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domingo, 8 de febrero de 2026

Transporte al baste, acemilas, arrieros y caminos de herradura.

Traginer en St. Quirze de Besora.


     

 
   El baste o transporte a lomo de animal es la modalidad de transporte terrestre más primitiva y quizás la que más tiempo ha sobrevivido, siendo el más universal transporte sobre la Tierra.

Desde las caravanas de Oriente a las recuas de llamas en los Andes, pasando por nuestros arrieros y traginers.

Aunque no se trate de un tiro, no lo podíamos omitir en nuestro apartado de la tracción y el tiro.

En países con orografía complicada como el nuestro, no siempre ha sido fácil trazar una ruta y menos aún que esta sea apta para el tráfico rodado, de ahí que en muchas poblaciones el camino de herradura haya sido el único acceso con que hayan contado hasta bien entrado el siglo XX.

Sin ir más lejos, hasta que la Diputación obligó al cierre del bar de la Mola en Matadepera, todas las mercancías accedían desde la carretera hasta el monasterio en la cima de la Mola a lomos de asnos, así como con estos se retiraban los desperdicios generados.

El transporte al por mayor siempre ha sido marítimo, desde los gaulos fenicios hasta los modernos portacontenedores; sin embargo, para la distribución y el acceso desde los puertos hasta su destino o desde los puntos de extracción o cultivo de productos hasta las embarcaciones, se debía recurrir al transporte terrestre.



El transporte a lomo de animal nació con la domesticación de los mismos. Antes de que algún jinete galopara velozmente sobre ellos, un campesino o un recolector lo cargaría de alimentos desde el punto de extracción hasta el poblado donde se consumirían estos bienes.

Incluso en algunas sociedades como la japonesa, la población solo podía usar los caballos para el transporte y las tareas agrícolas, teniendo prohibido montar en ellos; esta actividad solo estaba permitida a la nobleza.

En la antigua Roma, el transporte terrestre se realizaba mayoritariamente a lomos de caballería, a pesar de tener los carrus y una extensa red de carreteras.

En España, país muy montañoso, hasta finales del siglo XIX no existió una extensa red de carreteras y caminos vecinales aptos para el tráfico rodado; mayoritariamente, los caminos eran de herradura. Esta situación se repetía en Catalunya; en nuestra anterior entrada, ya vimos cómo la ciudad de Berga no contó con una carretera hasta 1864.

Arrieros o traginers.

A los artífices de esta modalidad de transporte se les denominaba arrieros; en catalán"traginers", la palabra arrieros  corresponde a la voz arre o arri que con frecuencia lanzan para arrear a las mulas.

Este oficio requería pericia e inteligencia, conocer los senderos y los animales de carga, además de ser habilidosos distribuyendo la carga en las alforjas, ya que una mala estiba podía echar a perder la mercancía o incluso lastimar al animal.

Asnos, mulas y otras bestias de carga.

Asnos y mulas fueron fundamentales en el transporte al baste; en otras sociedades, esta labor la desempeñaban camellos, llamas e incluso elefantes.

En la nuestra,  mulas y asnos  como el zamorano  y el catalán fueron protagonistas de este transporte.  Animales inteligentes y más sufridos que el caballo han desempeñado esta tarea abasteciendo poblaciones hasta casi nuestros días.

Con un simple burro se podía acarrear leña, carbón, cal o yeso, hortalizas y otros géneros propios o ajenos. El asno y, posteriormente, la mula, aventajan al caballo en el transporte y las labores del campo. Su mejor rendimiento es fruto de su mayor resistencia en todos los sentidos: alimentación, cuidados y resistencia a la fatiga. Otras cualidades del caballo, como la velocidad, no eran necesarias para el transporte o las tareas agrarias.

Pintura de J. Cusaachs

Por su parte, la mula reúne las cualidades de fortaleza del caballo e inteligencia y resistencia del asno, siendo durante muchos siglos el animal preferido para el transporte.

Al ser un híbrido entre yegua y asno, la mula requería de ambos para su gestación; así existían grandes yeguadas especializadas en la cría de muletos.

La carga que puede transportar en su lomo un asno, dependiendo de la raza y tamaño, está entre 45 y 90 kg y en una mula entre 90 y 150 kg, si bien en algún manual militar del siglo XIX se indicaba 180 kg, refiriéndose a la carga de piezas de artillería como las que pueden verse en el grabado.



Otros animales como los camellos pueden llegar a transportar hasta 300 kg.

No obstante, para que un animal pueda transportar un máximo de carga, es preciso que se disponga de un buen arnés para que la carga se distribuya correctamente sobre el lomo del animal y le evite lesiones; por otra parte, es imprescindible que la carga esté bien equilibrada y distribuida, de otro modo se obligaría al animal a hacer sobresfuerzos que sin duda lo dañarían.

Alforjas, albardas, seras, serones y aguaderas.

Campesinas vizcaínas traginando su mercancía al mercado en elaboradas seras de mimbre.

Los arrieros disponían de diferentes aparejos y arreos según la mercancía que llevaran. Años de experiencia en el transporte generaron multitud de aparejos y arreos adaptados a los animales y a las cargas a llevar. Estos reciben multitud de nombres dependiendo de la región, la carga, los materiales de construcción y su utilidad; así albarda, serón, aguaderas, angarillas e infinidad de otros nombres definen estos arneses confeccionados normalmente de esparto y partes auxiliares de paja, madera o cuero. Si eran objetos o materiales delicados como cerámica o cristal, se depositaban cuidadosamente en angarillas. Las cajas, fardos, sacas y costales se ataban ordenadamente, haciendo de contrapeso unos con otros en equilibrada carga.

Transporte de agua con albarda o aguadera, en Miravet 1920, foto de M. Gausachs.
Caminos de herradura.

Son sendas solo aptas para el paso a pie o con montura, no admitiendo carruajes u otros vehículos rodados, a causa de su estrechez o sus pendientes.

Aunque el transporte al baste puede realizarse en cualquier ruta, es en las vías de montaña donde es imprescindible y adquiere su sentido real.

Un carruaje tirado por un solo jumento podía desplazar la carga de mas de cinco animales al baste, pero como ya hemos indicado antes, la construcción de una carretera apta para vehículos rodados, no siempre era posible y los caminos en muchas ocasiones eran angostos y empinados, así son la mayoría de sendas de herradura, pero incluso en ellos, existían categorías siendo los principales, aptos para el cruce de dos animales; e incluyendo revestimientos de piedra e incluso puentes y alguna obra de fábrica.

Hoy aún subsisten muchos de ellos, que, a pesar de haber perdido su utilidad básica, han pasado a ser vías excursionistas.

Senda de herradura a Núria en 1918. Foto de J. Salvany.

miércoles, 22 de enero de 2025

Sant Antoni i L'Esquella de la Torratxa.

 


 

  Hace tiempo que no habíamos celebrado la festividad de San Antonio Abad ("Sant Antoni del porquet") patrón de bestias de carga y otros animales domésticos. La escusa para ello ha sido el toparnos con varios grabados en L'Esquella de la Torratxa que nos han ido como anillo al dedo para este menester. En Sant Andreu, el día 12 se celebró como cada año "els tres tombs", y nosotros, con un poco de retraso, lo celebramos ahora.

L'Esquella de la Torratxa

Paralela a la prensa convencional, y casi desde los orígenes de las publicaciones periódicas, surgió la prensa humorística. El humor forma parte de nuestra naturaleza, compensando muchos aspectos trágicos y trascendentales y evitando que nuestra existencia sea un valle de lágrimas.

El humor suele tener una naturaleza crítica, y muchas veces es el Pepito Grillo de los poderes establecidos, de ahí, que no suela ser bien aceptado por estos, lo cual vale para todos ellos en democracia y en los regímenes autoritarios.

En esta ocasión, y como siempre de forma casual, hemos profundizado en la publicación catalana “L'Esquella de la Torratxa”, como siempre en lo referido al transporte.

Y tras revisar los números disponibles en la Hemeroteca hasta el inicio del siglo XX, hemos encontrado una historia paralela del transporte narrada desde la óptica de pasajeros y viandantes, que complementa de forma crítica a la oficial.

L'Esquella de la Torratxa” fue una publicación longeva desde 1872 hasta 1939. Surgió como una publicación sustituta de La campana de Gràcia, para sortear la censura, pero desde 1879 se publicó paralelamente a su matriz con entidad propia.



L'Esquella de la Torratxa” tuvo una evolución tanto técnica como artística, desde un origen humilde, con tipografía de trazo fino, hasta espléndidos grabados e incorporación de la fotografía a inicios del siglo XX.

Por sus páginas pasaron articulistas y dibujantes de primera fila y todos ellos dejaron un amplio muestrario de la vida popular, que hoy nos permite contemplar la existencia de nuestros abuelos.

Nosotros nos hemos centrado solo en las ilustraciones referidas a las bestias de carga, para pasearnos por las últimas décadas del XIX.


Bestias de carga según L'Esquella de la Torratxa.

Que una publicación anticlerical como “L'Esquella”, dedicará su portada a Sant Antoni, tiene su enjundia. Pero es que “els tres tombs” tienen un gran arraigo en la tradición de Barcelona y sus pueblos agregados. La motivación de esta portada, fue la reciente inauguración de la tracción eléctrica en Barcelona.

El cambio de tracción como ya hemos escrito en este blog conllevó el cierre de establos, y la venta de todo el ganado, como dejaron patente varios anuncios de venta publicados en la prensa barcelonesa. Por lo que parece lógica la preocupación que muestran las mulas ante la imagen de su patrón.

Como siempre las administraciones son propensas a crear nuevas normativas, y en muchos casos las consecuencias reales de su aplicación no han sido previstas.

Así lo comentan Gallardo y Diamante, tras el resultado de que al carretero no le dejen lanzar un "mecagu-en-10".

Aunque existió un proyecto de tranvía por las calles de Fernando, Pza. de Sant Jaume y Calle de Jaume I, solo los riperts llegaron a dar servicio en esta ruta.

La plaza situada en el monte Taber, hacía que el ascenso desde las Ramblas por Fernando y desde la plaza del Ángel por Jaume I, tuvieran una fuerte pendiente, para superarla, los riperts disponían de mulas de encuarte.

Estas mulas fueron polémicas para algunos, ya que entre ascenso y descenso “pasturaban” por la plaza y aledaños “L'Esquella” lo vio así:

Las mulas estabuladas en la calle no podían evitar sus deposiciones, esto era uno de los perjuicios para el resto de usuarios de las calles, como bien lo escenificaba “L'Esquella”, que como solución indicaba el establecimiento de pequeños establos en la calle, para alojarlas.

En la otra viñeta, aparecen los entarugados, a finales del XIX en Barcelona se ensayó el uso de losas de madera en vez de los adoquines de granito..



A los tacos de madera para pavimentar, se les denominaba tarugos, de donde procede entarugado para denominar a tal pavimento. Tenemos constancia que se entarugó la calle Pelayo, aunque al parecer el sistema no dio el resultado esperado por el municipio.

Finalizaremos la entrada con una imagen de abrevado, y dejando una buena colección de grabados que esperamos publicar cuando surja la ocasión pertinente.


Entarugados.

Entre los siglos XIX y XX las ciudades experimentaron un crecimiento exponencial, en Europa el fin de los recintos amurallados expandieron las ciudades añadiendo superficie a las mismas.

Barcelona no fue una excepción, y al derribo de sus murallas, precedió la urbanización de sus alrededores siguiendo los trazados establecidos en plan Cerdá. El establecimiento de nuevas vías, planteaba un nuevo reto que fue su urbanización, es decir, la dotación de servicios como alcantarillado, iluminación y pavimentación. Al multiplicarse la superficie urbana, estos aspectos, tardarían en poder ser ejecutados.

La pavimentación total de las calles de Barcelona no se concluiría hasta finales del siglo XX, de ello que nuestra ciudad fuera conocida por las poblaciones vecinas como can Fanga por la cantidad de calles cuyo pavimento era simplemente el barro de antiguos terrenos de cultivo, que simplemente se habían trazado y explanado.

Cuando se estudiaron los pavimentos a establecer en la superficie de las calles, uno de los que se autorizó, fue el entarugado. En Barcelona hacia 1914 existían unos 1200 metros lineales de calle entrugadas frente a 880.000 m adoquinadas.

El entarugado consistía en un firme formado por tacos o tarugos de madera que se colocaban a modo de adoquines sobre arena u hormigón en la calzada de las calles. La menor dureza de la madera amortiguaba el ruido de las llantas de hierro de los carruajes, también hacía que su rodadura fuera más suave, mejorando el confort a los ocupantes de estos vehículos.
Sin embargo, si estos tarugos de madera no habían estado tratados correctamente, tenían una rápida degradación, más si se los comparaba con un material tan duradero como el granito. De ahí, que desaparecieran casi por completo de las calles.

No hay que confundir entarugado con parqué o entarimado. El entarugado estaba constituido por tacos gruesos de madera, mientras que el parqué se efectúa con un entrelazado de listones de este mismo material.

lunes, 22 de julio de 2024

Jaca, haca, haquenée y hackney.

 

    Leyendo en la última entrada de “De los tranvías” el fragmento de un poema de Rilke:

No asa nadie mejor las castañas que ella.

Y se fija además en los que van pasando

y a todos los conoce, hasta a la jaca del tranvía;

hace años que lo arrastra ya, la vieja Toni...

Y en el hornillo en voz baja murmura su canción.

EN LA ESQUINA (fragmento)

Rainer Maria Rilke.

De los tranvías, parada: "Praha".

Nos apercibimos, que pese a su importancia, nunca hemos hablado de la jaca.

La Jaca

Hace años conocimos una “navarreta” o jaca navarra; era un animal magnífico, dócil, fuerte y... bajito.

Jaca navarra o navarreta
No le di más importancia al tema hasta que tropecé con este poema, y comprobando mi ignorancia, decidí que había que solventarlo, por lo que consulté con ferradures, e hice bien, pues nos encontramos ante un verdadero galimatías.

Iniciamos la andadura en la R.A.E.; su diccionario muestra:  Jaca: Caballo o yegua cuya altura no supera las siete cuartas (146 cm.).

Lo que correspondería a la descripción que actualmente se usa para el neologismo poni.

En el apartado etimológico de la R.A.E., indica:  Del castellano antiguo, haca, y este del francés, haque, y este del inglés medio, hack, de Hackney, distrito de Londres, famoso por sus caballos.

Aquí encontramos la primera incongruencia; consultado el libro razas de caballos del mundo de Wolfgang Kresse, tenemos que hackney desciende del francés haquenée importado por los normandos en torno al año 1100, consultadas varias fuentes, vemos que existe una gran controversia en cuanto a la procedencia de Hackney, aunque los autores más actuales se decantan porque Hackney procede de haquenée y no al revés.

Si retrocedemos en el tiempo, el Diccionario de Autoridades - Tomo IV de 1734:

HACA. s. f. Caballo pequeño, que de su naturaleza y casta no tiene la estatura de los demás caballos. Covarr. dice se llamó así del Latino Falx, cis, que significa la hoz, por ser cortadas o defalcadas de su ordinario cuerpo, y que de Falx se dixo Falca, y de allí Faca, y luego Haca. Latín. Mannus. CERV. Quix. tom. 1. cap. 15. Andaban por aquel valle paciendo una manada de hacas galicianas.
¿Qué haca morena? Phrase jocosa y baxa, para despreciar alguna cosa que se dice, o alguna persona de quien se habla. Latín. Quid rei vel boni?


En el “Diccionari català-valencià-balear, d'Alcover i Moll", tenemos:

HACA f.
|| 1. Cavall petit i vigorós; cast. jaca. Manté per aquesta via l'estat que vets, car no par que ell hage per mantenir una haca, Curial, II, 117. Viu tants cauals, viu acas d'Anglaterra, Lleonard de Sors (Cançon. Univ. 107). El que enflocant son aca voladora la joya guanya, Llorente Versos, I, 166

Texto completo Haca 

En el trabajo de Ferradures, “Carruatges literaris” encontramos:

Navarreta

D'entre totes les haques del nord d'Espanya com les Losines, les Gallegues i d'altres he escollit aquestes degut al testimoni d'un conegut explicant la utilitat d'aquestes haques a la ciutat de Barcelona.

Aquest bon amic em va explicar que a les lleteries de la ciutat comtal solien tenir un ruc o una Navarreta per anar de tarda al mercat a buscar vegetals no aptes per al consum ja que estaven migs picats o podrits per utilitzar-los com a farratge per a les vaques. Posaven el bast a la Navarreta

Haca i unes sàrries per portar el que els donaven o els venien a baixos preus fet que els solia sortir rendible donada la poca eficiència dels mecanismes conservants com les cambres frigorífiques que anaven amb gel.

«De Muro, ni haca ni burro, ni cosa que valga un duro»

Una persona que ha luchado por la preservación de una de las jacas españolas es don Ricardo de Juana; su web: http://S:O:S: caballo losino, es un buen punto de referencia e información sobre las razas españolas, en concreto en el capítulo dedicado a estas hay una buena información sobre las Jacas. Si no, vean un fragmento:

En España, tradicionalmente, solo se ha distinguido entre caballos y jacas. Las jacas son los caballos cuya alzada no llega a las siete cuartas.

Jaca o caballo Losino
La alzada en los caballos es, estando este aplomado sobre una superficie llana, la distancia más corta entre la cruz (apófisis espinosa de la tercera vértebra torácica) y el suelo. Antiguamente, en España, se usaba la alzada española, que se tomaba con cinta métrica (o cuerda) desde la cruz a la corona de uno de los cascos de las manos. Hoy está completamente en desuso, por su falta de exactitud.

Del texto “DE LAS JACAS” concluimos que la denominación de jaca correspondería en nuestro país a los caballos, que sin los cruces ni selecciones que se dieron en las grandes yeguadas para adaptar a las bestias a las necesidades prácticas o estéticas de su época, aseguraban a payeses y carreteros un medio eficaz para la tracción y el transporte. De ahí que con la mecanización del transporte y la agricultura el término desapareciera del lenguaje normal y tal vez sin la famosa copla “Mi jaca” no subsistiría en nuestra habla.

También se llama jaca, en el sur de España, a los caballos cruzados y ligeros, de montura, que se emplean en las faenas del campo bravo. Además se suele llamar  jaca a caballos castrados y colinos, por lo que es frecuente encontrar textos como: Se vende Jaca colina torda picaza, con 10 años y 1,63 cm a la cruz... es decir, completamente fuera de la definición de la RAE.

Izquierda, tiro actual con caballos de sangre fría; derecha, tiro con los habituales jumentos. 

La Jaca en tranvías, ómnibus y diligencias.

Aunque hayamos visto, enormes caballos de sangre fría como shires o percherones en fotografías de tiros actuales; la realidad es que estos animales hubieran sido antieconómicos en explotaciones de transporte que usaban caballos de media talla o mulas, como puede verse en las fotografías de época. Y aunque en los anuncios de compra de caballos para la compañía Barcelona Tramways se hablaba de 8 palmos (155 cm.) pronto se recurrió a mulas sin duda de talla inferior.

En 1892 Charles Bryant FAIRCHILD, en su Street Railways, indica:

En cuanto a su porte, un buen caballo debe ser compacto, con no mucha distancia entre pies y manos, mejor dicho, no demasiado largo, (actualmente lo ideal es que esta distancia sea igual a la altura). Su altura debe ser entre 1,45 y 1,55 m a la cruz.

Lo que estaría al límite de dimensión de una jaca 146 cm, pero si adoptamos el significado actual de caballo capón, este se adapta perfectamente a los usos de animales de tracción, ya que la castración es una técnica habitual para mantener los animales dóciles, sobre todo en animales que debían circular por rutas urbanas.



domingo, 17 de julio de 2022

Caballos del Tranvía de la Boquería a Gracia

 


Cuando en febrero de 2010 iniciamos nuestra singladura, no habíamos encontrado muchas publicaciones sobre la tracción animal en los tranvías, solo conocíamos la publicación de Juanjo Olaizola, “Breve introducción al motor de sangre en España" en la “Revista de historia Ferroviaria”; y disponíamos de algunos tratados franceses de finales del XIX y principios del XX, y los conocimientos ecuestres de mi hijo Sebastià, así que se abría ante nosotros un territorio virgen.

 Poco a poco hemos ido reuniendo documentos e informaciones sobre este tema, pero cada vez que queremos hacer una entrada sobre un tema concreto, nos damos cuenta del largo camino que aún nos queda por delante.

Uno de estos temas, es el referido a los caballos de los primeros tranvías de Barcelona.

Como siempre, nuestra primera fuente de información son las hemerotecas digitales, también hemos consultado el trabajo de Juanjo Olaizola, y hemos dado con un tratado del Sr. Charles Bryant Fairchild: “Street railways, their construction operation and Maintenance”.

finalmente, hemos contado con el Blog de Callisto en sus entradas correspondientes a los caballos de la red de Bruselas y al ensayo de mulas en la capital belga.

 Caballos del Tranvía de la Boquería a Gracia

En 1872, ya existía en la ciudad una red de transporte por ómnibus regentada por la Compañía Central Barcelonesa de Ómnibus. Esta disponía de numerosos coches que hacían entre otros, el trayecto de Barcelona a Gracia. También otras empresas más pequeñas hacían servicios de tartanas y calesas a las poblaciones próximas a la ciudad, y otros servicios de diligencias acercaban la ciudad a poblaciones que no disponían de ferrocarril.

Es decir, sin contar con los numerosos carros de transporte, los tiros agrícolas, ni los coches particulares, en Barcelona y sus proximidades debió existir una muy numerosa población caballar.

Por todo ello, a la compañía THE BARCELONA TRAMWAYS COMPANY LIMITED no le costaría mucho encontrar el ganado para su explotación a pesar de la gran cantidad de éste que precisaría.

Así, la compañía de tranvías publicó en la prensa barcelonesa: Diario de Barcelona, La Independencia y La Imprenta entre el 30 de abril y 8 de mayo de 1872 el siguiente anuncio:

 


Como se puede ver solo se especificaba la altura de 8 palmos y la edad que estaba entre cuatro y siete años. Como veremos más adelante, ambas características, estaban entre los estándares que las compañías tranviarias aceptaban para sus redes.

En aquellas fechas aún no se había normalizado el sistema métrico, y los sistemas de medición no solo variaban entre países, sino que incluso entre comarcas, regiones y ciudades.

Hemos buscado la equivalencia entre el palmo de Barcelona y el sistema métrico y el resultado es: palmo de Barcelona: 19,43 cm. por lo tanto 8 palmos= 155.44cm

 

En el capítulo de selección de caballos de tratado de C.B. Fairchild este nos indica:

….

- En cuanto al peso, la elección depende principalmente del método de conducción, ya sea tiro en limonera (un caballo) o de doble bolea (tronco de dos caballos).

Para la conducción en parejas de caballos de 470 a 520 Kg dan el mejor servicio. En algunas líneas, sin embargo, se prefieren los caballos que pesan entre 380 y 400 Kg.

 Para conducción individual, el mejor peso es de 540 a 560 Kg.

La capa (color) es una condición, aunque no importante, en la selección de los caballos.

Generalmente se prefieren los grises, bayos y marrones por ser los más útiles; los grises soportan mejor el calor, pero no soportan el frío tan bien como otros colores; los negros son los de vida más corta; deben evitarse los alazanes y los colores grises que puedan decolorarse.

  En cuanto a su porte, un buen caballo debe ser compacto con no mucha distancia entre pies y manos, mejor dicho, no demasiado largo, (actualmente lo ideal es que esta distancia sea igual a la altura). Su altura debe ser entre 1,45 y 1,55 m a la cruz.

Los pies y los músculos de las piernas son el soporte principal de un caballo de tiro y deben tenerse en cuenta cuidadosamente en la selección. Nunca se debe seleccionar un caballo de cascos planos para conducir sobre pavimientos duros; aunque en caminos de tierra puedan trabajar.

Por lo general, no se recomiendan los de raza baja. Los huesos deben estar bien asentados para que no puedan lesionarse por las incesantes paradas y arranques del vehículo.

Una buena disposición y un andar fácil son cualidades absolutamente necesarias. Por lo general, la cabeza, los ojos y la apariencia general determinarán la disposición si no se puede obtener la historia anterior del animal, y un trote corto mostrará la forma de andar.

La mejor edad al momento de la compra es de cinco a siete años, si se espera una larga vida.

En cuanto al sexo, se le puede prestar poca atención; aunque, por regla general, las yeguas duran más que los caballos, pero no suelen ser tan dóciles (se sobreentiende que no son caballos enteros).

Así al cabo de un mes, y ya próxima la apertura de la línea, la compañía ya contaba con un buen rebaño de caballos distribuidos en los alrededores de la ciudad:

 

8 de junio de 1872, Diario de Barcelona … El depósito de caballos se encuentra actualmente en el antiguo mesón inmediato a la Cruz cubierta que ha dado nombre al barrio de Hostafranchs. En esto depósito existen unos sesenta de buena estampa y mucha fuerza, sin contar otros que están en las cuadras de los caleseros que los han vendido à la empresa de la tram-via, y algunos de los cuales arrastran aun ómnibus que hacen el servicio de Barcelona a Gracia.

Teodoro Andreu

Por lo que podemos intuir, la compañía de tranvías tenía acuerdos con la Central Barcelonesa; en ella, el Sr. Teodoro Andreu tuvo un importante papel en cuanto a la gestión de cocheros y caballerías. Como se desprende del siguiente obituario:

30 de diciembre de 1886, Diario de Barcelona.  «Ayer falleció, víctima de una corta enfermedad, don Teodoro Andreu, muy conocido en esta ciudad, por hallarse al frente de los despachos centrales de ferrocarriles, situados en la Rambla de Capuchinos desde su creación. A su solicitud e inteligencia se debe el esmerado servicio que prestan los ómnibus y coches de familia que trasportan pasajeros á las estaciones, y de éstas á la Rambla, fincas y casas particulares. El señor Andreu formó parte de la Sociedad que estableció años atrás el servicio de ómnibus de la «Central Barcelonesa», y trabajó mucho para su desarrollo á satisfacción del público, hasta que cesó con motivo del establecimiento de los tranvías. A la empresa de este nuevo sistema de locomoción coadyudó el señor Andreu organizando un esmerado servicio de cocheros y caballerías para los carruajes, consiguiendo con ello evitar los descarrilamientos y otros percances. Persona además de mucha honradez, contaba muchas relaciones en esta capital y en varias poblaciones de fuera de ella.

Cuando se inició el servicio, la compañía disponía de 80 caballos y 10 coches.

1872-6-29 La Independencia.  —Como anunciamos oportunamente ayer se inauguró el tram-via, transportando … La empresa cuenta además por ahora con 80 caballos, número que se aumentará hasta 130 a medida que lo exijan las necesidades de la explotación.

 

El servicio entre Barcelona y Gracia se hacía con tiros de 4 caballos formando un tiro de cuarta, los tiros para tranvías con imperial en zonas llanas solían ser de dos caballos formando un tronco, pero la línea de Gracia ya presentaba una pendiente que requería mayor fuerza de tiro.

En ningún anuncio ni lectura hemos encontrado que se incidiera en la raza de los caballos, aunque en un escrito de Narcís Oller los describiera como Normandos, creemos que simplemente serían mezclas de caballos españoles de tiro a los que solo se requeriría unas buenas condiciones físicas, y adecuación al trabajo a realizar.

Volviendo al libro de C.B. Fairchild:

La selección de caballos para una línea es uno de los problemas más difíciles a los que se enfrenta el director del tranvía, por el hecho de que los mejores animales tendrán un precio alto, pero se debe insistir en las buenas cualidades sin tener en cuenta el precio.

El comprador más cuidadoso a veces cometerá errores o, mejor dicho, un animal que tiene algunos puntos buenos a menudo se desmoronará rápidamente, … Cuando sea posible, se deben comprar caballos con la condición de que sean probados durante diez días.

Los caballos nuevos, al ser introducidos en el establo, deben ser asignados a un departamento limpio y aireado especialmente apartado del resto y nunca utilizado para otros fines. Se les debe permitir un día o  dos para descansar, especialmente si han sido transportados de cualquier distancia. 


 

Luego, si están bien alimentados, se les puede iniciar con un trabajo de un cuarto o la mitad del trabajo normal aparejado a un caballo veterano, y al mando de un mayoral cuidadoso que se esforzará por acostumbrarlo a su trabajo, y durante esta fase deben ser vigilados cuidadosamente.

Casi invariablemente, los caballos nuevos tendrán una breve temporada de malestar, "aclimatándose", poco después de haber sido introducidos al nuevo trabajo, pero un cambio de alimentación y algunos de los remedios simples pronto los pondrán en forma.

Después de unos dos meses, por lo general, se acostumbrarán al ruido y a las vistas de las calles y se les podrá poner a trabajar por completo, y el superintendente deberá encargarse personalmente de que se apareen adecuadamente y se asignen al cuidado del mozo de cuadra adecuado, de acuerdo con el reglamento, disposición del caballo y la aprobación de uno al otro.

Los caballos deben dar muestras de mérito desde el principio; por lo general, un establo de tranvías no es un establecimiento de entrenamiento de caballos.

Después de aproximadamente un año, los nuevos animales estarán maduros y entonces se considerarán aptos para la vida media del establo. Esto de manera general en cuanto a la selección.

 La práctica particular en algunas líneas en las grandes ciudades es más o menos la siguiente:

Las compras generalmente se realizan en el mercado de caballos a comerciantes regulares que importan ganado occidental. Todos los animales se toman después de cinco a diez días de prueba. Cuando se introducen en el establo, se colocan en el departamento de recepción, una sección aparte de las otras partes del establo. El superintendente junto con el capataz del establo toma una descripción cuidadosa que cubre la edad, el peso, el color, etc., de cada caballo, y se hace una declaración de la recepción que se envía a la oficina.

Luego, el veterinario realiza un examen físico de cada animal y se archiva un informe separado de su resultado. Se les da alimentación especial, con descanso y los tónicos o medicamentos necesarios durante un día o dos, con una hora de ejercicio.

Luego se hace el ensayo o viaje, y se prueba el carácter y disposición del animal, bajo las condiciones de su trabajo. Cuando acaba de salir del trabajo, en caliente y excitado, el superintendente y el veterinario lo examinan de nuevo y se anota el resultado. Después de permanecer en reposo durante un día, para que se pueda notar cualquier rigidez o cojera latente que pueda desarrollar el trabajo real, se le vuelve a probar poniéndolo a trabajar más y más duro, especialmente para probar su aire y fuerza general. Estos juicios y exámenes subsiguientes se continúan hasta agotar el límite del tiempo dado, y luego, como resultado de un examen final por parte del encargado de la caballería, hace una recomendación por escrito al presidente para la aceptación de determinados animales del lote y devolución del resto al vendedor. Aprobada esta recomendación, el contable hace el debido asiento de descripción y se dicta orden por escrito para la numeración de los caballos aceptados.

Pocos días después de la inauguración del primer tramo de la concesión y previendo la ampliación de la línea a la Barceloneta, la compañía dispone la compra de mas caballos:


 

3 de julio de 1872, La Independencia.-

—CABALLOS. - Necesitando la empresa del tramvia adquirir para el servicio de la misma caballos de 8 palmos de alzada y de 4 á 7 años de edad, se inspeccionarán los que al efecto se presenten en la estación sita junto á los Josepets en Gracia, todos los días laborables de 4 á 6 de la tarde.—Las proposiciones pueden hacerse en las oficinas—San Pablo, núm.1 1.°—donde se admitirán hasta para la compra de 40 caballos.

Así días antes de la apertura de la línea de la Barceloneta, la compañía ya dispone de todo el personal, ganado y material para la misma:

 

11 de setiembre de 1872, Diario de Barcelona  —La empresa de la tram-via tiene ya reunido el personal de conductores y cocheros y el número suficiente de carruajes y caballerías para empezar cuanto antes el servicio del trayecto del llano de la Boquería al Astillero. Este servicio se inaugurará, según se nos ha dicho, el próximo domingo, día 15

 

El servicio inaugurado finalmente el 18 de setiembre inició su andadura con el mismo sistema que en la línea de Gracia, es decir con coches con imperial y tiros en cuarta, sin embargo, pronto se vio innecesario esta disposición ya que el trazado carecía de pendientes y podía ser realizado perfectamente con dos caballos en tronco:

 


15 de noviembre de 1872, Crónica de Cataluña  

Sin variar el servicio del tram-via del muelle a Gracia, se ha introducido en él desde ayer una modificación. Los coches que van a dicha población, arrastrados por cuatro caballos, terminan su carrera en el llano de la Boquería y desde este punto salen otros carruajes tirados por dos caballos solamente que hacen la carrera hasta el muelle.

 

Finalmente, podemos indicar que hacia el verano del siguiente año la compañía adquiriría más caballos:

 

5 de Mayo de 1873, Crónica de Cataluña. -Ayer tarde tuvimos ocasión de visitar nuevamente la estación del tram-via de Barcelona ….   Se nos dijo que iban adquirirse unos 28 caballos más para facilitar el mayor tránsito que naturalmente habrá en el verano, que se estaban esperando otros seis carruajes de Inglaterra, de los cuales, cuatro serán abiertos muy propios para la próxima estación. …

 

Así en 1873 la compañía contaba con 148 caballos para la operación de las dos líneas que entonces disponía.

 

Mulas en la “BARCELONA TRAMWAYS Co Ltd.”

 


Las mulas aparecieron en el arrastre de tranvías en Barcelona en primavera de 1874:

 

24 de Abril de 1874, Crónica de Cataluña.  Algunos coches del tram-via que hacían el servicio entre Barcelona y Gracia, son arrastrados por mulas que han sustituido a los caballos que antes lo hacían.

 

Estas mulas, iniciarían meses más adelante su trabajo en la nueva línea del Pueblo Nuevo que según vemos en :

 23 de junio de 1874, La  Imprenta. Conforme estaba anunciado, ayer tarde se hizo la inauguración oficial de la sección de tram-via que debe unir Barcelona y el Pueblo Nuevo. … . A dicha línea se destinan por ahora 4 coches y se aumentará este número al doble tan pronto como lleguen los que se esperan de Inglaterra, por cuyo motivo la empresa no podrá dar, desde luego, al servicio de dicha sección todo el desarrollo que desea. El arrastre de estos carruajes se hace por ganado mular. … La estación para el servicio de la nueva sección se halla edificada en la calle Mayor del Taulat y ofrece todas las condiciones necesarias para el servicio que se destina. Su construcción es sencilla y elegante y está formada por una combinación de ladrillo visto y mampostería concertada. Consta de dos espaciosas cuadras, capaces cada una para 28 caballos y construidas con todas las mejoras para el buen régimen del ganado.

Aunque el texto no lo indique, viendo la capacidad de las cuadras, podemos prever que para la línea bien se podrían destinar 40 cabezas entre mulas y caballos.

Sobre las mulas, el Sr Fairchild sostiene:  

La selección, la elección entre caballos y mulas debe regirse principalmente por el clima.

 En los países meridionales se emplearán necesariamente mulas; pero en las ciudades del norte donde se han ensayado, las mulas, en la mayoría de los casos, han sido descartadas por caballos.

La razón que se suele dar es que se vuelven demasiado pesadas con la edad, y su apariencia no es tan agradable al público como los caballos, y aunque se pueden mantener un poco más baratas no son tan longevas.

….

- El peso estándar para el servicio de tranvía de mulas es de unos 400 Kg, aunque muchas líneas operan con animales que promedian no más de 275 o 325 kg.

Con referencia a ello, podemos constar que a finales de la tracción animal, la mayoría de los animales de arrastre eran mulas, si hemos de hacer caso de las fotografías de la época. También en el resto de España las mulas sostenían este tipo de transporte.

En los Estados del Sur de EEUU, y los países del Sur y Centro América, las mulitas como se las suele denominar allí, predominaron en la tracción animal.

En cambio en los países del Norte aunque se ensayaron, no tuvieron el mismo éxito, como nos lo indica Callisto en su Blog:

 

Los Tranvías de Bruselas  y las mulas, marzo de 1877 ^^

 La antigua prensa belga digitalizada está llena de pequeños detalles a veces olvidados por los historiadores, ya que estas "pequeñas historias" no se cuentan en los informes anuales de las empresas de transporte correspondientes. Hoy, vamos a descubrir una prueba de tracción por mulas. Por supuesto, dado que esta prueba (a la que no se le ha dado seguimiento conocido) no se informa en otro lugar que no sea en la prensa, no sabemos más...

1er extracto: " L’Indépendance Belge" " del 24 de marzo de 1877 "Los Tranvías de Bruselas acaban de recibir un transporte de 6 mulas, compradas para realizar pruebas de tracción en sus líneas. Actualmente las estamos entrenando. Enganchadas en parejas a un gran carro de doma, dan largos paseos por la ciudad en la ruta del tranvía. Se ven muy bien y no parecen humilladas en lo más mínimo por sus largas orejas. Se dice que pronto se pondrán en servicio".

2do extracto: "L'Echo du Parlement" del 27 de marzo de 1877 "Los caballos de los ómnibus de la Compagnie des Tramways Bruxellois van a ser reemplazados por mulas. Ayer y anteayer se realizaron nuevas pruebas, sobre este tema, en la línea central: fueron satisfactorias. Sabemos que estos animales, son más duros que los caballos, resisten mejor la fatiga, soportan mejor las alternancias de calor y frío, y son, además, más ligeros en carrera. Hasta ahora, las mulas que se han utilizado para las pruebas sólo se han acoplado a los coches de tranvía de servicio. Pero a partir de hoy, esta modalidad de tracción se aplicará al servicio público entre las estaciones Sur y Norte. Incluso se afirma que este modo de tracción es preferible al uso de máquinas, que son muy caras y que requieren, además, un cierto mantenimiento.

 3er y último extracto: "Le Courrier de l'Escaut" del 31 de marzo de 1877 "Durante los últimos dos días, los Tranvías de Bruselas han estado realizando pruebas bastante curiosas. Las mulas, traídas desde Poitou, han reemplazado a los caballos. Las bravas bestias están haciendo su trabajo con valentía.  "

Texto copiado integramente de "le Blog de Callisto."

Al parecer estas pruebas no dieron los resultados esperados y en Bruselas siguieron trabajando los caballos ardaneses.

En cambio en Barcelona, las mulas sustituirían completamente a los caballos.