viernes, 26 de junio de 2026

Coches de la Barcelona Tramways en el siglo XIX. (1)

 



   Una de nuestras manías como coleccionistas es la de intentar clasificarlo todo.

Fechas, modelos, características, colores, etc. Cualquier excusa nos es válida para que una serie de objetos que consideremos importantes, deba ser clasificada por algún orden más o menos lógico para facilitarnos su entendimiento.

En nuestro caso, a esta manía nosotros la llamamos coleccionismo de cromos. Probablemente, porque muchos de nosotros nos iniciamos en el coleccionismo a partir de ellos. Animales, coches, futbolistas, todos ellos eran objeto de nuestros deseos en la infancia, y el máximo placer era cambiar los últimos faltis para cerrar el álbum que, una vez completado, pasaría al rincón del olvido, sustituido por otro afán.

Ahora y en nuestro blog, ya hemos presentado algunas de estas colecciones; PCC, 900 y otras series de tranvías han ido llenando algunas de estas páginas, pero hasta ahora no habíamos iniciado una entrada clasificatoria de nuestro “leitmotiv”, los coches de tracción animal.

El motivo es bastante simple: la dificultad de obtener imágenes de su época.

No obstante, y como en esta vida todo es posible, vamos a entrar en este jardín, esperando que con paciencia y tiempo podamos ir llenando los vacíos que en este nuevo álbum de cromos tenemos actualmente.

Iniciaremos esta serie de forma numérica y cronológica, con dos supuestos; el primero es que las compañías de la época iban matriculando sus vehículos conforme los iban recibiendo y poniendo en servicio; el segundo es consecuencia del primero: no existía una relación entre el número del coche y su forma o modelo, o al menos esto se manifiesta en la observación de los coches y los números que ostentan.

Los coches de tranvía, y luego los riperts y otros ómnibus, ostentaban un número normalmente de gran tamaño para que los usuarios o las autoridades pudieran relacionarlos en caso de una incidencia; podría ser un accidente o la pérdida de algún objeto en ellos. Esto ha continuado hasta nuestros días, con las matriculaciones y los números que las compañías de transporte dan a todos sus vehículos, tranvías, autobuses o vagones de ferrocarril.

Coches 1 a 10 de la Barcelona Tramways.

Los primeros coches de tranvía de Barcelona se pusieron en servicio en la línea de la Boqueria a Gracia el 27 de junio de 1872, según el diario de Barcelona del 30 de junio de 1872.

La empresa tiene por ahora para llenar su servicio 8 coches construidos en la fábrica de los señores Geo Starbuck y compañía, de Birkenhead (Inglaterra), capaces para 36 asientos cada uno (18 interior, 18 imperial) y 2 construidos en esta ciudad por los señores Balcells, capaces para 12 pasajeros interior,...

Cinco líneas con mucha información. La primera es que había dos tipos de coche: Ocho de gran capacidad y dos más pequeños, probablemente para dar servicio en horas de poca afluencia.

Luego, la existencia de dos fabricantes: uno, la empresa inglesa George Starbuck, en aquel momento uno de los mayores constructores europeos de material tranviario, y otro, un importante carrocero barcelonés que más adelante formaría parte de la Material, luego MACOSA, que, al contribuir en la construcción de los dos coches, no solo aseguraría la capacidad de mantenimiento de los vehículos de la BT, sino que iniciaría una nueva industria en nuestra ciudad.

Ya hemos indicado antes que el orden de numeración no sigue un orden por tipo de coche. El primer tranvía del que hemos conseguido ver la numeración se trata del n.º 3 y es un coche pequeño que creemos fabricado por Balcells. La fotografía corresponde a unas realizadas hacia 1880, quizás para un inventario de la compañía, y en las que, frente a la entrada de la cochera de Josepets, aparecen tres coches fabricados por Starbuck: un imperial numerado 8, una jardinera con el n.º 22 y un coche salón del que no conseguimos apreciar el número.

Así podemos clasificar dos de estos primeros coches. El 3 y el 8.

El siguiente coche que hemos podido relacionar con un número corresponde a una fotografía posterior, de los años noventa del XIX. Se trata de una fotografía de la colección de Martí Codolar que muestra un coche imperial numerado como 4 en perfecto estado de origen y en la línea Atarazanas-Gràcia.

 La fotografía está tomada en la plaza de Catalunya, lado Fontanella; el tranvía ostenta un tiro en cuarta, el habitual en aquella línea. Por el modelo y la numeración podríamos concluir que esta es la original.

Tras él, podemos relacionar el coche número siete que aparece en una fotografía de José Esplugas Puig de 1888. Aquí encontramos un conflicto: si comparamos el coche con los de las fotografías de coches Starbuck, apreciaremos varias diferencias; primero, las ventanas no tienen la sobreventana circular de los primeros. Además, tiene seis ventanas en lugar de las siete habituales en los Starbucks; tal vez este coche ocupa el lugar del segundo coche de Balcells; un misterio a indagar.



El último coche que podemos clasificar por su número es el 9, que aparece en una fotografía del paseo de Gracia, cruce con calle de Caspe. Desgraciadamente, no podemos indicar su autor, pero sí indicar que la fecha es posterior a 1884; nos lo indica el edificio de la esquina, que es el antiguo café Novedades (1884-1904), según la entrada CAFÉ NOVEDADES (Barcelofilia).

Es uno de los clásicos coches Starbuck y en el frontal se lee perfectamente el n.º 9.



Las primeras fotografías en que aparecen coches Starbuck de Barcelona son las tomadas por Juan Martí Centelles hacia 1873, pero por los números que aparecen, corresponden a partidas posteriores. De ellos hablaremos en otra entrada.

Nuestra primera lámina del álbum sería la siguiente: