domingo, 17 de julio de 2022

Caballos del Tranvía de la Boquería a Gracia

 


Cuando en febrero de 2010 iniciamos nuestra singladura, no habíamos encontrado muchas publicaciones sobre la tracción animal en los tranvías, solo conocíamos la publicación de Juanjo Olaizola, “Breve introducción al motor de sangre en España" en la “Revista de historia Ferroviaria”; y disponíamos de algunos tratados franceses de finales del XIX y principios del XX, y los conocimientos ecuestres de mi hijo Sebastià, así que se abría ante nosotros un territorio virgen.

 Poco a poco hemos ido reuniendo documentos e informaciones sobre este tema, pero cada vez que queremos hacer una entrada sobre un tema concreto, nos damos cuenta del largo camino que aún nos queda por delante.

Uno de estos temas, es el referido a los caballos de los primeros tranvías de Barcelona.

Como siempre, nuestra primera fuente de información son las hemerotecas digitales, también hemos consultado el trabajo de Juanjo Olaizola, y hemos dado con un tratado del Sr. Charles Bryant Fairchild: “Street railways, their construction operation and Maintenance”.

finalmente, hemos contado con el Blog de Callisto en sus entradas correspondientes a los caballos de la red de Bruselas y al ensayo de mulas en la capital belga.

 Caballos del Tranvía de la Boquería a Gracia

En 1872, ya existía en la ciudad una red de transporte por ómnibus regentada por la Compañía Central Barcelonesa de Ómnibus. Esta disponía de numerosos coches que hacían entre otros, el trayecto de Barcelona a Gracia. También otras empresas más pequeñas hacían servicios de tartanas y calesas a las poblaciones próximas a la ciudad, y otros servicios de diligencias acercaban la ciudad a poblaciones que no disponían de ferrocarril.

Es decir, sin contar con los numerosos carros de transporte, los tiros agrícolas, ni los coches particulares, en Barcelona y sus proximidades debió existir una muy numerosa población caballar.

Por todo ello, a la compañía THE BARCELONA TRAMWAYS COMPANY LIMITED no le costaría mucho encontrar el ganado para su explotación a pesar de la gran cantidad de éste que precisaría.

Así, la compañía de tranvías publicó en la prensa barcelonesa: Diario de Barcelona, La Independencia y La Imprenta entre el 30 de abril y 8 de mayo de 1872 el siguiente anuncio:

 


Como se puede ver solo se especificaba la altura de 8 palmos y la edad que estaba entre cuatro y siete años. Como veremos más adelante, ambas características, estaban entre los estándares que las compañías tranviarias aceptaban para sus redes.

En aquellas fechas aún no se había normalizado el sistema métrico, y los sistemas de medición no solo variaban entre países, sino que incluso entre comarcas, regiones y ciudades.

Hemos buscado la equivalencia entre el palmo de Barcelona y el sistema métrico y el resultado es: palmo de Barcelona: 19,43 cm. por lo tanto 8 palmos= 155.44cm

 

En el capítulo de selección de caballos de tratado de C.B. Fairchild este nos indica:

….

- En cuanto al peso, la elección depende principalmente del método de conducción, ya sea tiro en limonera (un caballo) o de doble bolea (tronco de dos caballos).

Para la conducción en parejas de caballos de 470 a 520 Kg dan el mejor servicio. En algunas líneas, sin embargo, se prefieren los caballos que pesan entre 380 y 400 Kg.

 Para conducción individual, el mejor peso es de 540 a 560 Kg.

La capa (color) es una condición, aunque no importante, en la selección de los caballos.

Generalmente se prefieren los grises, bayos y marrones por ser los más útiles; los grises soportan mejor el calor, pero no soportan el frío tan bien como otros colores; los negros son los de vida más corta; deben evitarse los alazanes y los colores grises que puedan decolorarse.

  En cuanto a su porte, un buen caballo debe ser compacto con no mucha distancia entre pies y manos, mejor dicho, no demasiado largo, (actualmente lo ideal es que esta distancia sea igual a la altura). Su altura debe ser entre 1,45 y 1,55 m a la cruz.

Los pies y los músculos de las piernas son el soporte principal de un caballo de tiro y deben tenerse en cuenta cuidadosamente en la selección. Nunca se debe seleccionar un caballo de cascos planos para conducir sobre pavimientos duros; aunque en caminos de tierra puedan trabajar.

Por lo general, no se recomiendan los de raza baja. Los huesos deben estar bien asentados para que no puedan lesionarse por las incesantes paradas y arranques del vehículo.

Una buena disposición y un andar fácil son cualidades absolutamente necesarias. Por lo general, la cabeza, los ojos y la apariencia general determinarán la disposición si no se puede obtener la historia anterior del animal, y un trote corto mostrará la forma de andar.

La mejor edad al momento de la compra es de cinco a siete años, si se espera una larga vida.

En cuanto al sexo, se le puede prestar poca atención; aunque, por regla general, las yeguas duran más que los caballos, pero no suelen ser tan dóciles (se sobreentiende que no son caballos enteros).

Así al cabo de un mes, y ya próxima la apertura de la línea, la compañía ya contaba con un buen rebaño de caballos distribuidos en los alrededores de la ciudad:

 

8 de junio de 1872, Diario de Barcelona … El depósito de caballos se encuentra actualmente en el antiguo mesón inmediato a la Cruz cubierta que ha dado nombre al barrio de Hostafranchs. En esto depósito existen unos sesenta de buena estampa y mucha fuerza, sin contar otros que están en las cuadras de los caleseros que los han vendido à la empresa de la tram-via, y algunos de los cuales arrastran aun ómnibus que hacen el servicio de Barcelona a Gracia.

Teodoro Andreu

Por lo que podemos intuir, la compañía de tranvías tenía acuerdos con la Central Barcelonesa; en ella, el Sr. Teodoro Andreu tuvo un importante papel en cuanto a la gestión de cocheros y caballerías. Como se desprende del siguiente obituario:

30 de diciembre de 1886, Diario de Barcelona.  «Ayer falleció, víctima de una corta enfermedad, don Teodoro Andreu, muy conocido en esta ciudad, por hallarse al frente de los despachos centrales de ferrocarriles, situados en la Rambla de Capuchinos desde su creación. A su solicitud e inteligencia se debe el esmerado servicio que prestan los ómnibus y coches de familia que trasportan pasajeros á las estaciones, y de éstas á la Rambla, fincas y casas particulares. El señor Andreu formó parte de la Sociedad que estableció años atrás el servicio de ómnibus de la «Central Barcelonesa», y trabajó mucho para su desarrollo á satisfacción del público, hasta que cesó con motivo del establecimiento de los tranvías. A la empresa de este nuevo sistema de locomoción coadyudó el señor Andreu organizando un esmerado servicio de cocheros y caballerías para los carruajes, consiguiendo con ello evitar los descarrilamientos y otros percances. Persona además de mucha honradez, contaba muchas relaciones en esta capital y en varias poblaciones de fuera de ella.

Cuando se inició el servicio, la compañía disponía de 80 caballos y 10 coches.

1872-6-29 La Independencia.  —Como anunciamos oportunamente ayer se inauguró el tram-via, transportando … La empresa cuenta además por ahora con 80 caballos, número que se aumentará hasta 130 a medida que lo exijan las necesidades de la explotación.

 

El servicio entre Barcelona y Gracia se hacía con tiros de 4 caballos formando un tiro de cuarta, los tiros para tranvías con imperial en zonas llanas solían ser de dos caballos formando un tronco, pero la línea de Gracia ya presentaba una pendiente que requería mayor fuerza de tiro.

En ningún anuncio ni lectura hemos encontrado que se incidiera en la raza de los caballos, aunque en un escrito de Narcís Oller los describiera como Normandos, creemos que simplemente serían mezclas de caballos españoles de tiro a los que solo se requeriría unas buenas condiciones físicas, y adecuación al trabajo a realizar.

Volviendo al libro de C.B. Fairchild:

La selección de caballos para una línea es uno de los problemas más difíciles a los que se enfrenta el director del tranvía, por el hecho de que los mejores animales tendrán un precio alto, pero se debe insistir en las buenas cualidades sin tener en cuenta el precio.

El comprador más cuidadoso a veces cometerá errores o, mejor dicho, un animal que tiene algunos puntos buenos a menudo se desmoronará rápidamente, … Cuando sea posible, se deben comprar caballos con la condición de que sean probados durante diez días.

Los caballos nuevos, al ser introducidos en el establo, deben ser asignados a un departamento limpio y aireado especialmente apartado del resto y nunca utilizado para otros fines. Se les debe permitir un día o  dos para descansar, especialmente si han sido transportados de cualquier distancia. 


 

Luego, si están bien alimentados, se les puede iniciar con un trabajo de un cuarto o la mitad del trabajo normal aparejado a un caballo veterano, y al mando de un mayoral cuidadoso que se esforzará por acostumbrarlo a su trabajo, y durante esta fase deben ser vigilados cuidadosamente.

Casi invariablemente, los caballos nuevos tendrán una breve temporada de malestar, "aclimatándose", poco después de haber sido introducidos al nuevo trabajo, pero un cambio de alimentación y algunos de los remedios simples pronto los pondrán en forma.

Después de unos dos meses, por lo general, se acostumbrarán al ruido y a las vistas de las calles y se les podrá poner a trabajar por completo, y el superintendente deberá encargarse personalmente de que se apareen adecuadamente y se asignen al cuidado del mozo de cuadra adecuado, de acuerdo con el reglamento, disposición del caballo y la aprobación de uno al otro.

Los caballos deben dar muestras de mérito desde el principio; por lo general, un establo de tranvías no es un establecimiento de entrenamiento de caballos.

Después de aproximadamente un año, los nuevos animales estarán maduros y entonces se considerarán aptos para la vida media del establo. Esto de manera general en cuanto a la selección.

 La práctica particular en algunas líneas en las grandes ciudades es más o menos la siguiente:

Las compras generalmente se realizan en el mercado de caballos a comerciantes regulares que importan ganado occidental. Todos los animales se toman después de cinco a diez días de prueba. Cuando se introducen en el establo, se colocan en el departamento de recepción, una sección aparte de las otras partes del establo. El superintendente junto con el capataz del establo toma una descripción cuidadosa que cubre la edad, el peso, el color, etc., de cada caballo, y se hace una declaración de la recepción que se envía a la oficina.

Luego, el veterinario realiza un examen físico de cada animal y se archiva un informe separado de su resultado. Se les da alimentación especial, con descanso y los tónicos o medicamentos necesarios durante un día o dos, con una hora de ejercicio.

Luego se hace el ensayo o viaje, y se prueba el carácter y disposición del animal, bajo las condiciones de su trabajo. Cuando acaba de salir del trabajo, en caliente y excitado, el superintendente y el veterinario lo examinan de nuevo y se anota el resultado. Después de permanecer en reposo durante un día, para que se pueda notar cualquier rigidez o cojera latente que pueda desarrollar el trabajo real, se le vuelve a probar poniéndolo a trabajar más y más duro, especialmente para probar su aire y fuerza general. Estos juicios y exámenes subsiguientes se continúan hasta agotar el límite del tiempo dado, y luego, como resultado de un examen final por parte del encargado de la caballería, hace una recomendación por escrito al presidente para la aceptación de determinados animales del lote y devolución del resto al vendedor. Aprobada esta recomendación, el contable hace el debido asiento de descripción y se dicta orden por escrito para la numeración de los caballos aceptados.

Pocos días después de la inauguración del primer tramo de la concesión y previendo la ampliación de la línea a la Barceloneta, la compañía dispone la compra de mas caballos:


 

3 de julio de 1872, La Independencia.-

—CABALLOS. - Necesitando la empresa del tramvia adquirir para el servicio de la misma caballos de 8 palmos de alzada y de 4 á 7 años de edad, se inspeccionarán los que al efecto se presenten en la estación sita junto á los Josepets en Gracia, todos los días laborables de 4 á 6 de la tarde.—Las proposiciones pueden hacerse en las oficinas—San Pablo, núm.1 1.°—donde se admitirán hasta para la compra de 40 caballos.

Así días antes de la apertura de la línea de la Barceloneta, la compañía ya dispone de todo el personal, ganado y material para la misma:

 

11 de setiembre de 1872, Diario de Barcelona  —La empresa de la tram-via tiene ya reunido el personal de conductores y cocheros y el número suficiente de carruajes y caballerías para empezar cuanto antes el servicio del trayecto del llano de la Boquería al Astillero. Este servicio se inaugurará, según se nos ha dicho, el próximo domingo, día 15

 

El servicio inaugurado finalmente el 18 de setiembre inició su andadura con el mismo sistema que en la línea de Gracia, es decir con coches con imperial y tiros en cuarta, sin embargo, pronto se vio innecesario esta disposición ya que el trazado carecía de pendientes y podía ser realizado perfectamente con dos caballos en tronco:

 


15 de noviembre de 1872, Crónica de Cataluña  

Sin variar el servicio del tram-via del muelle a Gracia, se ha introducido en él desde ayer una modificación. Los coches que van a dicha población, arrastrados por cuatro caballos, terminan su carrera en el llano de la Boquería y desde este punto salen otros carruajes tirados por dos caballos solamente que hacen la carrera hasta el muelle.

 

Finalmente, podemos indicar que hacia el verano del siguiente año la compañía adquiriría más caballos:

 

5 de Mayo de 1873, Crónica de Cataluña. -Ayer tarde tuvimos ocasión de visitar nuevamente la estación del tram-via de Barcelona ….   Se nos dijo que iban adquirirse unos 28 caballos más para facilitar el mayor tránsito que naturalmente habrá en el verano, que se estaban esperando otros seis carruajes de Inglaterra, de los cuales, cuatro serán abiertos muy propios para la próxima estación. …

 

Así en 1873 la compañía contaba con 148 caballos para la operación de las dos líneas que entonces disponía.

 

Mulas en la “BARCELONA TRAMWAYS Co Ltd.”

 


Las mulas aparecieron en el arrastre de tranvías en Barcelona en primavera de 1874:

 

24 de Abril de 1874, Crónica de Cataluña.  Algunos coches del tram-via que hacían el servicio entre Barcelona y Gracia, son arrastrados por mulas que han sustituido a los caballos que antes lo hacían.

 

Estas mulas, iniciarían meses más adelante su trabajo en la nueva línea del Pueblo Nuevo que según vemos en :

 23 de junio de 1874, La  Imprenta. Conforme estaba anunciado, ayer tarde se hizo la inauguración oficial de la sección de tram-via que debe unir Barcelona y el Pueblo Nuevo. … . A dicha línea se destinan por ahora 4 coches y se aumentará este número al doble tan pronto como lleguen los que se esperan de Inglaterra, por cuyo motivo la empresa no podrá dar, desde luego, al servicio de dicha sección todo el desarrollo que desea. El arrastre de estos carruajes se hace por ganado mular. … La estación para el servicio de la nueva sección se halla edificada en la calle Mayor del Taulat y ofrece todas las condiciones necesarias para el servicio que se destina. Su construcción es sencilla y elegante y está formada por una combinación de ladrillo visto y mampostería concertada. Consta de dos espaciosas cuadras, capaces cada una para 28 caballos y construidas con todas las mejoras para el buen régimen del ganado.

Aunque el texto no lo indique, viendo la capacidad de las cuadras, podemos prever que para la línea bien se podrían destinar 40 cabezas entre mulas y caballos.

Sobre las mulas, el Sr Fairchild sostiene:  

La selección, la elección entre caballos y mulas debe regirse principalmente por el clima.

 En los países meridionales se emplearán necesariamente mulas; pero en las ciudades del norte donde se han ensayado, las mulas, en la mayoría de los casos, han sido descartadas por caballos.

La razón que se suele dar es que se vuelven demasiado pesadas con la edad, y su apariencia no es tan agradable al público como los caballos, y aunque se pueden mantener un poco más baratas no son tan longevas.

….

- El peso estándar para el servicio de tranvía de mulas es de unos 400 Kg, aunque muchas líneas operan con animales que promedian no más de 275 o 325 kg.

Con referencia a ello, podemos constar que a finales de la tracción animal, la mayoría de los animales de arrastre eran mulas, si hemos de hacer caso de las fotografías de la época. También en el resto de España las mulas sostenían este tipo de transporte.

En los Estados del Sur de EEUU, y los países del Sur y Centro América, las mulitas como se las suele denominar allí, predominaron en la tracción animal.

En cambio en los países del Norte aunque se ensayaron, no tuvieron el mismo éxito, como nos lo indica Callisto en su Blog:

 

Los Tranvías de Bruselas  y las mulas, marzo de 1877 ^^

 La antigua prensa belga digitalizada está llena de pequeños detalles a veces olvidados por los historiadores, ya que estas "pequeñas historias" no se cuentan en los informes anuales de las empresas de transporte correspondientes. Hoy, vamos a descubrir una prueba de tracción por mulas. Por supuesto, dado que esta prueba (a la que no se le ha dado seguimiento conocido) no se informa en otro lugar que no sea en la prensa, no sabemos más...

1er extracto: " L’Indépendance Belge" " del 24 de marzo de 1877 "Los Tranvías de Bruselas acaban de recibir un transporte de 6 mulas, compradas para realizar pruebas de tracción en sus líneas. Actualmente las estamos entrenando. Enganchadas en parejas a un gran carro de doma, dan largos paseos por la ciudad en la ruta del tranvía. Se ven muy bien y no parecen humilladas en lo más mínimo por sus largas orejas. Se dice que pronto se pondrán en servicio".

2do extracto: "L'Echo du Parlement" del 27 de marzo de 1877 "Los caballos de los ómnibus de la Compagnie des Tramways Bruxellois van a ser reemplazados por mulas. Ayer y anteayer se realizaron nuevas pruebas, sobre este tema, en la línea central: fueron satisfactorias. Sabemos que estos animales, son más duros que los caballos, resisten mejor la fatiga, soportan mejor las alternancias de calor y frío, y son, además, más ligeros en carrera. Hasta ahora, las mulas que se han utilizado para las pruebas sólo se han acoplado a los coches de tranvía de servicio. Pero a partir de hoy, esta modalidad de tracción se aplicará al servicio público entre las estaciones Sur y Norte. Incluso se afirma que este modo de tracción es preferible al uso de máquinas, que son muy caras y que requieren, además, un cierto mantenimiento.

 3er y último extracto: "Le Courrier de l'Escaut" del 31 de marzo de 1877 "Durante los últimos dos días, los Tranvías de Bruselas han estado realizando pruebas bastante curiosas. Las mulas, traídas desde Poitou, han reemplazado a los caballos. Las bravas bestias están haciendo su trabajo con valentía.  "

Texto copiado integramente de "le Blog de Callisto."

Al parecer estas pruebas no dieron los resultados esperados y en Bruselas siguieron trabajando los caballos ardaneses.

En cambio en Barcelona, las mulas sustituirían completamente a los caballos.