miércoles, 12 de septiembre de 2012

Diligencias galeras ómnibus y tartanas tras el advenimiento del ferrocarril.


Galera catalana S.XIX
Con el hallazgo en la biblioteca Google de la Guía General de Barcelona publicada en 1849 por los señores Manuel Saurí y José Matas, (escaneada en la Biblioteca de Catalunya), hemos podido completar una visión del transporte a mitad del siglo XIX en el ámbito de Barcelona y Catalunya. Hemos intentado agrupar los diferentes servicios y relacionarlos con la puesta en marcha de los primeros ferrocarriles para observar los cambios  que se irían produciendo en aquellos primeros años.
Esperamos que esta guía-horario para viajeros del tiempo, les resulte entretenida, a pesar que la repetición de datos y la ausencia de anécdotas le den cierta aridez.

En 1848, irrumpe en Catalunya el Ferrocarril de Barcelona a Mataró. Este revolucionario medio de comunicación aparece cuando ya existía una extensa red de transporte terrestre que permitía el desplazamiento entre los pueblos y ciudades, formada por diligencias, ómnibus, tartanas galeras y carros.
Al año de la aparición del ferrocarril, aparentemente no se aprecian grandes diferencias entre la situación de la red de transporte anterior y posterior a dicho evento. Así en la guiá de Barcelona de 1849 podemos leer:
La puerta del Mar, ultima puerta construida y de efimera vida.


 
Un día no festivo, en Barcelona.
A las dos y media de la madrugada salen de sus aparadores las diligencias, ómnibus y carabas, á situarse en la calle de la puerta del Ángel, aguardando que toquen las tres, para que el capitán de llaves, les abra la puerta. Llega el momento que el reloj de la Catedral da la hora señalada,    una confusa gritería de mayorales y zagales que arrean a las caballerías indicio que pasan la puerta y a galope tendido se dirigen  a sus puntos. Al misio tiempo entran los carros basureros, recorriendo lentamente las calles hasta la calle y casa designada que van a "perfumar"  retirándose luego que amanece, Empieza a aclarar el día y salen de sus casas los infinitos trabajadores de todos oficios y de ambos sexos; tos albañiles, tejedores, carpinteros y otros  para empelar sus tareas, y luego el humo de infinitas chimeneas de vapor indica que las fábricas están ya en movimiento. Al amanecer se abren una tras otra todas las puertas de la ciudad para dar entrada a una multitud de labradores de ambos sexos, con carros y caballerías cargados de verduras, frutas, aves, pan y otros comestibles, que vienen a abastecer los abundantes mercados de la ciu­dad,
 
Ferro-carril de Mataró 
El ferrocarril cuya estación estaba situada a extramuros también sufriría la servitud de los accesos a la ciudad pues para acceder a la estación debería franquearse la puerta del Mar que entonces estaba renovándose.


Horario del Ferro-carril de Mataró  1849
Ferro-carril de Mataró; con estaciones en los pueblos de Badalona, Mongat, Masnou, Premia y Vilasar. Salen tres convoyes por la mañana y tres por la tarde, corriendo la distancia en una hora, cuando se detienen en las estaciones y en 30 minutos cuando van directamente a Mataró.
Salen de:         Barcelona.                             Mataró.
Trenes.                                               Trenes.
1.º       a  las 6 de la mañana.           1.º       a  las 6 de la mañana.
2.º       a  las 7 1/2       íd.                  2.º       a  las 9              íd.
3.º       a  las 10 1/2     íd.                  3.º       a  las 12            íd.
4.º       a  las 1 1/2 de  la tarde.         4.º       a  las 3 1/2 de  la tarde.
5.º       a  las 6              íd.                   5.º      a  las 6               íd.

El embarcadero se halla situado fuera la puerta del Mar, en donde deben hallarse los pasajeros 5 minutos antes de la salida y los equipajes se mandan con 15 minutos de anticipación. Al lado de la puerta del Mar.

Con respecto al resto de transportes, la guía nos proporciona abundante información al respecto:
POR TIERRA: además del ferro-carril de Mataró, hay sillas-correo, diligencias, ómnibus, tartanas, carabás, galeras, carros y caballerías, que salen para diferentes puntos del reino y del Principado.

Las diligencias pertenecen generalmente a Sociedades ó Empresas, las cuales tienen establecido el servicio de un modo regular. De cada una de las que existen actualmente, insertamos cuantas noticias pueden interesar á los viajeros. Respecto á los ómnibus, carromatos y ordinarios, no es fácil dar una relación exacta y minuciosa, porque siendo por lo regular, los mismos conductores, cambian con frecuencia de parador, y á veces hasta el itinerario. Sin embargo, conociendo la importancia que tiene este ramo, hemos hecho todas las averiguaciones necesarias á fin de poder presentar una relación, que sea lo más completa posible.
Dibujo de Escude de una diligencia entrando en la Rambla.

1-Diligencias

Diligencias del Oriente de España.
La Administración está establecida en esta ciudad, en la Fonda del Oriente, Rambla de Capuchinos, núm. 35. Los coches de esta Sociedad hacen la carrera de Barcelona á Madrid por Aragón, saliendo lodos los días á las 6 de la tarde. Durante el viaje paran en los puntos siguientes:
En Igualada, fonda de los Arcos.
En Lleida, fonda de S. Luís.
En Bujarajoz, fonda de Matías.
Fonda del Oriente (del blog  Records de Barcelona)
En Zaragoza, fonda de Europa. (En esta ciudad se detienen 7 horas.)
En Calatayud, parador de la administración.
En Alcolea, parador de Amado.
En Guadalajara, parador de la administración.
En Madrid, calle de Alcalá, núm. 15.

Sociedad de diligencias Catalanas.
La Dirección de esta Sociedad está establecida en Amposta. Tiene una administración en esta capital, en la Rambla de Capuchinos, núm. 26, (Fonda de las cuatro Naciones).
Esta Sociedad cuenta con el correspondiente número de coches que van de esta Capital á Valencia, y viceversa, línea que está recorriendo hace ya nueve años, habiendo conducido por espacio de siete y medio la correspondencia pública y oficial.
Sale un coche todos los días á las 9 y media de la mañana, llega á Tarragona á las 5 y media de la tarde y para en la fonda nueva de Sta. Clara, situada en la Rambla; de este punto sale para Reus y Amposta donde llega á las 5 de la mañana, parando en la fonda de las Diligencias; luego continua su viaje para Castellón de la Plana y se detiene en la fonda del Correo, saliendo después para Valencia donde llega entre 10 y 11 de la noche, parando en la fonda titulada la Villa de Madrid, situada en la plaza de Villarrasa. El despacho de billetes y encargos está abierto en todas las administraciones de las 7 de la mañana á las 11 de la noche.
Esta sociedad tiene la satisfacción de no haber dado nunca motivó á quejas ni reclamaciones, por parte de los viajeros ni de las muchas personas que le han confiado encargos.

Diligencias Postas generales.
La Dirección y Administración están establecidas en esta ciudad en la Rambla de Sta. Mónica, núm. 2. Los coches de esta Sociedad hacen la carrera de esta capital á Valencia, y sale uno todos los días á las 10 de la mañana. Durante la carrera se detienen en los puntos siguientes:
Tarragona, en la fonda del Comercio, situada en la Rambla.
Tortosa, cu la fonda Nueva.
Castelló, en la fonda del León.
Valencia, en la fonda del Cid.
El despacho de billetes y encargos está abierto de las 8 de la mañana á las 10 de la noche. Actualmente esta Sociedad tiene á su cargo la conducción de la correspondencia.

Diligencias Reusenses.
La Dirección y Administración están establecidas en esta ciudad, en la Rambla de Capuchinos, núm. 26, (Fonda de las cuatro Naciones).
Esta Compañía cuenta con varios coches que destina á la línea de esta Capital á Valls, para cuyo punto y los intermedios admito viajeros y encargos. Los puntos en que paran durante el viaje, son los siguientes:
En Tarragona, fonda de Sta. Clara. En Reus, mesón de Axemus. En Valls, plaza del Blat. Todos los días sale un coche de esta ciudad á las 4 de la tarde El despacho de billetes se abre á las 7 de la mañana y se cierra á las 10 de la noche.

Diligencias de Sanromá y Compañía.
La Dirección y administración principal reside en esta ciudad, en la Rambla de Capuchinos, núm. 35, (Fonda del Oriente).
Los coches de esta Compañía están destinados exclusivamente a la carrera de Tarragona, Reus y Valls, saliendo uno de esta Capital lodos los días á las 6 de la tarde para los expresados puntos.
Las horas señaladas para el despacho de billetes y encargos son de las 8 de la mañana á las 11 de la noche.
Principales paradores de los carruajes en la Barcelona de 1849.

-2 Ómnibus, carabás, tartanas, galeras y carros.
A diferencia de las diligencias, tenían los puntos de parada bastante dispersos en la ciudad, aunque algunos se agrupaban en calles y vías próximas a las puertas de salida de la ciudad como la calle Hospital, la puerta del Ángel y la Puerta Nueva.
Uno de los puntos de mayor concentración fue la plaza de San Agustín en la calle Hospital que conducía a la puerta de San Antonio. Más tarde, suponemos que tras el derribo de las murallas, este punto de parada se desplazaría a la plaza del Padró, que durante muchos años sería punto de reunión de las tartanas que hacían el transporte a Sants Hospitalet y poblaciones del Llobregat.
De la guía de 1849 hemos agrupado por paradores y calles de salida los diferentes servicios de transporte de viajeros y mensajerías, teniendo en cuenta que estos últimos ofrecían la opción al viajero de desplazarse en sus carros.

Puerta de San Antonio
Próximos a la puerta de San Antonio estaban:
Meson de la Buena Suerte.
Aparador de S. Agustín
Donde partían servicios diarios a por ómnibus, carabás y tartanas a Molins de Rei, Sant Boi y Vilanova i la Geltrú, Y a Molins, Martorell y Esparraguera.

Mesón de Sta. Madrona.
De este punto salían diariamente Tartanas para Sabadell y Santa Perpetua. Los lunes un servicio a La Garriga y los martes jueves y sábado, partían coches para Cardadeu.

Mesón del Vallés.
Frente a este Mesón partían diariamente ómnibus para Caldas de Monbui, Granollers, Setmenat y Sabadell.

Calle Hospital Nº 13
Era punto de partida diario de tartanas a Sant Boi y Sitjes.

Puerta del Ángel
La puerta del Ángel vía principal hacia Gracia y los pueblos del Vallés Occidental en su entorno estaban los siguientes puntos de parada.

Casa Almirall.
En la misma puerta del Ángel, acogía 3 veces por semana las galeras a Reus y Tortosa.

Casa Balada.
En la  plaza Santa Ana, expedía semanalmente una galera a Madrid.

Mesón de Collblanch.
En la Calle Baños (Banys Nous), era punto de partida de galeras: Semanalmente a Barbastro y Zaragoza. Dos veces a la semana carruajes a San Pere de Riudevitlles, San Quinti de Mediona e Igualada. Los miércoles y viernes a Cervera y cada quince días a Fraga.

Mesón del Violín.
Próximo al mesón de Collblanch en la calle Baños, fue punto de partida de diversos itinerarios: Diariamente Ómnibus  hacia Terrassa y otro a Igualada. Semanalmente partían Galeras y Carros a Capellades, Santa Coloma de Queralt e Igualada.  También semanalmente se hacia servicio ordinario con caballerías a  Pons, Balaguer, Sanahuja, La Seu d'Urgell, Torá y Tremp, los  jueves a Tarrega, y cada dos semanas a Verdú.
Principales caminos a principios del XIX y su relación con las entradas de la ciudad.
 Puerta nueva
De la puerta nueva partía la carretera hacia Vic, y Girona por el interior, atravesando Sant Martí dels Provençals, Sant Andreu y Moncada.
Próxima a ella estaban los siguientes paradores:

Casa Estapé.
En la calle Puerta Nueva, acogía una vez la semana las galeras y carros que partían a la Rioja y a Castilla.

El Mesón de la Buena Suerte
En la Calle Carders, agrupaba los siguientes trayectos: Diariamente un ómnibus hacia Arenys de Mar; martes, jueves y sábados partían ómnibus a Canet y Calella, y los  jueves Galera a Gerona; tres veces por semana partían carros a San Celoni y a Manresa. Finalmente partía un servicio  semanal  por Galeras a Lleida Zaragoza y Madrid.

Mesón de Olot.
Tartana llarga o de viaje del Museo del Traginer.
En la calle de San  Antonio, era punto diario de partida de una tartana a Vich.
Además de él salían carros a San Llorenç Saball en lunes, miércoles y viernes;
A Manresa, Taradell y Vich los Martes y viernes; a Cardona y Olot los Miércoles, y finalmente los jueves a  Alpens y Bas .

Mesón del Alba
También en la calle Carders, era punto de partida diario de Tartanas hacia Granollers y un servicio los jueves a Gerona.

Mesón del Pilar.
Sito en la calle Bora del Rech (hoy carrer del Rec), era punto de partida de servicios de mensajería por carros y caballerías con servicios semanales a  Centellas,    Sampedor, Borradá y Prats de Llusanés.
Cada 15 días partían carruajes para Puigcerda y la Seu d'Urgell.
Dos veces a la semana partía de allí una Galera con destino a Manresa, los viernes un carruaje a Berga y finalmente martes y viernes carros para Sallent y Artés.

Casa Melich.
También en la Bora del Rech Nº2, de este establecimiento partía un servicio diario de tartana a Caldas de Montbui,  y semanalmente una galera  a Lleida.

Bora del Rech Nº14.
Servicio diario de ómnibus y tartanas a  Sabadell.

Centro de la ciudad
En pleno centro de la ciudad antigua se situaban otros mesones de los que partían carruajes hacia diversos destinos:

Mesón de Manresa.
Situado en la calle Manresa una de las calles que desaparecieron con la reforma Baixeres para dar paso a la Vía Layetana, era punto de partida de galeras y carros:
Semanalmente  a Agramunt, los Jueves a Tarrega, los sábados a Valls, cada 10 días a Pobla de Segur y cada quince a Monzón. Cada dos semanas partía un servicio ordinario con caballerías a La Pobla de Segur.

Mesón de Monserrate. (Monserrat)
En la calle dels Asabonadors, era punto de partida del Ómnibus diario a Vic. Además Los miércoles expedía un servicio de caballerías  a Ripoll y cada diez días a la La Seu d'Urgell.

Mesón de Gerona en la plaza del Oli.
Mesón de Gerona.
En la desaparecida plaza del Oli, acogía a los viajeros de las galeras a Tarragona, Reus, Valls y Tortosa, 3 veces por  semana y a  Lleida, 2 veces a la semana.

Can Sol y Padris.
En la  plaza Traginers (Arrieros), partía semanalmente una galera a Madrid.

Casa Toll.
También en la pequeña plaza de Traginers era punto de partida cada miércoles y sábado de galeras a Figueres.
Casa Nava
En la calle de Guardia era punto de partida los jueves de una Galera a Valencia.

Mesón de Santo Domingo.
Este parador del que no hemos localizado la ubicación, probablemente calle de Sant Domenec del Call ¿?, era punto de partida de Carros y caballerías todos los miércoles a Cardona Berga y Solsona y una vez por semana a Camprodon.
(Continua en el siguiente post).


domingo, 26 de agosto de 2012

Un tranvía por el Bulevard de Serrano


Al publicar la entrada sobre el encuarte, nos dimos cuenta que tras cien entradas, no habíamos publicado nada sobre los tranvías madrileños.En la entrada sobre el tranvía de Cabreiroá, para  ilustrar  el   camino, tomamos prestado un pequeño grabado que resultó provenir de unas bonitas ilustraciones de una revista de fines del XIX sobre el tranvía de Madrid,y   volvimos 
a apercibirnos de ello. Para llenar este hueco, hemos escogido uno de los informes que escribió en la revista de Obras Públicas, el señor Eugenio Barrón, realizando una muy buena descripción de la construcción del que sería el primer tranvía urbano del Estado. Con ellos creemos conseguir además de dedicar la entrada a esta gran red tranviaria, publicar la descripción sobre la construcción y puesta en marcha de la misma, que muy probablemente sería similar a la de otras redes de la época.

REVISTA DE OBRAS PÚBLICAS.

TRAMVÍA DE MADRID.
El ancho de las calles que recorrerá el tramvía concedido, y en parte puesto en explotación, es el siguiente:



La longitud de la línea que acabamos de reseñar abraza unos siete kilómetros.
Las pendientes que exceden del tres por ciento se hallan comprendidas:


  Conteniendo los planos de la villa de Madrid las curvas de nivel que señalan todos los accidentes del terreno, omitimos por esta razón el perfil longitudinal de la vía, creemos suficiente señalar las pendientes que exceden de cierto limite.

Construcción de la vía.
El orden de ejecución de los trabajos ha sido:
Después de preparado convenientemente el suelo. se han sentado las traviesas de madera, que tienen 2,44 metros de longitud y 0,10 por 0.15 de escuadría, cuyas piezas están labradas, y algunas se impregnaron de alquitrán, empleándose por término medio general, á 1,20 metros unas de otras de eje á eje y en las curvas se interrumpe esta regla para el mejor resultado en la distribución.
Sobre estas traviesas se asientan los largueros, que tienen en general 0,10 metros de ancho y 0,15 de alto y una longitud de 4,50 metros, la cual es variable en las curvas, para acomodarse á su desarrollo con toda exactitud. Estas partes de madera labrada con perfección, se fijan sobre las traviesas, cuidando que los empalmes á media madera, caigan encima de la correspondiente traviesa, á la cuaL se sujetan por. medio de tornillos.
Al lado exterior de la  vía se pone un cojinete de fundición en forma de escuadra, de 0,109 metros de altura por 0,085 metros ancho que sirve para afianzar, con dos pasadores, la posición del larguero con la traviesa y unir todo el conjunto invariablemente.
Sobre el larguero se coloca la barra-carril de hierro forjado, de 5,48 metros de longitud y cuya sesión afecta a la figura de un rectángulo de 0,097 por 0,031 metros, teniendo en el extremo un re-salto de un centímetro, que entra, para mayor sujeción, en una ranura practicada en el larguero.
La barra tiene una canal longitudinal en donde entra el reborde de las ruedas de los carruajes, y en la cual hay unos agujeros á 0,52 metros de distancia, para recibir un fuerte clavo de sujeción con el larguero.
Entre los ejes de los largueros hay la distancia de 1,44 metros y 1,42 metros entré las ranuras de las barras-carril, que determinan el ancho de la vía propiamente dicho.
Para adaptar las barras carriles á las curvas se encorvan según plantilla, sin alterar la ranura o hueco longitudinal.


En los cambios de vía se emplean las mismas disposiciones y mecanismos que en los demás caminos de hierro, como son agujas y corazones, que permiten el paso de los rebordes de las ruedas de una manera conveniente
Practicado el asiento de la vía, y asegurada la  posición de las traviesas y largueros, apisonando el terreno fuertemente, se vuelve  colocar luego el  empedrado ó firme de la calle, teniendo gran cuidado que casi no sobresalga ni esté hundido respecto  la sección transversal de la vía.
Los adoquines que se vuelven á colocar tienen que recortarse algunos de ellos para hacer el encuentro de la dirección del empedrado con el carril, que no siempre se verifica en ángulo recto. 
Después de haber tomado todas las precauciones posibles para la seguridad del asiento en los cruceros de las calles y paseos, así como en las curvas y en aquellos sitios de activo é inevitable transito, se ha  echado sobre el pavimento una espesa lechada de mortero para rellenar las juntas de las piedras.


La empresa, aún cuando  según el pliego de condiciones, no estaba obligada más que á dejar la calle en el estado que antes tenía , para seguridad de la vía se ha colocado á cada lado de los largueros que sujetan la barra-carril, una línea de adoquines, en los sitios en que hay afirmado por el sistema de Mac-Adam, cuya modificación se admitió, como no podía menos de admitirse, porque si beneficiosa pudiera ser para la empresa  no lo es menos para el cómodo tránsito público de las calles y en especial para los carruajes ordinarios, que aprovecharán esta faja para el rodaje.

Construida la vía de la manera que se ha manifestado, se procede á establecer paralelamente cuando es posible, la otra por igual sistema. dejando un ancho o entrevía de 1,34. metros, cuyo centro corresponde generalmente al eje de la calle, y cuyo espacio permite el cruce de los ómnibus tirados por tres caballerías puestas de frente.

La lámina adjunta , número 92. representa los detalles de la construcción, dibujados en una escala bien perceptible para comprender el sistema de ejecución de esta clase de obras.
Sucede con alguna frecuencia que en la misma calle, según demuestra el cuadro anterior, existen anchos  muy variados y si se hubieran establecido las dos vías paralelamente, conservando por consiguiente, siempre igual el ancho de la entrevía  hubieranse podido cruzar los ómnibus del tramvía  pero esto sería con perjuicio del tránsito público y detención de los demás carruajes ordinarios, para evitar este inconveniente, se ha impuesto al tramvía la prescripción de dejar siempre, en los sitios más estrechos de la calle, una distancia mínima de 2, 80 metros desde el adoquín de cinta de la acera hasta la arista exterior de la barra-carril, cuya  latitud es suficiente para el paso holgado del mayor vehículo que circula por las calles de Madrid.
Esto hace preciso angostar la entrevía del camino de hierro en determinados puntos, llegando en algunos de ellos, como en enfrente de la calle de la Caza, á dejar el limitado espacio de 0,28 metros.
A fin de  prevenir á los conductores de los ómnibus en donde deben hacer parada  por no ser posible  el cruce de dos carruajes  y evitar de este modo cualquier accidente; al colocar el adoquinado de la calle se han dispuesto los materiales de manera que indiquen ellos mismos el que la entrevía por su estrechez, no permite el paso de dos carruajes.
En el tramvía que se halla en explotación, el radio máximo de las curvas colocadas es de 30 metros, y el mínimo de 13,50 metros  pasando los carruajes por este último sin dificultad pero siempre al paso de las caballerías, según está prevenido para todas las curvas.
Así pudo circular el tranvía de prueba.
  En las curvas de pequeño radio la barra-carril exterior no tiene ranura para recibir el reborde de las ruedas es simplemente una barra plana , sobre la cual se hace el movimiento, evitando de este modo los rozamientos demasiado fuertes y la exposición de poder descarrilar.

Coches del tranvía de Madrid.
Los ómnibus de la empresa son de figura elegante cómodos y propios al objeto que desempeñan.- Constan de dos pisos:  en el interior se colocan 18 personas, en asientos corridos, sin separación, y debieran colocarse solamente 16 personas, 8 á cada lado, para estar más desahogadas, y porque para este numero parece que responde la construcción del carruaje; en el piso superior hay una banqueta corrida en la que se colocan 9 personas á cada lado o sea 18, como en el interior. Una escalera de hierro, en forma espiral  permite el acceso cómodamente al piso superior del coche.

El carruaje está sostenido por el intermedio de los resortes de suspensión, que están fijados dos a dos en los ejes de las ruedas, como en los wagones de los caminos de hierro
El eje es pues movible, y su movimiento de rotación está necesariamente ligado con el de las dos ruedas de que forma parte. - Estas que son de fundición, tienen un diámetro de 0,75 metros, y el reborde o pestaña de la llanta es de un centímetro. Esta disposición permite que el fondo o piso del carruaje que está sobre las ruedas se encuentre colocado á 0,50 metros de altura del piso de la calle, y suban cómodamente los viajeros a tomar asiento por medio de dos estribos fijos á la entrada y salida de los coches.
Los dos ejes de las ruedas se hallan á 1.53 metros distantes uno de otro.

Puesta en marcha e inauguración.
La casa constructora de Mr. Morris y Compañía ha tenido el acierto de valerse del  ingeniero inglés Mr. Gore, que había construido varias líneas importantes en las principales ciudades de América y cuya acreditada experiencia ha venido á confirmar una vez mas con la solidez y buena construcción del tramvía de Madrid. Hemos de ser justos al manifestar que la empresa ha aceptado siempre con benevolencia y realizado con decidido empeño, todas las observaciones que la Inspección le ha dirigido.
Terminadas las obras hasta la  Puerta del Sol, el representante del concesionario. D. Felipe González Vallarino, pidió autorización al Excmo. Sr. Alcalde primero del Ayuntamiento popular de esta Villa.

Para poder verificar la inauguración del ferrocarril urbano el día 31 de Mayo próximo pasado. La Municipalidad ordenó que se hiciese un reconocimiento detenido del trayecto á presencia de la empresa, en cumplimiento de la cláusula 12 la concesión, y se levantó el acta correspondiente, especificando las pequeñas reparaciones que habían de ejecutarse en la vía, y se hicieron seguidamente las pruebas oficiales, que vamos a describir.

El resultado de las experiencias verificadas en esta noche, manifiesta que, con la carga máxima excepcional de cuarenta y dos personas, que es la que en estos dos viajes traía el coche, tirado por tres mulas, el vehículo ha marchado con una velocidad de doce kilómetros por hora.
La marcha en las curvas, sobre todo en las de pequeño radio, ha sido muy lenta para evitar descarrilamientos, que aún cuando no ofrecen peligro para los viajeros, ocasionan mayor detención en el trayecto.
El peligro de un atropello queda demostrado que solo puede ocurrir por descuido de los mayorales o conductores, o cualquiera incidente imprevisto, puesto que los frenos actúan poderosamente, y en el espacio de dos segundos, después de dada la señal, paran el coche, manteniendo el ganado en firme.
Las pequeñas diferencias en la velocidad experimentada dependen de accidentes fortuitos, que no es dado prever; como interceptación de la vía por los coches, ya sea por descuido o mala fe de  sus conductores, u obstrucción le la vía por colocar intencionadamente piedras en el carril.

En el paseo de Recoletos se quiso hacer una prueba de descarrilamiento, pero á pesar de haber puesto el tiro muy inclinado respecto de la vía, y de obligar á las caballerías, se movía lentamente el carruaje con una fuerte presión en los carriles, sin salir dé la vía, y desistimos de este propósito.
Durante las pruebas , sin acto deliberado, descarriló el coche al pasar una curva por falta de costumbre de las caballerías para tomar bien la vuelta, y en otro sitio a causa de haber puesto una piedra en el carril para lograr este intento.
E.  Barrón .
Como en la mayoría de ciudades españolas, los tranvías de tracción animal continuarían su buen hacer hasta la llegada de la tracción eléctrica. El vapor solo sería empleado en redes interurbanas, por las dificultades que presentaba para la convivencia con el tránsito urbano, y otros sistemas mecánicos como la tracción por motor neumático, como el sistema Mekarsqui, no pasaron de meras pruebas, por lo que en el caso de la Villa de Madrid, mulas y caballos tirarían de tranvías, Riperts y ómnibus hasta que en 1898 se iniciara la electrificación de la red, aunque en este momento desconocemos el final de la tracción animal en estos tranvías.
Dejaremos este tema para Blogs como "http://historias-matritenses.blogspot.com.es" que han tratado mucho y de muy interesante forma el tema de los tranvías de aquella ciudad.
  Con referencia al artículo de Eugenio   Barrón,   destacar que de lo leído, parece ser que en un principio la compañía pretendía usar el tiro por mulas enganchados en potencia es decir tres en paralelo.
De lo visto en grabados y fotografías, los tiros más habituales, eran en tronco o en limonera, por lo que al parecer finalmente sería descartado este enganche del que solo tenemos constancia de su uso en ómnibus, riperts y en el tranvía de Badajoz y en Alicante.
Donde al parecer sí fue recurrente el uso de la potencia fue en Paraguay y en Australia de donde corresponden las fotografías de este tipo de enganche en esta entrada.
Otro punto interesante es la descripción de los tramos de rail sin ranura que se empleaban en curvas muy cerradas. 
Sistema de rail plano en curva externa en una red de tranvías Belga.
 En Barcelona, hemos encontrado diversos perfiles de rail sistema Loubat con anchos de garganta e incluso altura de contracarril diferentes para ser usados en curvas de pequeño radio, pero no de este tipo de rail, que por otro lado sí era habitual en algunos sistemas franceses.
No sabemos si fue muy usado, o si simplemente se usaría en las primeras líneas siendo posteriormente descartado, por no haber encontrado más referencias sobre el.
El hecho de que los coches de tranvía fueran relativamente ligeros, implicaba, que el que tuvieran que cargar sobre la pestaña en lugar de la banda de rodadura, no supondría un gran deterioro para la rueda, no así en vehículos eléctricos o de vapor mucho más pesados.
Finalmente en el capítulo de la seguridad, se desprende la gran responsabilidad que se hacía recaer sobre mayorales y conductores en casos de atropello. Este hecho y la gran violencia de la época concluía que en muchos  casos de atropello u otro tipo de accidentes ambos trabajadores pusieran pies en polvorosa al no tener otro medio más civilizado de defensa.



domingo, 19 de agosto de 2012

El tranvía de tracción animal de Verín a Cabreiroá.




     Hace unas semanas, recibimos un correo que nos hizo muchísima ilusión:
Estaba dirigido por dos amigos que han dedicado mucho tiempo al estudio de una pequeña línea de tranvía: El tranvía de tracción animal de Verín a Cabreiroá.
Paco Boluda y Manuel Hernández autores de este trabajo, están realizando una magnífica labor de dar a conocer este transporte que estaba totalmente olvidado.
Resumiendo su correo, éste decía:

... Os enviamos parte del texto de nuestro trabajo que publicamos sobre ese tranvía y también unas cuantas imágenes y planos del mismo......., Tan pronto la tengamos totalmente definida la exposición sobre este tranvía ya os informaremos puntualmente al igual que sobre el congreso que queremos realizar el próximo año.
Esperamos que os sea útil este material, nosotros seguimos investigando, pues aún hay muchas lagunas en la historia de este entrañable tranvía que aunque modesto, forma parte de la historia ferroviaria de Galicia. Estaba prácticamente olvidado y la mayoría lo desconocían. Es un orgullo para nosotros el darlo a conocer. De hecho "Aguas de Cabreiroá" está interesada en poner de nuevo en funcionamiento una réplica del tranvía con el mismo recorrido que hacía el original, para uso turístico y de promoción de esa marca de agua hoy perteneciente a la empresa "Estrella Galicia", Nos encargaron los primeros pasos y ya se ha pedido presupuesto a la casa Mecalper que fue la encargada de restaurar y reconstruir el tren correo de Ponferrada-Villablino y son unos artesanos de primer orden.
Presentación del estudio en Ourense por los señores Bouza y Fernandez.

Nuestra alegría ha sido doble, primero, encontrar a personas que estén realizando esta labor, y segundo el informarnos sobre un proyecto de tranvía de tracción animal nuevo que si se llega a realizar sería el primero en estas tierras.

Del excelente texto recibido, haremos un resumen para informar a nuestros amigos y lectores, quedando a la espera de que los señores Boluda y Hernández publiquen sus trabajos.
De esta línea hemos de confesar nuestro desconocimiento, por lo que el trabajo realizado por ellos ha sido una información interesantísima, a la que desgraciadamente no podemos hacer ninguna aportación.

El tranvía de Verín a Cabreiroá.
La comarca de Monterrey, cuya capital es Verín, se ubica al sureste de la provincia de Ourense, haciendo frontera con Portugal. Ocupa el amplio valle del río Támega, que desde épocas prerromanas ya era conocido por su gran cantidad de manantiales de aguas minero-medicinales. Entre ellas se encuentran las aguas de Cabreiroá, cuya explotación se inicia en 1904 de la mano de la familia García Barbón. A partir de 1906 el manantial sería explotado industrialmente con el embotellado de sus aguas bajo la denominación de “Aguas de Cabreiroá”. El auge del termalismo como complemento medicinal, hizo de Cabreiroá un referente entre los agüistas.
Para facilitar el acceso de estos al Balneario desde el centro de Verín, villa que a pesar de carecer de estación ferroviaria sí disponía de un servicio regular de ómnibuses. La compañía explotadora de Cabreiroá, establecería un tranvía de tracción animal, tirado por mulas en 1908 con un recorrido de 2,4 kilómetros hasta el balneario.
La línea empezaba en Laureano Peláez, donde se cruza con Luis Espada, seguía por Constitución hacia la carretera de Cabreiroá. La vía discurría por Infestela y O Perú. Al pasar As Poulas, en el kilómetro 1,400, la vía deja la carretera para enfilar hacia el balneario con una curva cerrada. La única obra de fábrica es un puente sobre el Ábedes. Desde ahí la vía entraba en el recinto del balneario, pasaba ante el Gran Hotel y tenía otra parada en el pabellón de aguas, allí, tenía las instalaciones, cochera y cuadra. La duración del trayecto era de diez minutos.

El Balneario de Cabreiroá disponía entonces de un bonito edificio de corte neoclásico, destinado a la atención de los huéspedes del balneario, situado a pocos metros del manantial, con un kiosco para tomar las aguas. Además la instalación se completaba con una planta embotelladora, que permitía la comercialización de aquellas aguas.

Esta instalación de embotellado justificaba también que la línea de Cabreiroá, tuviera un uso industrial, para lo que tenía un vagón abierto que permitía la carga de cajas de agua embotellada y suponemos también sería usado para el abastecimiento de las instalaciones hoteleras.

Vía.
La vía tenía una galga de 70cm, medida inusual, Los carriles eran de tipo Vignoles, de doce kilogramos metro, asentados sobre traviesas de roble de 15 por 15cm de sección y 115cm de longitud, repartidas a una distancia de 1m entre los ejes de las mismas. La sujeción del raíl era por placas de asiento y tirafondos.
La vía se encontraba asentada sobre una base de grava y cubierta por piedras irregulares con la cara plana hacia arriba, formando un enlosado a ras de suelo. El ancho de la plataforma es de 5m incluido el gálibo del tranvía y la carretera . La vía se situaba a la izquierda en sentido Cabreiroá. En la línea se instalaron tres desvíos, dos talonables correspondientes al apartadero antes mencionado, y otro accionado mediante marmita a la entrada de las cocheras, en el propio recinto del balneario. El camino tenía a ambos lados cunetas con el fin de recoger las aguas pluviales, y en varios tramos se encontraba vallado.

Instalaciones del tranvía.
Las cocheras estaban situadas contiguas al almacén de embotellamiento del agua mineral. Se habían construido para el resguardo y la revisión del material móvil. El edificio era una pequeña nave de 15m de largo por 7m de ancho. Tenía capacidad para dos vías que se introducían en el edificio por dos portones.
Cerca de las cocheras, se encontraba otro edificio imprescindible para la explotación de los tranvías de tracción animal; eran las cuadras, destinadas al mantenimiento y cuidado de los animales de tiro.

Para la explotación comercial esta línea disponía de dos tranvías y un vagón para el transporte de mercancías y equipajes. Los vehículos para viajeros tenían unas medidas de 5,30m de longitud total, en las que estaban incluidas las dos plataformas de acceso que tenían en cada extremo y que median 1m cada una. La caja era de 3,30m de largo y tenía una altura de 2,30m, el ancho era de 1,70m. La base de la caja se encontraba a una altura de 65cm desde la superficie de rodadura. Cada vehículo tenía capacidad para 14 viajeros sentados, para lo cual disponía de dos bancos situados longitudinalmente. El techo estaba provisto de linternón. La caja construida íntegramente en madera estaba provista de tres ventanas practicables en cada lateral. El acceso al interior del vehículo se hacía mediante unas puertas correderas situadas a ambos extremos de los testeros. El freno del vehículo era de husillo accionado mediante manivela. La suspensión era de muelles helicoidales. Para la iluminación exterior, cada vehículo contaba con un farol de petróleo como los usados habitualmente en el ferrocarril en la parte superior del techo de cada testero. En la parte lateral inferior de la caja estaba rotulado “Aguas de Cabreiroá”, y en los testeros llevaban inscrito el número del vehículo. Estos tranvías estaban equipados con faldones colocados en ambos testeros en donde se hallaban también los enganches para el tiro.

El vagon de mercancias del tranvía de Cabreiroá

El vagón de mercancías que había, correspondía a un plataforma con bordes medios, con una medidas similares a las de los vehículos para pasajeros, solamente que con las plataformas de acceso más pequeñas al estar dispuestas sólo para que pudiera ir el conductor. .

El tiro lo realizaban mulas, dado el suave perfil del trazado y el tamaño reducido de los coches, una sola mula en limonera, era capaz de tirar de los coches del tranvía. Desconocemos la cantidad de animales estabulados en la cuadra, pero por el parque del tranvía y el servicio que podía realizar, muy probablemente tres o cuatro animales serian suficientes .
Posiblemente, la cuadra albergara animales para otras necesidades del Balneario.
Fin del servicio.
No se sabe la fecha exacta en la que dejó de estar de servicio pero se supone que podría ser hacia1930, ya que es cuando el balneario oferta viajes en automóvil o autocar.
La terminal vienesa del tranvía de Baden

Balnearios y Tranvías.
En Europa muchos balnearios han dispuesto de servicios tranviarios, Uno de ellos muy famoso es el de tranvía de Viena- Baden, que aún hoy cubre el trayecto entre la capital austriaca y aquella ciudad balnearia.
Mas próximos, además del tranvía de Cabreiroá, el balneario de Pedernales dispuso de un tranvía de tracción animal inaugurado en 1916 y que resultó ser el ultimo tranvía de tracción animal puesto en explotación de la Península.
En Catalunya ,el famoso tranvía eléctrico de Mataró dispuso de un ramal que unía la terminal de Argentona con el Balneario de Burriach. De este tranvía recuerdo que en los años setenta todo su trazado estaba visible, a pesar de que el tranvía cesó en 1965.
El tramo de Argentona al Balneario de Burriach en 1972.

También algunos ferrocarriles tuvieron en los balnearios una importante fuente de tráfico, entre ellos, podemos destacar el ferrocarril de Caldes de Montbui-Mollet que abastecía a los famosos Balnearios de Caldes, el ferrocarril de Calahorra-Arnedillo en la Rioja que finalizaba junto al Balneario de Arnedillo; finalmente nos referiremos al bonito ferrocarril del Urola, que tuve la suerte de conocer en 1979 cuando aún funcionaba, y que disponía de una estación en el Balneario de Cestoa, cerca de donde hoy están las instalaciones del magnífico Museo Vasco del Ferrocarril.
El  ferrocarril Mollet Caldes de Montbui a su paso por Palau de Plegamans.

Desgraciadamente todas estas líneas han desaparecido de nuestro paisaje y solo gracias a antiguas fotografías o filmaciones es posible recordarlas.
El Ferrocarril del Urola en 1979