sábado, 17 de marzo de 2012

El Tranvía de Barcelona, Ensanche y Gracia o de la derecha del Ensanche.


 Si la Barcelona Tramways and Ltd. construyó la primera línea que enlazaría Barcelona con la Vila de Gracia, la segunda tendría un origen e historia mucho más compleja y azarosa, en la que intervinieron muchas personas, y  a pesar de su corta existencia como compañía independiente, estuvo llena de interesantes acontecimientos.

Azul Trazado de J.Amat
Rojo Linea de J Cognene.

El proyecto de José Cognene.

El 16 de mayo de 1874, José Cognene solicitó la concesión para establecer una línea entre la Vila de Gracia y la Plaza de Santa Ana en la ciudad de Barcelona. El trazado partía, en vía única con apartaderos de la Plaza de Santa Ana, frente a la sede de la Compañía de Gas, continuaba por la calle Condal hasta la plaza de Junqueras, giraba por la calle de Trafalgar hasta la calle Bruch que reseguía hasta alcanzar la calle de Caspe. Una vez en Caspe, el trazado continuaba hasta el cruce con la calle Girona por la que ascendería, giraría nuevamente a la izquierda alcanzando Aragón continuando por Bruch, avanzando por Provenza y retomando Girona por la que atravesaría la aún no nata Avenida Diagonal.

En el municipio de Gracia, el trazado seguía por la calle de Cervantes hasta alcanzar la Travesera de Gracia, ascendiendo por la calle Virgen del Amparo, Plaza de la Revolución y finalizando en la entonces Plaza de la Fraternidad.
La vía se establecería con ancho de 1,5m y rail Loubat, “como el implantado en París que tiene la gran ventaja de no formar resaltes en el terreno con lo que los restantes carruajes pueden cruzar el terreno en cualquier punto”. En las indicaciones del trazado se indica que el radio mínimo estará entre los 10 y 15 metros. En cuanto a los perfiles preveían una distancia mínima a la acera de 30 cm.
El 2 de Noviembre de 1874 se aprobó la instancia otorgándose la concesión.
                             
 Otras solicitudes para las líneas en la derecha del Ensanche.
Paralelamente a la solicitud de José Cognene, existieron otras iniciativas para obtener la concesión de una nueva línea entre Barcelona y Gracia  en aquella zona del Ensanche; de las pocas que prosperaron y la única que llegó a su fin, además de la del citado Sr. Cognene, sería la de Don Jaime Amat.


El primer proyecto presentado por Jaime Amat, el 4 de Mayo de 1874, era un precedente de la línea de pequeña circunvalación de la Compañía del tranvía de Barcelona Ensanche y Gracia. Era una línea con un trazado muy sinuoso que partía de la plaza de Santa Ana y finalizaba en Tetuán, cubriendo un buen número de calles del Ensanche como puede verse en el plano.
El primer proyecto de Jaime Amat.
El Sr. Amat, exponía como razones para la construcción de su línea, la necesidad de cubrir aquella zona del Ensanche falta de un servicio de transporte eficaz: … “Vense imposibilitados de salir de noche para las funciones teatrales y otras diversiones y con la mayor facilidad después de un incomodo plantón en la susodicha plaza del teatro esperando la llegada del coche que debe conducirles al ensanche”....


Por su diferente estructura y coste de construcción, el proyecto se dividía en dos secciones: casco antiguo y Ensanche:
La 1ª sección, casco antiguo. La estrechez de las calles y el hecho de estar empedradas encarecen su ejecución. La línea se inicia en la Plaza Beato Oriol continuando por la calle de Prim y Santa Ana hasta la Ex puerta del Ángel frente a la calle de Fontanella.
2ª sección En el Ensanche las calles están pavimentadas con afirmado simple, la vía estará adosada a la acera excepto en la Granvía. El trayecto irá por Fontanella, Ronda de San Pedro, Bruch, Cortes, Lauria, Consejo de Ciento, Gerona y Cortes hasta la Plaza de Tetuán.
Se colocarán dos kioscos, uno en la plaza del Beato Oriol y otro en la de Tetuán, para la atención de los viajeros, en cada uno de ellos estará apostado un vigilante, que dará la salida a los trenes y se encargará de otros servicios que requiera la línea.
En el paso de la vía por la calle de Consejo de Ciento frente a la calle de Lauria, partirá una vía que conducirá a la cuadra y cochera de la línea ubicada en esta última calle de Lauria.
Sistema  de vía.
En el capítulo de vía es interesante la descripción que da a está:
 "Después de inspeccionar diversos sistemas de carriles usados en Europa y América, se concluye que tanto el sistema Loubat que se emplea en París y otras poblaciones con notable éxito y ha sido objeto de diversas variaciones en el sentido de perfeccionarlo como el de canal de Mr. Henry, el del conde de Adhemar, ni el sistema de rodaje libre con llanta ancha del mismo Mr. Henry, nos han parecido tan a propósito como el sistema Tramp (?), pues siéndonos preciso evitar el resalto de los raíles sobre el pavimento de la vía pública y también procurar que la cajuela o ranura sea del menor ancho posible, el carril Tramp reúne estas condiciones hasta el extremo de que establecidos los carriles sobre el pavimento de la calle produce un continuo paso a nivel pues el resalte de la vía es apenas inapreciable."

Las curvas tendrán un radio mínimo de 15m y la rasante tendrá una pendiente máxima del 4%.
La longitud total de la vía será de 2.889,66 metros de los que 618 corresponderán a la sección 1ª y 2271,66 metros a la segunda.
El total de vía a instalar incluyendo ramal y apartaderos es de 3046,66 metros.
La terminal de Santa Ana dibujada por Urbez.
Previsión de Tráfico.

Se ha calculado un movimiento anual de 560.640 pasajeros para lo que se pretende usar cuatro carruajes de gran capacidad que podrán transportar 22 pasajeros en primera clase y otros tantos en segunda, sumando un total de 44 viajeros por coche.
Estos coches circularán de 6 de la mañana a 12 de la noche realizando cada uno diez viajes por día.
Se considera una ocupación media de 24 pasajeros por coche.

Presupuesto.


6 coches mixtos de 1ª y 2ª clase a 5.000 ptas ...........................30.000ptas
40 caballos a 1.000 ptas...........................................................40.000ptas
Arneses para los caballos...........................................................2.500ptas
Edificios...................................................................................5.400ptas
Vía....................................................................................... 108.847ptas
administración.......................................................................  .3.951ptas
TOTAL..............................................................................204.318ptas.


Este proyecto del que en su día tuvimos acceso, no llegaría a su finalización, pero sentaría las bases para el tramo origen del tranvía de Barcelona, Ensanche y Gracia.
El trazado definitivo de TRBEyG

Poco después, el 12 de agosto de 1874, Jaime Amat presentaría el que sería uno de los dos brazos del futuro Tranvía de Barcelona Ensanche y Gracia. Se trataba de un proyecto con vía sencilla y apartaderos que partía del inicio de la calle Lauria donde estaría su estación, ascendiendo por la misma hasta la calle Mallorca, Clarís continuando por Peligro y ya en Gracia seguiría por Torrent de l' Olla, Plaza del Diamante, calle Ancha, Providencia, Massent y finalizando en la calle San Salvador.
La vía también sería  de 1,5 metros de ancho y sistema de raíl Tramp.


Estas concesiones se fusionarían finalmente y José Cognene traspasaría el 19 de diciembre de 1879 la sección de línea en Gracia, cuya concesión había obtenido a una sociedad formada por Antonio Puig Rovira y Narciso Arquer que a su vez asociados con Jaime Amat disponían del tramo barcelonés de la misma desde julio de 1878.
Así uniendo estas concesiones, se establecería la Compañía del Tranvía de Barcelona Ensanche y Gracia.

Los intereses de La Barcelona Tramways Ltd.
La compañía inglesa que vería afectados sus intereses ante un nuevo competidor, ya había solicitado concesiones para poder cubrir aquella zona del Ensanche.
En azul Los dos proyectos de Luna
Don Rafael de Luna y Rey, principal proyectista de la Barcelona Tramways Ltd, y autor de la mayoría de proyectos presentados a la administración, presentó también la solicitud para un tranvía por motor animal; su proyecto se dividía en dos secciones: la primera presentada en 1880, es decir, poco después de la inauguración del Tranvía de la Derecha del Ensanche cubría el trazado barcelonés desde la Plaza de Junqueres hasta la calle Provenza pasando por la Granvía y el Paseo de San Juan.
El segundo tramo presentado el 31 de enero de 1884, partía de la calle de Provenza, donde terminaba su otra concesión, continuando por el Paseo de San Juan, calle del Rosario, Travesera de Gracia, calle Méndez Núñez, Torrente de las Flores hasta la Plaza Rovira.
La tarifa prevista para todo el trayecto será de 10 Cts.
Dicha concesión no llegaría a  su construcción y el 21 de marzo de 1891, el Presidente de la Comisión Tercera Don Modesto Casals, ante aquel incumplimiento por parte del solicitante, resuelve dar por cancelada dicha concesión.

La explotación
Aunque los primeros ejercicios económicos, presentaron unos balances con pérdidas muy discretas, y no del todo negativos, ya que pronto llegaría a un número de pasajeros cercano a dos millones, con una recaudación de alrededor de las 250.000 Ptas. anuales, los pesados intereses de las obligaciones emitidas y el elevado  coste del mantenimiento, con la necesidad de ir mejorando las caballerías, anularon los beneficios de la explotación, y los balances económicos de 1884 a 1887 se saldan con insignificantes beneficios, así la sociedad no puede repartir ganancias entre los accionistas.



La compañía del tranvía del Ensanche, abrió una línea de ómnibuses entre la plaza de Urquinaona y el Borne, a la espera de que el Ayuntamiento le concediera otra sección de tranvías desde la calle del Bruc hasta el Borne.
El año de la Exposición Universal, 1888, la recaudación se incrementaría notablemente para caer inmediatamente en los años siguientes en los que la ciudad caería en una crisis, posiblemente consecuencia del esfuerzo anterior, que no generaría unos resultados económicos inmediatos a la ciudad y que una vez finalizadas las obras, dejarían una situación de desempleo considerable durante los inmediatos años. Esto también se reflejaría en los resultados de esta compañía, que pronto caería en pérdidas.


El Tranvía de Barcelona Ensanche y Gracia se escritura como sociedad el 1° de abril de 1880 ante el notario de Barcelona D. Joaquin Serra; el 17 de marzo de 1890 se transforma en sociedad anónima, con sucursal en Londres. Es decir, su capital pasa a manos de la Barcelona Tramways y el 22 de Julio de 1894, esta Compañía, que ya está bajo el régimen de empresa inglesa, se reorganiza completamente, pasando a ser dirigida por M. Morris, que dirigira la Barcelona Tramways en el periodo de su electrificación. La fusión definitiva con Los Tranvías de Barcelona, S. A. sería el 1º de Junio de 1908.

Puerta del Angel y edificio de la Catalana de Gas
Es curioso como esta compra, no representaría la fusión de ambas compañías, además hubieron bastantes desmentidos en la prensa sobre aquel acuerdo y los trabajadores de ambas compañías no quedarían vinculados, con salarios y condiciones laborales diferentes, situación que se mantendría hasta la total fusión de ambas compañías a inicios del siglo XX.
Detalle puerta del Ángel.
En 1890 se escritura la creación de la Compañía del Tranvía de Barcelona al Ensanche y Gracia, probablemente para proceder a su venta a la compañía inglesa. En dicha escritura, puede leerse:

Don Antonio Puig y Rovira, ha adquirido un solar en forma de manzana, para implantar en ella la estación y demás dependencias necesarias para dar servicio al tranvía. Ha construido unos tres mil metros de vía y ha empezado la construcción de la estación...

En otro párrafo se describe la estación: Porción de terreno de 14 solares para edificar, que mide por la parte de Méndez Núñez 405 palmos, por la calle Cabanes 217 palmos, por Torrente de las Flores 409 palmos y por San Luis 210 palmos, con una superficie total de 88.680 palmos cuadrados o sea 3.347 metros cuadrados.
La cochera en foto aérea de 1956
La estación que se construye contendrá 2 cuadras capaces para acoger a 140 mulos, depósito para los carruajes, almacén de varios materiales, talleres de pintura, cerrajería y carpintería con sus útiles y herramientas necesarios, una giratoria, depósito para granos, enfermería, botiquín y laboratorio.
También acogerá las habitaciones para el Director, sala de Juntas y otras dependencias necesarias para la explotación.

Finalmente, indica la existencia de instalaciones de agua y vía necesaria para el buen servicio en el interior de la cochera.

Otro apartado indica la existencia de otros siete mil metros de vía, catorce coches con sus correspondientes arreos y piezas de recambio, cincuenta y dos mulas y doscientos metros de rail Vignole con sus correspondientes traviesas para usar como material de repuesto.

La cochera en los años cincuenta ( archivo de Gracia)

El papel de los hermanos Baucells.
Los hermanos Baucells que como constructores de coches tranviarios ya habían estado presentes en las explotaciones del tranvía de Barceloneta-Gracia y Ramblas-Sants, estuvieron activos desde el principio y su asesoramiento técnico estaría presente en la construcción de la línea. Por otra parte, los coches, con que la compañía iniciaría la explotación, serían de su factura y además formarían parte del accionariado de aquella compañía.


Uno de los coches construidos por Baucells con el personal de la cochera del Ensanche.
  

viernes, 2 de marzo de 2012

SANT MEDIR Y LOS TRANVIAS.

   El 3 de marzo se celebra la festividad de “Sant Medir" y su historia o tragedia, que es casi una fábula,  donde la moraleja es: si dices la verdad, vas a acabar mal; se basa en una de las muchas leyendas del martirologio, que tanto gustaba a nuestros antepasados.
En este caso, un buen payés llamado Medir tuvo la desgracia de cruzarse con el obispo de Barcelona, más tarde san Severo, que en aquellos tiempos huía de los soldados romanos.
Al preguntarle nuestro buen payés al obispo si podía ayudarle de algún modo, este le dice que solo tiene que decir la verdad si le preguntan algo.
El bueno de Sant Medir estaba en aquel momento en plena siembra de habas, y siguió su tarea.
Al cabo de un buen rato, los perseguidores aparecen y preguntan a San Medir si ha visto al obispo fugitivo, y este, fiel a la palabra dada, les indica que sí, que se había cruzado con él mientras sembraba las habas. Pero, ¡oh milagro!, las semillas habían germinado, crecido y estaban listas para ser recolectadas en forma de una magnífica plantación. Este milagro de la biología no pudo ser aprovechado por el bueno de Medir, ya que los soldados no creyeron que las plantas pudieran crecer tan rápido, con lo que san Medir pasó a engrosar la fila de mártires.

Moraleja: Decir la verdad te puede costar la cabeza.
San Medir pasó a ser patrón de todos los agricultores de Catalunya, hasta que el centralismo lo desplazó, cambiándolo por San Isidro, que en lugar de perder la cabeza tenía una fácil vida, ya que los ángeles hacían horas extras para que él se dedicara a la oración y a la meditación.


A pesar de esta marginación político-religiosa, Sant Medir siguió gozando del fervor de la payesía, sobre todo en el llano de Barcelona y el Vallès Occidental.  Así no es de extrañar la historia de Josep Vidal y Granés, que era un panadero nacido en Sant Cugat del Vallés y establecido desde 1828 en la calle Major de Gracia junto a la calle de Sant Marc.
En una época,  sin Seguridad Social, era habitual que los enfermos se dirigieran a los santos en lugar de a los doctores en medicina ; nuestro ilustre hornero se dirige a San Medir, al que seguro que conocía de haber cruzado por la ermita en Collserola en sus travesías entre su lugar de origen y el de residencia. A Sant Medir le ruega su curación y le promete que, si se cura, realizará cada 3 de marzo una romería, entre Gracia y la ermita dedicada al santo en Collserola.
La romería la haría desde Gracia montado a caballo tocando una cornamusa. Josep se curó y, fiel a su promesa, desde el 3 de marzo de 1830 y hasta su muerte en 1856 fue fiel a su promesa, acompañado primero de su familia y más tarde de amigos y vecinos, creando una tradición que en 1853 ya reunía a unas 300 personas, según el Diario de Barcelona.
En 1861, Isidre Figueras, comerciante de la Bonanova, y Bernardí Valls, cajero del Ayuntamiento de Sant Gervasi de Cassoles, fundaron la Colla Antiga de Sant Medir; a esta seguirían otras collas hasta llegar a la treintena, que son las que mantienen la tradicional fiesta que se celebra en la Bordeta, Sarria, Sant Gervasi, Gracia, Sant Cugat y otras poblaciones y barriadas.

Desde 1872 la romería coincidiría en su recorrido con los primeros tranvías que rodaban por la calle mayor de Gracia. En una rápida búsqueda en la hemeroteca hemos encontrado algunas referencias sobre esta fiesta. La más antigua es de la edición del martes, 5 de marzo de 1889, de la Vanguardia:  El aplech de San Medín estuvo muy concurrido, reinando en él la mayor animación. Sin embargo de ser ayer la fiesta, no se verificó la función religiosa en aquel santuario, la cual ha sido trasladada al sábado próximo.

Al año siguiente, en la edición del sábado 1 de marzo de 1890, hay una descripción más completa: La sociedad «Nueva Romería de San Medin» de San Gervasio hará pasado mañana, festividad del Santo, al igual que en años anteriores, la romería a dicha ermita donde celebrará una misa. El curso que seguirá será el siguiente: Calle Mayor, plaza de la Bonanova, San Jerónimo, Garriga, Muntaner, San Elías, Alfonso XII, La forja, España, Progreso, San Felipe, San José, Cruz, plaza de la Cruz, Victoria, San Felipe, Ancha, Alsina; Mayor, plaza de la Bonanova y Carretera de Horta y en dicha ermita.
 Otra gacetilla : domingo, 04 de marzo de 1900, página 2: Según costumbre anual, ayer se verificó la romería a San Medin. A las ocho de la mañana se reunieron en el Torrente de la Olla los romeros de la «Colla Nova, de San Medí», organizándose en seguida la cabalgata, de la que formaba parte un breack tirado por cinco briosos caballos, latosamente enjaezados, precedido de 18 jinetes que ostentaban caprichosos estandartes. Formaba parte, también, de la comitiva la banda de «Los Munnes.» Aquella hizo alto en la calle Mayor, de Gracia, frente al domicilio del abanderado don Antonio Ariza, el cual obsequió con un lunch a sus compañeros.
De San Gervasio y otros sitios inmediatos salieron “collas” que se unieron a los expedicionarios.
Los alrededores de la ermita de San Medín viéronse con tal motivo llenos de animación, siendo en gran número las familias que tomaron parte en la fiesta. En los merenderos y sitios de recreo allí emplazados reinó el bullicio y la algazara consiguientes durante todo el día.
En la ermita cantóse un solemne oficio por el reverendo cura párroco de San Cugat del Vallès, en el que tomó parte la citada banda de «Los Munnes».» Terminada la función religiosa, se organizó el tradicional baile en la era de San Medin.
A las cinco de la tarde regresaron los romeros, que por la noche celebraron un lucido baile en los salones del Ateneo Graciense.

En la edición del martes, 5 de marzo de 1901, página 2: Ayer se celebró con animación y concurrencia extraordinarias la romería a la ermita de San Medín. En la comitiva figuraron muchos jinetes y carruajes, entre estos un «break» de «La Condal» con cinco caballos enjaezados a la andaluza. Con una referencia a la primitiva compañía de ómnibus la Condal.

A principios del siglo XX, al construirse el Casino de la Rabassada, muy próximo a la ermita, y llegar a él el tranvía de la Rabassada, este también compartió su marcha con los carruajes y cabalgaduras.
La romería se mantendría en los años treinta e incluso sobrevivió en la posguerra, por su carácter religioso.

Más tarde, en los sesenta, desaparecerían los tranvías de las calles de Gracia y también entonces el gran retroceso de la tracción animal haría que las carrozas pasaran a ser remolcadas por camiones, y los equinos pasaran a una aportación testimonial que llegaría a desaparecer con motivo de una peste equina.
Hoy, afortunadamente, nuestros amigos cuadrúpedos han vuelto a Sant Medir y, aunque las romerías no son su mejor actividad, ya que los amigos no están habituados a la marcha intermitente, que sin duda los fatiga, no deja de ser una de las pocas ocasiones en que muchos urbanitas pueden departir con jamelgos y corceles.

Dedicamos este post a nuestra buena amiga Rosa d'Abril, a Xavier (Mundo Barcino) y a Clariana, para cuando lo pueda leer.

domingo, 26 de febrero de 2012

El Tram de la Bahía de Swansea, pionero del transporte de viajeros.

 


El 25 de marzo de 1807, el carruaje de un tram se adaptó para transportar pasaje a lo largo del perímetro de la bahía de Swansea en Gales, Reino Unido, viajando entre "las dunas" en dirección a Mumbles, para recolectar ostras en aquel paraje. Las personas que emprendieron aquel viaje fueron, sin saberlo, los primeros pasajeros de tren, conocidos de la historia.
Curiosamente, esta historia es muy poco conocida; es más, las pocas imágenes disponibles del mismo son guardadas con un exceso de celo, que casi impide divulgar esta historia.


Este ferrocarril, construido como tram en 1804, funcionaría ininterrumpidamente hasta sucumbir en 1960, en aras del transporte por carretera.

En este tiempo pasó de tram a tracción animal, a ferrocarril de vapor y de este a tranvía eléctrico.
La historia comienza en julio de 1804, cuando los promotores responsables de la explotación de las canteras y las minas en Mumbles: Swansea Bush Inn., se reunió para discutir el establecimiento de un tram entre Mumbles y el puerto de Swansea. Inicialmente, se había pensado construir un canal a lo largo de la playa de la bahía de Swansea, pero esto fue recibido con una ruidosa oposición de Swansea, que temían el establecimiento de un muelle rival en Mumbles.

Sin embargo, para el comercio de minerales era esencial una conexión de transporte, por lo que el tram fue una buena solución, ya que no amenazaba ningún otro interés.
Hasta ese momento, el único medio de transporte de piedra caliza y otros minerales había sido el envío de barcazas con  la pesada carga a través de la bahía de Swansea. Esto era tan peligroso que se produjo un  gran número de naufragios con víctimas y cargas perdidas.
  En 1806, el camino del tram se había completado. Las vías del tren eran tipo "L", y las ruedas del carruaje se ceñían a este perfil.


Uno de los miembros de la empresa, Benjamín French, tuvo una idea. Propuso convertir uno de los carruajes del tram en coche para el transporte de pasajeros. Este era un concepto totalmente original en 1807, ya el propio ferrocarril era una nueva "tecnología". Y apenas si hacía unas décadas que las diligencias habían comenzado a transportar pasaje de una forma pública.
Curiosamente, como su tocayo, Benjamín Outram, uno de los pioneros en la construcción de los trams; Benjamin French, sería el padre del transporte de pasajeros por ferrocarril.
Años más tarde, en la línea de Stockton a Darlington, veríamos como se concederían concesiones al paso de carruajes de tracción animal para llevar pasaje, en otra línea concebida para el transporte de minerales.
French, estableció un acuerdo con la compañía, embolsando a esta 20 Libras al año por el privilegio de operar el servicio de pasajeros en su línea,  ideando un calendario de viajes para no interferir con el tráfico habitual de minerales. El 25 de marzo de 1807 circularía el primer viaje, siendo hoy reconocido oficialmente como el origen del transporte de pasajeros por ferrocarril.


Recorrido de la línea del tram.

Para la apertura del tram fue preciso obtener un acta oficial que concedía el Parlamento; un permiso legal para la construcción de un tram de cinco millas, que se inscribió  en el año 1804.
 La línea de tracción animal, podría emplear la energía mecánica, en el transporte de carros y carruajes. Esto sería muy controvertido en su momento, ya que la mayoría de los científicos de la revolución industrial, como James Watt, estaban convencidos de que las máquinas de vapor no tendrían una aplicación práctica en la locomoción. Sin embargo, los propietarios de la línea de Swansea, que tenían estrechos vínculos con Samuel Homfray de la herrería de Merthyr Tydfil, en Gales, donde Richard Trevithick, había desarrollado un dispositivo mecánico capaz de arrastrar varios carruajes con tracción de vapor.  

Richard Trevithick

En febrero de 1804, Trevithick construyó la "Penydarren".  Esta locomotora transportó diez toneladas de hierro y setenta personas a lo largo de una ruta de nueve millas, de Merthyr a Cardiff.  Por desgracia, el triunfo inicial del experimento fue frustrado por la relativa debilidad de los primeros raíles de fundición, incapaces de resistir el paso continuado de una locomotora de siete toneladas. Este hecho retrasaría la implantación del vapor en  los trams.


 Casi veinte años después, el ferrocarril de Stockton-Darlington,  de la mano experta de George Stephenson,  iniciaría la era del vapor en el ferrocarril, gracias al uso de hierro forjado en lugar de  fundición en los raíles.


Sin desanimarse por el fracaso de Trevithick, Benjamin French experimentó con varias otras formas de tracción. Esto incluye colocar una vela para el transporte, lo que redujo el viaje a 45 minutos; sin embargo, este método dependía de un fuerte viento que no siempre era disponible.


Caricatura del Tram de Swansea.
  Mientras tanto, su incipiente tram a tracción equina, fue una atracción para pasajeros pudientes,  que podían desembolsar una tarifa de aproximadamente 5 peniques.
En 1809, Elisabeth Isabella Spence, escribió el siguiente relato de su viaje por la bahía en el Swansea: 
"Nunca he pasado una tarde más placentera, que al explorar el paisaje romántico en Oystermouth (Mumbles). Fui transportada a aquel paraje en un carruaje de singular construcción, que conduce a Oystermouth a quienes van a pasar el día. Este coche transporta a doce personas y es de factura de hierro. Sus cuatro ruedas giran sobre unas bandas de hierro que ayudan al caballo a desplazar  suave y velozmente al carruaje".
Hacia 1860, la vía se renovó para permitir el uso de locomotoras de vapor.

A finales de 1870, un litigio presentado por un competidor, se saldó con una resolución judicial que permitía operar a otras empresas  en la línea. 

Una de las empresas obtuvo, por orden judicial, el permiso a usar el vapor, pero obligando a sus rivales a funcionar exclusivamente con tracción animal.
Convoy de vapor, en el centro uno de los primitivos coches del Tram.

El servicio de tracción animal se vio obligado a salir de la terminal de Swansea unos minutos después que el servicio de trenes de vapor. Además, para dificultar aún más su labor a la competencia, los maquinistas  arrojaban a la vía, agua caliente, carbones y cenizas con el fin de molestar a los caballos. 

Los accidentes eran frecuentes y tuvo que idearse una tarifa para compensar a los granjeros con explotaciones próximas a la vía por los animales muertos o heridos.
En 1898, una nueva empresa se hizo única responsable de los servicios y la vía se prolongó al faro de la bahía de Mumbles donde se construyó un muelle.

El muelle de Mumble.
En 1902 se ensayaría la tracción eléctrica por batería. Sin embargo, estas se descargaban demasiado rápidamente. 
La batería eléctrica fue uno  de los siete métodos de tracción utilizados en la historia de este ferrocarril, en el que casi todos los sistemas imaginables: animal, vela, vapor, acumulador eléctrico, gasolina, diésel y eléctrica por hilo conductor.
En 1929, la compañía fue dotada de una nueva flota de once tranvías eléctricos, que iban a ser los mayores coches de tranvía del Reino Unido, con una capacidad de 106 pasajeros sentados. Fueron construidos por la Brush Electrical Engineering Company de Loughborough.
La primera celebración del 150 aniversario de un ferrocarril, en 1954.
    En 1954, se celebraría el 150 aniversario de la línea de Swansea. Para ello se construiría una réplica de los carruajes que, tirados por caballos, en 1807, iniciarían su recorrido. Los tranvías fueron decorados y uno fue pintado en los colores originales de 1929. Sin embargo, esta alegría duraría pocos años, y tras la venta de la sociedad a una empresa de transporte por carretera, el histórico ferrocarril fue clausurado en 1960.  De haberse mantenido, hoy tendría la respetable edad de 221 años. 


Los grandes coches con que finalizaría sus días el tram de Swansea.

domingo, 12 de febrero de 2012

El transporte en Barcelona 1857-63, de la guía El Consultor.


  En mi adolescencia, mi amigo Oriol me contagió su afición a las novelas de Arthur Conan Doyle, sobre todo a las del detective Sherlock Holmes.
Este extravagante investigador tenía entre sus múltiples aficiones, una que en aquellos días de juventud era para mi totalmente absurda, la lectura de guías de ferrocarril.
Años después, tanto en actividades lúdicas como profesionales, descubrí que las guías podían dar mucha más información de lo que parece. En mis actividades comerciales, las paginas amarillas y la guía Kompass me permitieron encontrar muchas empresas de las que no tenía idea de su existencia, en años en que Internet ni se intuía. Por otro lado, antiguas guías urbanas, me permitían reconstruir la red tranviaria de la ciudad.

Busca buscando, informaciones sobre diligencias, di con un pequeño tesoro: La guía "El Consultor".
De esta guía en la Biblioteca de Goggle, es posible consultar los años 1857 y 1863.
Proporciona una completa información de la ciudad con sus profesionales, actividades y servicios que recomendaría a los aficionados de los viajes por el tiempo.

Hay una profusa información sobre transportes tanto en ferrocarril, carruajes y transporte marítimo. De   "El Consultor", hemos extraído una valiosa información sobre el transporte de tracción animal.  La limitaremos al transporte de pasajeros, aunque "El Consultor" también incluye el de mercancías de forma muy completa.  Dada la magnitud de la información la dividiremos en dos partes, incluyendo en la primera el transporte de proximidad.



1- El Consultor 1857


Carruajes para los pueblos del radio.


En varios puntos de esta ciudad hay todos los días el competente número de Ómnibus y Tartanas que con mucha frecuencia hacen viajes á los pueblos comarcanos.
Los Ómnibus, que son los carruajes mas propios para salir al campo, se han generalizado tanto que al presente no hay alquilador de coches que no posea uno ó mas. El número de dichos carruajes excede de 100.
Las Tartanas van desapareciendo á medida que aumenta el número de los Ómnibus, de suerte que en la actualidad solo hay unas 200, número reducido en comparación del que antes había.
A continuación insertamos los puntos en que se sitúan los mencionados carruajes, y las carreras que hacen:
En la ex-Puerta de S. Antonio, las tartanas que van á Sans y la Bordeta.
En el ex-Portillo de Isabel II, los ómnibus y tartanas que van á Gracia, S. Gervasio y Sarria.
En la plaza de Sta. Ana, los ómnibus que van á Sarriá y S. Gervasio.
En la Rambla de Estudios, los ómnibus que van á los Campos Elíseos y Gracia.
En la ex-Puerta nueva, los carruages que van á S. Martin de Provensals, Horta y S'. Andrés de Palomar.
En las afueras de las Puertas de Mar, las tartanas que van al llamado Pueblo nuevo.
Los precios de pasaje para algunos de dichos puntos son los que expresa la siguiente tarifa.

TRASPORTES INTERIORES.
El desarrollo que en pocos años ha tomado la industria en esta capital, ha hecho necesario el aumento de los medios de trasporte interior, no solo para los artefactos y artículos de comercio, sino para las personas que se dedican á los negocios. Así es que en la actualidad, existen en número abundante y cual corresponde á una población de tanto movimiento como Barcelona. De cada uno de ellos damos á continuación las noticias que pueden interesar al público.
Dibujo enviado por Rosa d'Abrl, Coche de camino.
Coches y Carretelas.
Además de los muchos que pertenecen á los títulos y personas acomodadas, hay en esta capital un gran número de los llamados de alquiler, cuyos dueños están continuados en la relación de los Alquiladores de coches. Algunos de estos poseen lujosas carretelas y soberbios troncos que pueden satisfacer las exigencias de las personas mas aristocráticas.
Hay también los coches llamados de plaza, los cuales se sitúan en los puntos siguientes:
Plaza Del Teatro. Plaza De La Constitución. Plaza De Palacio. Estos se hallan á la disposición del público, mediante los precios marcados en la siguiente tarifa, la cual debe estar de manifiesto en el interior de dichos carruajes.
E1 número de coches de plaza y de alquiler, registrados actualmente en la Alcaldía, asciende á 200. Los llamados de lujo no se registran, por lo que no podemos dar su número.


La persona que fuese obligada á pagar mayor precio del señalado en la tarifa, debe tomar el número del carruaje y dar parte de la infracción en la Alcaldía ó bien á cualquier dependiente de la misma, para que el conductor sea penado según proceda.

El Pla de la Boquería era un centro del transporte de viajeros.
1- El Consultor 1863
En apenas siete años, se produciría una profunda renovación urbana, la aparición de La central Barcelonesa de ómnibus contribuiría a un gran desarrollo de la red de transporte urbano de la ciudad, como puede verse en el capítulo dedicado a éste de "El Consultor" de 1863.

Carruajes para los pueblos del radio.

Calesero, dibujo enviado por Rosa d'Abril

Los carruajes que hacen las carreras de esta ciudad á las poblaciones comarcanas y viceversa, se sitúan en los puntos que á continuación se expresan:
Fuera la ex-Puerta de S. Antonio, los ómnibus y tartanas que van á Hostafranchs, La Bordeta y Sans.
En la rambla de Estudios los ómnibus que van á los Campos Elíseos y Gracia.
En la plaza de Sta. Ana, los ómnibus que van á Sarriá y San Gervasio.
Fuera la ex-Puerta nueva, los ómnibus y tartanas que van á San Martin de Provensals, Horta y San Andrés de Palomar.
En la entrada del paseo del Cementerio, las tartanas que van al llamado Pueblo nuevo.
Los precios de pasaje para alguno de dichos puntos, son los que expresa la siguiente tarifa:
De Barcelona i Gracia y vice-versa. Por un asiento 4 cuartos.
De Barcelona á San Gervasio y vice-versa. Por un asiento 1 real vn
De Barcelona á Sarria y vice-versa. Por un asiento 1 real vn
De Barcelona á Horta y vice-versa. Por un asiento en coche-ómnibus. 10 cuartos. Por un asiento en tartana. 9 cuartos.

La Central Barcelonesa.
Hace el servicio del interior y del Llano de la Boquería á Gracia en ómnibus espaciosos y elegantes, recorriendo las siguientes lineas:
1ª Del Muelle al Padró, pasando por el Astillero, calle Mayor y plaza de S. Miguel de la Barceloneta, Anden alto, plaza de Palacio, calles de Frente la Aduana, Rech y Princesa, plaza del Ángel, calle de Jaime I, plaza de la Constitución, calle de Fernando VII, rambla de Capuchinos, Llano de la Boquería y calle del Hospital.
2.ª Del Padró al Muelle, el mismo camino en sentido inverso.
3.ª Del Muelle á Canaletas, pasando por el Anden del Puerto, plaza de Palacio, calle de Isabel II, plaza de S. Sebastian, calles de la Fustería y Ancha, plaza del Duque de Medinaceli, calle del Dormitorio de S. Francisco y rambla en toda su extensión.
4.ª De Canaletas al Muelle, el mismo camino en sentido inverso.
5.ª Del Llano de la Boquería á Gracia, pasando por las ramblas de S. José, Estudios y Canaletas, y paseo de Gracia.
6.ª De Gracia al Llano de la Boquería, el mismo camino en sentido inverso.
Este servicio se hace de las 6 de la mañana á las 10 de la noche en verano, y de 7 á 9 en invierno, en la forma siguiente:
Cada medio cuarto de hora sale un coche del Muelle nuevo, alternando las lineas.
Cada cuarto de hora sale uno de Canaletas y otro del Padró.
Cada medio cuarto de hora sale uno del Llano de la Boquería y otro de Gracia.
Tienen asegurado el pasaje hasta Gracia los que aprovechan las lineas del interior.

Un omnibus de la ciudad de Touluse.
TARIFA DE PRECIOS.
Estos carruajes se situan en los puntos siguientes:Pza. Teatro.—pza. Palacio.—pza. Constitución.—pza. Sta. Ana.—pza. Sta. Catalina.

Ómnibus de familia.
Pueden contener 6 personas, y conducen desde domicilio á cualquiera Estación de los ferrocarriles y á los vapores, ó vice-versa, según la siguiente tarifa: Uno ó dos viajeros con equipaje. . . 8 rs. Tres 6 cuatro id. id. . . . 12 rs Pasando de cuatro, cada uno. . . . 2 » Teniendo que recogerse ó dejarse en mas de un domicilio, ha de satisfacer 2rs. mas cada viajero, excepto el primero. Estos ómnibus solo pueden transportar 100 kilogramos de equipaje. El de cada viajero puede comprender baúl, saco de noche y sombrerera, ó sus análogos.
Pequeño ómnibus que podia usarse como ómnibus de Familia 
Segismundo Baucells, constructor de carruajes.
Como ya indicamos en el post, la firma Segismundo Baucells y sus herederos, sería el primer fabricante de coches de tranvía en Barcelona, en "El Consultor" podemos seguir su pista y veremos que en 1857 don Segismundo tenía un taller en la calle Dormitorio de San Francisco ( hoy Carrer Ample).
En 1863, lo encontramos en un taller en la calle Tapies 12:

Posteriormente pasaría a un taller en la calle del Marqués de Campo Sagrado, próximo a lo que sería la estación del tranvía de Circunvalación. Más tarde, se trasladará a Sant Martí de Provençals y se asociaría a Don Manuel Girona en la Herrería de Nuestra Señora del Remedio, que se convertiría en la Material y Construcciones, más tarde Macosa que sería el principal constructor de tranvías de nuestra ciudad.

domingo, 5 de febrero de 2012

El coche 2, Brill de tracción animal, de los Tranvías de Barcelona.,


  El 31 de Agosto de 1888, en pleno apogeo de la Exposición Universal, se formaliza la compra de la línea del Tranvía de Circunvalación o de las Rondas por la “ The Barcelone Tramways and C. Limited”. Este hecho propiciaría el inicio de la fusión de compañías que en su momento crearían una importante red y que culminarían con la creación de Los tranvías de Barcelona a principios del Siglo XX.
En la Ramblas junto a la Boquería 189...
La Exposición Universal fue un revulsivo para la ciudad, generando una importante actividad en los años anteriores. También los transportes tendrían una importante labor en aquellos días, de tal forma que las líneas de Circunvalación, Poble Nou y Barceloneta tendrían una sobre ocupación; a su vez, la línea industrial de los Docks sería autorizada a llevar pasaje teniendo un considerable éxito. Esta línea ya hacía un transporte de pasajeros, pero sólo estaba autorizada a llevar a los empleados de la compañía entre la Plaza del Comercio (Pla de Palau) y los almacenes de la Vía Icaria.
Probable coche Brill en plaza de Josepets.

El material móbil no era muy abundante por entonces, por ello es de suponer que “The Barcelone Tramways” adquiriera nuevo material para mejorar sus servicios.
Es entonces cuando llega a nuestra ciudad el primer modelo de coche de tranvía Brill.
Si bien aún desconocemos la fecha de llegada del mismo, sí podemos afirmar que en 1890 ya circulaba por nuestras calles y por algunos textos impresos, cuando se inauguró el primer servicio eléctrico, deberían haber varios coches en servicio.
El coche 2 exhibido en plaza de Catalunya 1997

Es un coche de una planta con dos plataformas, en su cubierta dispone de un gran linternón para facilitar la iluminación y ventilación. Su salón disponía de dos asientos laterales y en cada lado cuatro amplias ventanas que daban una buena visibilidad a sus ocupantes. El freno era de cadena y zapatas, y la iluminación interior mediante linterna de petróleo. También disponía de los preceptivos fanales de iluminación y señalización.  Las plataformas eran bastante amplias para la época y aunque no era un coche de gran tamaño, tenía un aspecto a la vez fuerte y ligero.
Cochera de la Ronad de ST. Pau, en la vía derecha esta el coche 2.

Con la electrificación de las líneas, que se inició en 1899, su actividad cesaría pasando a funciones de coche remolque, aunque dado, que al principio a la compañía no se le permitió la incorporación de remolques, suponemos que pasarían algún tiempo retirados.
El coche 2 restaurado para la Exposición Universal de 1929.
El hecho de que consiguieran llegar hasta 1929, nos hace suponer que finalmente sí serían usados como remolques, y en los años veinte con la incorporación de nuevo material, serían definitivamente dados de baja.
Bueno afortunadamente, no todos. El coche número 2, sobrevivió y fue restaurado y exhibido en la exposición universal de 1929 junto a las últimas novedades de la compañía, coches 500 y 900.
El coche que estaba arrastrado por dos mulas de cartón-piedra durante aquellos días, paso a ser conservado ya como una reliquia por la compañía salvándose así del desguace.
Cochera de calle  Diputación, tras el coche 358, esta la caja del coche 2.
Al parecer, fue guardado en los sótanos de la cochera de la Ronda de San Pablo, y cuando la Central de Carrera, cesó como proveedora de arena para los areneros de los coches de la compañía, el pequeño ramal de acceso permitiría que se convirtiera en depósito de material en desuso entre el cual se encontraba el coche 2.
Probablemente entonces, cuando el efecto de la corrosión, al estar a la intemperie y próximo al mar, deterioraría  su truck, salvándose sólo de el  la carrocería. De este modo a principio de los setenta regresaría a la cochera de Diputación.
El coche 2 guardado en  Boixeres.
En 1990 se llevaría a las instalaciones del Metro de Barcelona, donde aún había un buen equipo de ebanistería capaz de restaurar la carrocería. Para suplir el chasis, se recurrió al truck del coche jardinera 129, al que se le sustituyó el mismo por el del coche 9 del “Tramvia Blau” para permitir su funcionamiento por aquella empinada línea.
Esta labor la realizó el personal de dicho tranvía que intentó suplir el auténtico carretón por un truck de tranvía más moderno y pesado. En fin, el resultado es que se salvó una importante pieza.
!991 re-inauguración del tramvia Blau en 1991 y presentación del coche 2.

Durante varios años este coche estuvo estacionado, alternando las cocheras del Metro de Boixeras y del “tramvia Blau”.
Estuvo presente en la exposición del ciento cincuenta aniversario del ferrocarril en la Estación de Francia en 1998, y en el  ciento veinticinco aniversario del tranvía en Barcelona en 1997 fue exhibido en plaza de Catalunya  junto al también coche 2 del "tramvia Blau" y el trolebús But,  preservado por amigos del ferrocarril de Barcelona.
Ahora se conserva en la cochera de metro del Triangle junto con la colección de vehículos destinados al futuro museo del Transporte de Barcelona.