin de sorprender a los espectadores, y a continuación, una escalera ascendía finalmente a la plataforma desde donde se contempla el espectáculo.
En su interior la tela de 10 metros de altura y 120 metros de longitud obra de Verlat, combinaba con 300 figuras de caballos, soldados, cañones y otros elementos  realizados por  Frans Joris, que llenaban la franja entre la plataforma y el lienzo circular, iluminado todo ello por una luz cenital, daba una ilusión de realidad desconocida hasta entonces.
En el pasillo de acceso al panorama, se instaló posteriormente, un diorama de Modest Urgell que representaba la vista de una línea férrea y la boca de un túnel.
Estructura de Jaume Gustà.

En el Archiu Historic Administratiu, se conservan dos proyectos que sirvieron para las gestiones administrativas requeridas por el Ayuntamiento.
El primero realizado por Camil Oliveras y Gensana  esquematizaba la instalación, a grandes líneas. El segundo realizado por Jaume Gustà y Bondia corresponde a la estructura metálica.
Para el montaje del lienzo se desplazó a Barcelona el escultor Frans Jorís. 


Finalmente se realizaría la inauguración según refleja La Dinastía:
Barcelona, Miércoles 30 de Mayo de 1888.
A las cuatro de esta tarde se inaugurará el grandioso Panorama de la batalla de Waterloo.

GRAN PANORAMA DE LA BATALLA DE WATERLOO.Hoy tiene lugar la inauguración del panorama de la Batalla de Waterloo situado en la Plaza de Cataluña, uno de los lienzos más grandes del mundo, pintado por el célebre Verlat, esculturas
y estatuaria del eminente Joris.—A las 4 en punto para los invitados.—A las 6 apertura para el público, mediante el pago de 1 peseta. Los demás días abierto al público desde las 8 mañana á 7 y medía tarde.

El panorama estuvo en servicio durante la temporada de la Exposición Universal y algún tiempo posterior, no podemos valorar la afluencia que pudo tener, creemos que debió ser  abundante ya que el otro Panorama (Plewna) cambió su tela prolongando el negocio. 
Aunque no hemos encontrado la fecha de cierre como espectáculo, sí que en el Blog Barcelofilia indica que el desmontaje de la instalación se hizo a primeros de Junio de 1890. 
La Plaza de Catalunya en 1890 tras la desaparición del Panorama Waterloo.


El Sr. Manuel Girona adquirió el edificio y su contenido. La estructura de hierro sería reutilizada en la planta de  “la Material”  en Poble Nou (Can Girona). Tres fragmentos de la tela fueron donados al Museo de Reproducciones Artísticas, y  actualmente depositadas el Museu Nacional d’Art de Catalunya

Con el tema de la Batalla de Waterloo, se realizaron diversos Panoramas, se conserva en el municipio belga de Braine-l'Alleud, junto al monumento a la batalla, el Panorama de la Batalla de Waterloo.   
El edificio de estilo neoclásico alberga   una pintura al óleo sobre lienzo realizada por el pintor  Louis Dumoulin en 1912, compuesta de 14 lienzos que unidos forman un panorama 110 metros de circunferencia y 12 metros  de alto. 

En la actualidad, la organización “Internacional Panorama Council” vela por la conservación de este tipo de instalaciones. 

lunes, 15 de junio de 2015

El puente de la Calle de Pallars





Desde 1881 hasta 1991, la carretera de Francia por la costa, a su paso por Sant Martí de Provençals  quedó interrumpida por un paso a nivel, primero del T.B.F, más tarde de la M.Z.A. y finalmente de R.E.N.F.E..
En este punto, un paso a nivel detenía el paso de carruajes, coches y tranvías, provocando en ocasiones largas  colas a la espera del paso de uno o varios convoyes ferroviarios.
Hoy hablaremos de un humilde puente que en 1950 cambió la situación de aislamiento de Poble Nou.
 
Fotografía aérea de 1947


Tres calles,  
tres puentes.
La carretera o camino real de Francia ha ido modificando su recorrido en los dos últimos siglos.
De ello que aún hoy, en el antiguo termino de San Martí de Provençals exista la Carretera Antigua de Valencia. La calle de Pere VI, luego la calle de Guipúzcoa y mas tarde la Gran vía por la  que pasa la Autopista de Mataró, que durante años fue el principal enlace a la N-II, la sucederían.
 
Calle de Pere IV, al fondo paso a nivel y más adelante vehículos esperando el paso del tren.
 La Carretera Antigua de Valencia, pronto sería sustituida por una vía más amplia de alineación diagonal a la cuadricula del Plan Cerdá aun por desarrollar, la calle Pere IV.
A través de esta carretera, pronto, pasaría el tranvía de Sant Adrià y Badalona, y en un punto muy próximo al "pont dels Angels", que salvaba el Bogatell, cruzaba con un paso a nivel el ferrocarril.
Hoy, tres puentes atraviesan la vía férrea, dando continuidad a tres calles paralelas, donde antaño un único paso a nivel permitía comunicar ambos costados de la misma.
 
Una de las inundaciones del Poble Nou, al fondo
 
el puente "dels Almogavers" y sobre él una Gilda

El pont dels Almogavers.
En los años veinte la ciudad necesitaba mejorar sus comunicaciones por carretera, así en el año 1929 se inaugura el puente de la calle "dels Almogavers" sobre el ferrocarril de la MZA.
Este puente permitiría el paso a vehículos automóviles, aunque permanecería prohibido su paso por él a carruajes  que deberían seguir usando el paso a nivel de la calle de Pere IV. 
Por este puente circularían los autobuses de la CGA y al estar situado entre las calles de Juan de Austria y Zamora sus accesos tienen unas rampas mayores de lo habitual, ya que en unos cincuenta metros debe salvar casi  6 metros de desnivel.


El Puente de Pere IV
A finales de los noventa,  la ciudad vuelve a sufrir una vorágine de transformaciones con motivo de los Juegos Olímpicos de 1992.
El Poble Nou cambiaría radicalmente, muchas de sus fábricas dejarían sus solares para la construcción de viviendas y el ferrocarril de la costa desaparecería, dejando como único enlace con la Estación de Francia el ramal a Glorias.
 
Desde el Puente de Pere IV, el puente de Pallars.
Paralelamente, se procedió a soterrar el tramo entre la Estación de Francia y la Calle Pere IV, pero al existir la línea 4 de Metro, no pudo mantenerse la rasante de la calle, con lo que quedó un semi-puente en la calle Pere IV entre las calles de Juan de Austria y Zamora.
Un coche de la línea 41 esperando la apertura del paso a nivel.
Este sería el final definitivo del paso a nivel, aunque durante muchos años pervivió como  paso de peatones.
La solución final, fue un viaducto en rampa que uniría la calle Pujadas con Pere IV mediante un desnivel de aproximadamente 2 metros ya que el resto del galibo ferroviario, se había podido excavar bajo el nivel de la calle,
dado que a partir de aquel punto se iniciaba un túnel de Ferrocarril. 
A partir de entonces las calles de “Poble Nou” quedarían definitivamente conectadas con el resto de la trama urbana.
El Puente de la calle de Pallars
 
Sección del puente de Pallars entre las calles de Marina y Pamplona

No obstante, hasta llegar a este enlace de calles, una larga historia de proyectos y dificultades mantuvieron el barrio dividido y las comunicaciones se veían continuamente interrumpidas por el paso cada vez más frecuente de los trenes que iban y venían a la Estación de Francia.
 
Detalle de los 3 pasos que conforman el puente.
En 1948, dentro del presupuesto extraordinario de modernización de Barcelona, se incluye como de gran necesidad la urbanización de la calle de Pallars.
La justificación de este proyecto atendía a que la carretera N-II a su paso por Barcelona solo tenía un paso elevado sobre las vías de la línea de ferrocarril por la calle de los Almogávares, la calle Pedro IV y la Avenida Icaria estaban servidas por sendos pasos a nivel y los puentes de Glorias y Guipúzcoa  estaban aún por proyectar.
Reproducción del tablero del puente que aparece en el proyecto.
Esto producía una saturación del tráfico en la calle Almogávares y unas largas colas de carros y camiones  en Pedro IV, que era su paso obligado.

De la memoria de proyecto hemos extraido:
"Por Almogávares discurre la totalidad del tráfico de Barcelona procedente de la carretera de  Madrid a Francia por la Junquera.
Dentro de las obras de modernización hay una importante obra de fábrica que debería construirse, es el paso superior sobre las vías de la RENFE y que cruza las calles de Zamora y Juan de Austria.
Calle de Pallars en 1950, los raíles ya instalados esperando el pavimento.
Hay una previsión de hacer un túnel para esta vía de ferrocarril pero dado que el plazo de ejecución del mismo puede prolongarse, de modo provisional se considera necesaria esta construcción.
Por otra parte la electrificación de las líneas de ferrocarril y el cruce de las líneas de tranvía en Pedro IV y Av. Icaria con tensiones de diferente voltaje producen peligrosas complicaciones.
Esto se pretende solventar con la supresión del tranvía de la Av. Icaria y el desvío de la línea de Badalona y Pueblo Nuevo de la calle Pedro IV a este paso."
La conexión de los dos trazados en la unión de Pallars y Pere IV.

Para evitar la realización de una rampa pronunciada como la de la calle de Almogávares, se decidió la realización de dos pasos elevados sobre las calles de Juan de Austria y Zamora, lo que resultarían unas rampas de 150 metros para salvar los aproximadamente 6 metros  de desnivel.
El puente o paso de la Calle Juan de Austria bajo la calle de Pallars.
Estos pasos se realizarían muy simplemente como puede aún apreciarse en el de la calle Juan de Austria, que tiene una altura máxima de 3.2 metros, quizá valida para los camiones de 1950, pero hoy totalmente insuficiente.
En la calle de Zamora el caso aún era peor,  el paso era muy reducido, y la altura era de aproximadamente 2 metros y medio.
Puente de la calle de Zamora bajo la calle Pallars.
Así en los años ochenta, se derribó totalmente construyéndose un puente de mucho mayor galibo que modificaría el perfil de la rampa dándole mayor pendiente entre Zamora y Pamplona.
El proyecto de urbanización de la calle de Pallars, fue realizado en 1948 a nombre de la Compañía de Tranvías de Barcelona a San Andrés y Extensiones, S.A. e iba firmado por el facultativo de Los Tranvías de Barcelona Sr. Conde Cabeza.
El presupuesto previsto era 2.504.038 Ptas. Constando de planos constructivos del puente y cálculos numéricos y gráfico de las estructuras del mismo.
La construcción se llevaría a cabo entre finales de los años cuarenta y 1951, aunque el proyecto definitivo no sería aprobado hasta el 17 de Abril de 1950, aun no tenemos datos exactos de la fecha de construcción.
Tranvías en la rampa descendente entre las calles de Zamora y Pamplona en 1956 (Devi Wiliams 1956)
El 15 de Abril de 1951, iniciaran la rodadura por el nuevo puente todas las líneas de vía estrecha del Poble Nou, es decir las 41 y 42 y la de Badalona y Sant Adrià número 70 a las que pronto se añadiría el 71 de Sant Adrià del Besos.
La calle de Pallars no sería abierta al tránsito general de vehículos hasta unas semanas después, concretamente el 6 de mayo de 1951.
Todo el trazado por el puente se construyó con tercer carril de anchos métrico y estándar para la futura vía, ya que entre los planes de la compañía estaba el cambio a este ancho de la línea 41 de Poble Nou e incluso una prolongación de ésta a través de un nuevo puente sobre el Besos que la haría llegar a Sant Adría y Badalona.
El raíl usado en aquel tramo sería el de Garganta o tipo Phoenix de 48Kg/m fijado sobre una base de hormigón de 50 cm.
Las dificultades económicas de la época retrasarían aquellos planes y la construcción de la nueva línea de vía ancha a Poble Nou, se fue demorando hasta 1955 que se convertiría en la línea 53, que también variaría el recorrido, pasando a tener el origen en el nuevo bucle de la plaza de Tetuán en lugar de la terminal de la calle Trafalgar y el final en la calle Espronceda en lugar del que había en  la Rambla de “Poble Nou”
La línea 53 tendría nuevas prolongaciones, llegando en dirección Barcelona a la calle Rogent y por el lado Poble Nou hasta el nuevo Barrio Besós, cerca de la Rambla Prim, hasta su cierre en 1968.

Tramo de la linea 53 por la Meridiana, entre Pujadas Y Pallars.
Por otro lado las líneas de vía estrecha dejaron de usar el tramo Pujadas a Pedro IV en 1951 para  usar el nuevo tramo  por las calles Buenaventura Muñoz y Pallars hasta el final del servicio de la línea 70 en 1965, último tranvía de vía estrecha en Barcelona. 
El tranvía 53 tuvo un recorrido diferente ya que desde Plaza de Tetuán, se dirigía a Pallars, a través del Paseo de San Juan, Salón de San Juan, Pujadas y Meridiana.
Al parecer en algún momento se previó el paso de la línea en ida y vuelta por Pujadas y Meridiana, ya que el tramo de la Meridiana se construyó con doble vía, aunque el tramo descendente nunca llegaría a ser usado.


Sombreado en amarillo, el puente de Pallars, lineas vía métrica tras el cambio, en verde, tramo abandonado en azul, vía
estándar en rojo, en negro trazado ferroviario y finalmente el circulo rojo indica el paso a nivel.


En aquel puente, en 1968, fui consciente de que se acababa una era, cuando vi los raíles huérfanos de línea aérea y en algunos puntos cubiertos de asfalto, los tranvías estaban dejando nuestra ciudad, silenciosa, casi furtivamente, a pesar de la publicidad institucional de la época, que lo celebraba con el clásico "Barcelona libre de tranvías",  que mal uso para la hermosa palabra libertad.
El 53 fotografiado en 1956 sobre el puente de Pallars por Devi Williams; hacia pocos meses que había iniciado su recorrido.





lunes, 4 de mayo de 2015

do Porto e não só..

     Estos días tenemos la suerte de poder celebrar los cinco primeros años de singladura de un fantástico blog:   do Porto e não só.. 

Hoy hemos querido dedicar una entrada como muestra de respeto por el enorme trabajo que lleva realizando en este tiempo y como apoyo para su continuidad.
Hemos seleccionado casi al azar algunas de las entradas de las que hemos incluido una imagen y un enlace.
Les invitamos a un viaje por el mundo de la CULTURA de mano de Ricardo Figueiredo i su blog.

Henride Toulouse-Lautrec (1864-1901).Undog-cart 1880

Eugene Atged (1857-1927) Tramway

domingo, 26 de abril de 2015

Sants, Sabater, Vallhonrat y Millás




Una vez publicada nuestra entrada sobre la cochera de Sants, apercibimos que una instalación de este tipo merecía mayor dedicación.
Poco a poco han llegado nuevas informaciones, imágenes y datos con los que preveíamos algún día ampliar la entrada o realizar una nueva.
La semana pasada, al leer en el Fòrum del Transport Català, una interesante entrada sobre las viviendas de los tranviarios del "passatge Arquitecte Millàs", vimos nuevamente que se atribuía la construcción de la cochera de Sants, al arquitecto Antonio Millás  Figuerola, quien si participó en la remodelación de 1924, como arquitecto de la Compañía de Tranvías de Barcelona, pero no en su construcción original en 1874,  tiempo en que el señor Millás debía tener 12 años de edad.
Antigua fachada de la cochera, obra de Tiberio Sabater en 1967 A.H.S.

Regresando a nuestras queridas hemerotecas, en esta ocasión a los  "Diario de Barcelona" y  "la Imprenta", podemos encontrar al artífice de los primeros edificios y tinglados de la cochera de Sants.
Diario de Barcelona, domingo 16 de mayo de 1875
Ayer tarde se hizo la primera prueba de la "tram-via" desde esta ciudad a Sans, por medio de un vagón tirado por tres mulas que recorrió toda la línea. En él iban el director-gerente de la Compañía, señor Pujol, el facultativo señor Lluhí, el autor y constructor de la estación señor Sabater y otras varias personas de la empresa. El vagón recorrió la línea sin el menor contratiempo.
Tiberio Sabater Carner
Este artículo, nos da algunas pistas sobre algunas personas que intervinieron en la construcción de aquel tranvía.
Así mismo, podemos establecer que el proyectista de los primeros edificios de la cochera de Sants, principalmente el edificio de la antigua entrada que milagrosamente ha logrado conservarse hasta hoy, fue el entonces joven maestro de obras Tiberio Sabater Carné.
Tiberio Sabater Carné
Los maestros de obras, tuvieron un  papel fundamental en la construcción de naves tranviarias, estaciones y fábricas durante el siglo XIX, en Barcelona.
Tiberio Sabater, nació en Vilanova i la Geltrù en 1852 y  se tituló como maestro de obras en 1872 en la Escuela de Maestros de Obras de Barcelona. Esta escuela, entre 1859 y 1872, formó gran parte de los artífices de la Barcelona modernista, en un tiempo en que la ciudad carecía de escuela de arquitectura.
Cuando Tiberio Sabater proyectó los edificios de la cochera de Sants, en 1874, contaba  con apenas veintidós años.
Probablemente, su relación con la construcción de la Cochera de Sants podía venir de su origen vilanovés como los Señores Gumá y Soujol promotores de aquel tranvía.
 En aquella época la corriente arquitectónica, era la llamada historicista o ecléctica, basada en el renacimiento lombardo. En la cochera de Sants, edificio industrial, casi pasa desapercibida esta tendencia, salvo por algunos medallones  y decoraciones con que contaba la fachada de la entrada que desgraciadamente se han ido difuminando con el tiempo.

Sabater, con el tiempo, se convirtió en uno de los grandes artífices de edificios de la ciudad. Entre 1881 y 1883 construyó el Bolsín, en la calle Aviñón,  hoy Escuela de la Llotja,  de inspiración  grecorromana, y quizás el más popular de todos sus edificios; como otro datado en 1887, el Palacio Marcet, en el paseo de Gracia esquina con la Gran Vía  hoy sede del cine  Comedia.
Palacio Marcet hoy cine Comedia, obra de Tiberio Sabater.

También participó en la edificación de numerosos edificios de viviendas e incluso panteones como el Panteón Carreras de Campa en el Cementerio de Pueblo Nuevo, con una escultura de un ángel de Rafael Atché, en el año 1892.

La Cochera de Sants, origen.
No podemos dejar de transcribir el artículo publicado por La Imprenta con motivo de la inauguración del tranvía de Sants. Dada su longitud hemos omitido algunos párrafos.


La Imprenta. Año 1875, No. 130 (25 mayo 1875) Ed. Mañana
CRÓNICA LOCAL.  Barcelona va transformándose de día en día y adquiriendo esa porción de mejoras que dan una idea de los elementos de vida que encierra y desarrolla en despecho de las poco propicias circunstancias del piso.
En pocas poblaciones la iniciativa individual se manifiesta de una manera tan poderosa y atrevida, como podríamos demostrar con solo citar algunos ejemplos.
Hace muy poco tiempo los transeúntes se detenían a contemplar los trabajos en que se ocupaban algunas brigadas de operarios que levantaban los adoquines para colocar unos rails de un sistema no conocido en esta ciudad.


Ayer se hizo la inauguración oficial del primer trayecto en presencia de gran número de personas que desde la Rambla y calle del Hospital vieron desfilar los ocho carruajes, que condujeron hasta la estación de Sans las autoridades y demás personas invitadas, entre las cuales recordamos al Secretario del señor Gobernador civil en representación de éste, una Comisión del Ayuntamiento, otra del de Sans, el ingeniero jefe de la provincia, representantes de varias sociedades, institutos y corporaciones, etc., etc.
 El viaje, tanto de ida  como de vuelta, se hizo felizmente, pues no pueden considerarse como contratiempos los pequeños descarrilamientos apenas inevitables al comenzar un servicio de esta naturaleza.  Así que la comitiva en la estación y después de recorrer sus dependencias, se les sirvió un refresco que amenizó la música de artillería tocando escogidas piezas, pronunciando al final expresivos brindis el Secretario del Gobierno civil, el teniente de alcalde señor Monner, el alcalde de Sans, el señor Faquineto, ingeniero, el señor Girona (don Casimiro), el director gerente don Agustín Pujol,..
Recorre éste, un trayecto de 6,084'50 metros, de los cuales 2,481'30 metros son de vía sistema Loubat, y 3,303'20 de sistema Vignole. La línea ascendente parte de la calle del Hospital, y pasando por las de San Antonio Abad, Mar o, Borrell, Tamarit y lado derecho de la carretera muere en la estación de Sans, que la forma un edificio espacioso de 40,000 palmos de superficie, de sólida construcción y elegante aspecto, con cuadras de mucha ventilación, capaces para más de cien caballos. El proyecto es del maestro de obras don Tiberio Sabater, y la construcción de don Narciso Mundet, contratista del Depósito de agua de los Parques de la Ciudadela.
Publicidad de La Herrería de Nuestra Señora del Remedio, Luego can Girona, con los raíles empleados en la línea de Sants.

 La vía ha sido construida por los señores don José Heras, don Buenaventura Julia y don Domingo Serra; los coches, que son muy parecidos a los de Gracia, han salido de los talleres de los señores Baucells hijos y pintados por los señores Chacó e hijos, de esta ciudad; los rails de la Herrería de Nuestra Señora del Remedio, de los señores Girona hermanos; el cangrejo con giratoria para la colocación de coches dentro de la estación y la giratoria exterior, agujas, cruces, etc., de la fundición y talleres de don José Comas, y los arneses y demás referentes al ramo de guarnicionería del taller de don Miguel Mansió. Como se ve, pues, todo el material fijo y móvil es producto de la industria catalana, en lo que han puesto verdadero empeño los individuos que forman la empresa y son los señores don Isidro Gassol, don Francisco Gumá y don Esteban Llopart. La dirección facultativa corre cargo de don Juan Lluhí.  Las oficinas de la compañía estarán situadas en los entresuelos de la casa en construcción núm. 4 de la calle del Hospital.
Acceso desde la calle de Sants y nave de la primera cochera modificada entre 1902 y 1926. 

No dedicamos mayor extensión a esta primera época de la cochera para no repetir nuestra entrada La cochera de Sants.


La cochera de Sants, 1902-1903
Entre 1902 y 1904 se procedió a la renovación y electrificación de las líneas de Sants. Por un lado, se construyeron las nuevas líneas de la antigua red Cortes-Paralelo, en vía métrica; al poco tiempo en 1902 iniciaría andadura con tracción animal, el primer tramo de la línea de la calle Gran Vía de las  Corts Catalanas entre Arenas (hoy Plaza de España) y plaza de Catalunya. Y en 1903 se pondría en servicio el tramo Paralelo entre Sants y Paseo de Colón.
Esto implicaría dos cosas: implantar un tramo de tercer carril en la carretera de Sants, para las nuevas líneas, crear una cuadra-cochera provisional en la zona de Gran Vía  para dar servicio en la transición y finalmente reconvertir la cochera de Sants para vía métrica y tracción eléctrica.
Los acuerdos entre la Compañía General de Tranvías y la Cia. Barcelonesa de Electricidad, hicieron innecesaria la construcción de una fábrica de electricidad como había sucedido hasta entonces, y esta última compañía tendría un grupo generador de corriente continua destinado en exclusiva a los tranvías de la General, en la “Fàbrica de les tres Xemeneies” del Paralelo.
No hemos conseguido dar con el autor de esta importante reforma, lo dejamos para un futuro, o sugerimos a algún colega esta labor.

Pablo Vallhonrat Sadurní Ingeniero industrial.
Posteriormente a la publicación de esta entrada el Sr. Valentí Pons Toujouse nos aporto una importante información:   La nau a Olzinelles, 1903/04 és de l'enginyer industrial P. Vallhonrat, no tinc més dades d'aquest enginyer industrial, tan sols que es va titular el 1888 i va morir el 1912. Pel nom suposo que es tractava de Pau Vallhonrat Sadurní
A la revista Arquitectura y Construcción de juny de 1903 apareix esmentada l'obra en la llista de llicències concedides per l'Ajuntament a nom de Cia Gral de Tranvias i enginyer P. Vallhonrat.

Per altra banda, a la llista d'enginyers llicenciats a Barcelona consta com a únic Vallhonrat en aquelles dates Pablo Vallhonrat Sadurní llicenciat el 1888.

Al revisar la entrada para nuestra relación de cocheras nos percatamos de que aún no habíamos incluido estos datos  en la entrada .  (17 de abril de 2018)



Durante este periodo tenemos constancia de la existencia de al menos una cuadra en la Gran Vía, en las proximidades de la Plaza de España, probablemente también una cochera, para albergar a los tranvías de tracción animal, primero de vía estrecha y finalmente de vía ancha en la última transición de la línea de Sants.
En el plano adjunto, la nave superior de vía métrica, fue construida en este periodo, posiblemente en el solar que antes ocupaban las cuadras, sin embargo no tenemos constancia fehaciente de la modificación de la primera nave a vía métrica.
 
Subcentral de San Juan en la Calle Ausias Marc 60, obra de Antonio Millás.
Modernización de la red en los años 20.
La tercera y última modificación se produjo entre 1924 y 1929.
La ciudad, tras la euforia económica durante la primera guerra mundial, en la que con un espíritu filibustero, se había aprovechado de las carencias de los combatientes de ambos bandos, cayó en una profunda crisis.
En los años veinte se iniciaría una nueva bonanza que culminaría en la Exposición del 29. La ciudad iniciaría una nueva transformación, de la que no serían ajenos los tranvías.
Nuevos vehículos y líneas, inicio real de la unificación del ancho de vía a 1,435m en toda la red, construcción de un gran taller central en Sarrià, construcción de nuevas subcentrales y “feeders” de alimentación  eléctrica y finalmente  enajenación de edificios que ya no tenían utilidad para la compañía como la cochera de Can Tunis y la cuadra de la calle del Taulat.
En aquel momento la compañía de tranvías contaba como arquitecto con el Sr. Antonio Millás.
 Antonio Millás  Figuerola
Antonio Millás nace en L’Hospitalet de Llobregat en 1862 y se titula como Arquitecto en 1888.
Edificio de los Tranvías de Barcelona Rda.St. Pau 43-45, obra de A. Millás.
Entre otros edificios es arquitecto de la Casa “Valentí” (junto al Palau de la Musica) en 1906 y la Casa Ricart, sede del Instituto de Musicología en 1925.
Las primeras colaboraciones con los tranvías, las encontramos en 1897  con la “Barcelona Tramways”, en la construcción de la nueva cochera para los tranvías eléctricos entre la Ronda de Sant Pau y la calle Borrell. El edificio de la Ronda de Sant Pau, sería nuevamente reformado por Millás en 1917 durante la Gerencia de Mariano de Foronda que lo reconvertiría en Palacio aproximadamente tal como ha llegado hasta hoy.

De un texto del Sr. Cazaban, hemos podido obtener la siguiente información sobre el Sr. Millás:  En 1907, la Compañía Auxiliar de Tranvías y  F. C. Económicos, inició el proyecto de la cochera conocida como la Auxiliar entre el Torrente de la Olla y las calles de Nilo Fabra, Pérez Galdós y Santa Perpetua, hoy plaza de Lesseps.
 La obra, la dirigió el entonces arquitecto de la compañía, don Antonio Millás, técnico competentísimo y un santo varón que se hacía querer por su carácter bondadoso, Muchos tranviarios deben recordar su frágil figura y el enorme bigote blanco que le cubría medio rostro…
Como dato anecdótico, recuerdo que  en agosto de 1935 explotó una bomba que había  sido colocada en la alcantarilla del pabellón del jefe de cochera por elementos anarcosindicalistas, lo que provocó al derrumbamiento de gran parte del  edificio, sin que por fortuna hubiera que lamentar víctimas personales, y se dio la paradoja que en el segundo piso del inmueble siniestrado viviera el arquitecto Millás, el mismo que lo había construido.
Entre 1923 y 1925 construyó la subcentral de la calle Ausias Marc y entre 1924 y 1926 la tercera remodelación de la cochera de Sants.
Finalmente en 1928 también para la Compañía construiría  18 viviendas unifamiliares en el hoy pasaje de su  nombre.


La tercera modificación de Sants en 1924.
La prolongación de la línea de Sants a Collblanch, la nueva línea de la Bordeta y la ampliación de la red de vía ancha hacían necesario disponer de más espacio de cocheras.
La compañía había construido la cochera de Diputación que auxiliaría a aquellas redes, y proyectaba en 1922, una gran cochera mixta, es decir, vía estándar y métrica, en la manzana Gran Vía-Lepanto-Diputación junto a la plaza de toros Monumental, que finalmente no llegaría a construirse, en su lugar, se construirían los talleres de Sarrià, lo que liberaría la cochera de Borrell que hasta entonces era el taller central, pasando a ser cochera para vías estándar y métrica y que acogería a los tranvías de las líneas del Paralelo y can Tunis.
Nave central construida en 1903 modificada en los años 30 para vía estándar.

La cochera de Sants se vería ampliada con dos nuevas naves a un tercer nivel con salida a la calle Olcinelles, y adaptaría la antigua nave nuevamente a vía estándar ahora con conexión a la calle Sants a través de unos desvíos desde un nuevo portón. La entrada por la fachada principal mediante una plataforma giratoria, había sido eliminada con la aparición de los tranvías eléctricos, pasando a ser acceso de personal.

 En esta modificación, se mantendría para vía métrica la nave central también con acceso desde Olcinelles, de la que no tenemos constancia de su total cambio a vía estándar que se produciría en  los años treinta, cuando se eliminaron la línea de vía métrica de Sants por las calles de Carmen y Hospital y la antigua línea Cortes Paralelo.
La cochera en 1976, cuando estuvo apunto de ser Museo.
Finalmente la última modificación, se intentaría en 1973 para construir el malogrado Museo del transporte, con un final totalmente distinto.  Posiblemente hoy sería un espacio insuficiente, pero entonces hubiera podido ser un magnifico comienzo, hay que tener en cuenta, que otros museos como el de París, han ido cambiando sus sedes para ampliar y actualizar sus colecciones.
Aún hoy estamos esperando este museo, que hasta hoy nuestros representantes públicos, han sido incapaces de conseguir.