sábado, 8 de marzo de 2025

La Compañía Nacional de Tranvías. Dimensionado-IV


    Al comenzar la compañía «The Barcelona Tramways Co. Ltd.»  el proceso de cambio de tracción animal a eléctrica, se inició un proceso por parte del Ayuntamiento de revisión de las condiciones de concesión otorgadas a las compañías explotadoras de tranvías. El cambio de tracción, suponía una alteración en las condiciones de la concesión, y así lo entendió la autoridad municipal.

Uno de los aspectos más importantes de estas condiciones sería la caducidad de las mismas, tras la que las compañías deberían ceder sus activos al municipio, en este caso el de Barcelona.

Esta negociación fue larga y complicada, duraría una década y en ella intervendrían las compañías, el Ayuntamiento y el Ministerio de Fomento, dado que los tranvías eléctricos eran de su competencia.

Para intentar conservar parte de sus activos, la BT Co. Ltd, estableció la siguiente estrategia:

Crear dos nuevas compañías; una para las nuevas líneas y otra para edificios de la compañía. De esta manera las centrales, subcentrales y cocheras, podrían ser alquiladas a la empresa matriz, y los accionistas podrían disponer de estos activos al final de la concesión sin tener que cederlas al municipio.



Estas compañías serían:

Compañía Nacional de Tranvías que dispondría de las nuevas líneas que obtuviera en concesión.
Y la Compañía Auxiliar de Tranvías y Ferrocarriles Económicos de Barcelona que dispondría de los edificios de la compañía, arrendando su uso a la compañía explotadora.
Esta estrategia es la causa de la existencia de estas dos compañías. Así a principios del siglo XX, la antigua «Barcelona Tramways Co Ltd.» , pasaría a operar con las siguientes razones sociales:

1-«Los Tranvías de Barcelona S. A.» que disponía de:

1.1-Concesión y vías de Atarazanas a Gracia y Josepets.
1.2-Concesión y vías de Atarazanas a la Barceloneta y ramal a los Baños Orientales.
1.3-Concesión y vías de Plaza Palacio a Pueblo Nuevo.
1.4-Concesión y vías del tranvía de Circunvalación.
1.5-Concesión y vías de Paseo de Gracia al Arco de Triunfo por plaza de Tetuán.
1.6-Cocheras de Borrell y Ronda de San Pablo.
1.7-Fábrica de Electricidad de Carrera.

2-« El Tranvía de Barcelona, Ensanche y Gracia.» Con sus activos:

2.1-Concesión y vías del Tranvía de la Derecha del Ensanche.
2.2-Cochera de Ensanche en la Calle Torrent de les Flors.


3-«La Compañía Nacional de Tranvías» que dispondría de las líneas:

3.1-Concesión y vías de Josepets a Can Gomis con Ramal a Plaza de la Bonanova.
3.2-Concesión y vías de Jossepets a Calle Escorial por la Travesera de Dalt.
3.3-Concesión y vías de Josepets a Nuestra Sra. del Coll.
3.4-Concesión y vías de Plaza Universidad-Gran Vía-Llansá y Paralelo hasta la Ronda de San Pablo.
3.5-Concesión y vías de Plaza de Tetuán a calle Marina por la Gran Vía.
3.6-La Concesión y vías de tranvías de Plaza de España hasta Collblanc.
Posteriormente a la primera década del siglo XX se le añadirían otras concesiones que indicaremos en próximas entradas.

4- «La Compañía Auxiliar de Tranvías y Ferrocarriles Económicos de Barcelona» que disponía de:

4.1-La Cochera de Santa Perpetua en Gracia cerca de los Josepets.
4.2-La Cochera de Diputación-Vilamarí, próxima a la Plaza de España.
Mas adelante se ocuparía de otras nuevas instalaciones como el Taller de Sarriá y la Subcentral de San Juan.

Esta estrategia, finalmente, no dio los frutos deseados, así solo las instalaciones de Sarriá y Ensanche pasaron a manos privadas, estando ambas ocupadas en la actualidad por edificios de viviendas, el resto actualmente esta ocupado por escuelas y otros equipamientos municipales.










La Compañía Nacional de Tranvías.

La Compañía Nacional de Tranvías se constituyó como tal el 28 de diciembre de 1900, en escritura pública con la finalidad de transferir la concesión de la Red de Tranvías Eléctricos, Prolongaciones y Enlaces de los que explota la Compañía Anónima los Tranvías de Barcelona, (The Barcelona Tramways Co. Ltd.)

Las líneas a que se refería este documento eran:
1ª. Desde el extremo de la Ronda de San Pablo por las calles del Marqués del Duero y de Cortes hasta el paseo de Gracia.
2ª. Por la misma calle de Cortes, desde la plaza de Tetuán hasta la calle de la Marina.
3ª. Desde la Ronda de la Universidad hasta la calle de Provenza, por la Rambla de Cataluña.
4ª. Desde la plaza de Tetuán hasta la dicha calle de Provenza, por el paseo de San Juan.
El documento promovido por Neil Kennedy, director de la Compañía anónima de Tranvías de Barcelona, y Pascual García Pérez, representante de la Compañía Nacional de Tranvías, incluía la solicitud de transferencia de la concesión del tranvía eléctrico de los Josepets a Casa Gomis y ramal a la Bonanova.

Cruce de Craywinckel -República Argentina a primeros de los sesenta.

Tras las laboriosas gestiones que rodearon estas transferencias, la Compañía Nacional de Tranvías pasaría a explotar las nuevas concesiones, incluyendo la creación de nuevas líneas aún no incluidas en la Red de Tranvías Eléctricos, Prolongaciones y Enlaces.
La existencia de la Compañía Nacional de Tranvías duraría hasta junio de 1945, cuando el Ministerio de Obras Públicas aprueba la transferencia de líneas y proyectos de tranvías pertenecientes a la «Compañía Nacional de Tranvías» a favor de «Tranvías de Barcelona, Ensanche y Gracia».
No conocemos la motivación de esta transferencia, pero supondría el final de su actividad.
A continuación abordaremos el dimensionado de las concesiones abiertas hasta 1910, incluyendo en él, las modificaciones posteriores.

Dimensionado de la línea a la  Bonanova y Can Gomis.

La primera línea que la Compañía Nacional de Tranvías puso en servicio, fue el tramo desde la Plaza de Fernando de Lesseps (els Josepets) hasta la plaza de la Bonanova y Can Gomis.
La línea se abrió poco después de la puesta en servicio del tranvía y funicular del Tibidabo, dando servicio a esta nueva urbanización y conectando con Sant Gervasi mediante un trazado más directo que el de la Compañía General de Tranvías.

Coche imperial, ex tracción animal, sobre un truck Brill, típico de la línea en sus primeros años de servicio.

La vía se construyó con vía única y apartaderos, hecho que con el éxito de la línea contribuyó a su pronta saturación, de modo que pronto se estudiaría el desdoblamiento de la vía.

El trazado se iniciaba en la plaza de Lesseps, cruce con Santa Perpetua, donde finalizaba la línea de Atarazanas a Gracia, continuando por el paseo de la Diputación, hoy avenida de la República Argentina, hasta el cruce con la calle de Craywinckel. Este tramo contaba con tres apartaderos: uno en el cruce con Ballester, otro en Bolívar y el tercero junto a la Bajada de Gomis.

Paseo de la Diputación en Vallcarca, fotograma de Barcelona en tranvía, Ricardo Baños 1909

En Craywinckel, se desdobla la línea, un tramo continúa por el paseo de la Diputación hasta su encuentro con la carretera de Cornellà a Fogars de Tordera. Finalizando el recorrido en este punto con un apartadero. La otra desviación continuaba por Craywinckel, donde tenía un apartadero, en aquel punto se construiría el célebre Salón Craywinckel, qué actuaria como resguardo y punto de espera para los viajeros; la calle Craywinkel enlaza a su extremo con la carretera de Cornellà a Fogars, hoy passeig de St. Gervasi. En la carretera, tenía un apartadero a la altura de la avenida del Tibidabo y otro cerca de la calle de Folgueroles. Finalizaba en la plaza de la Bonanova y calle de St. Gervasi de Cassoles, donde tenía un apartadero para facilitar la maniobra de fin de línea.

En 1928, según el mapa "Parcelario de Martorell", la línea de la Bonanova y Can Gomis ya contaba con doble vía en su recorrido. La anexión de los pueblos del Llano de Barcelona ya se había consolidado, y algunas calles habían cambiado su nombre; así la calle de la Diputación, pasó a ser la avenida de la República Argentina y la carretera de Cornellà a Fogars de Tordera, paseo de San Gervasio.

Ramal a la Bonanova según plano Martorell de 1928

La doble vía, se iniciaba en la Plaza de Lesseps, y finalizaba en la de la Bonanova, en la Bocacalle de Muntaner; donde enlazaba con otra nueva concesión de la Compañía Nacional de tranvías, la Muntaner-Garriga, de la que hablaremos próximamente.

En este nuevo trazado se incluyó un apartadero, frente a la avenida del Tibidabo. Esto permitiría depositar material en los días de máxima afluencia al Tibidabo, cosa que se dio durante la Exposición Universal de 1929. Sin embargo, en el plano no figura el enlace que sí existió entre las vías de la Nacional de Tranvías y el tranvía del Tibidabo.

Final de la línea de Can Gomis e inicio del tranvía de la Arrabasada.

Por otro lado, el tramo a Can Gomis, quedó enlazado con el nuevo tranvía a la Arrabasada. En el punto final de su línea, las vías se compartían con la línea del Casino, y sin duda también gozaría de gran afluencia de viajeros en la época.

En el plano Martorell, figura el enlace entre ambas secciones con un solo desvío en el cruce República Argentina con Craywinckel; sin duda esto no facilitaría la conexión de ambas líneas.

Prolongación de la línea de Can Gomis.

Tras la Guerra Civil, y el cierre del tranvía de la Arrabasada, la línea de Can Gomis, se prolongó por el paseo de Valle Hebrón, hasta pasar el cruce de este con la carretera de St. Cugat, en el punto donde el fenecido tranvía de la Arrabasada, tenía su cochera. Para ello emplearía parte del trazado de la Compañía de Tranvías de Montaña (línea de la Arrabasada), incluyendo el ramal técnico hasta la cochera.

 Este tramo, en vía única desde el final de República Argentina, sobrevivió hasta su cierre en 1962.

Las dimensiones de este tramo eran:

En los años sesenta del pasado siglo desaparecería esta línea. Primero, como hemos visto, la línea de Can Gomis en 1962, y finalmente, el 7 de enero de 1965, cesaría el servicio de la línea 23, último tranvía que circularía por las vías del Josepets- Bonanova.











jueves, 20 de febrero de 2025

Un tranvía en las Exposiciones Universales de Barcelona 1888-1929.


    H
ace poco más de un año, revisando antiguos ejemplares del "Street-Railways Journal", encontramos unos artículos sobre la presencia de material tranviario en la Exposición Universal de Barcelona del año 1888. De ello dimos cuenta en nuestra entrada: Mr. Pages y la Exposición Universal de 1888.

En breve, se cumplirán 100 años de la Exposición Universal de Barcelona de 1929.

¿Qué tienen en común ambas exposiciones?  Suponemos que, entre muchas otras cosas, la presencia de un pequeño coche de tranvía, el Brill, actualmente numerado N.º 2.

Este coche se presentó como novedad en 1888 y cuarenta y un años después, como reliquia del pasado. No creemos que muchas piezas como esta hayan llegado hasta hoy, y sugerimos a los celebrantes que la tengan en cuenta para este aniversario.

Hasta encontrar el artículo de la citada revista americana, teníamos muchas dudas sobre el origen del coche Brill 2, recurrimos a los más veteranos expertos, y de entre ellos el Sr. J. Ibáñez nos facilitó la correspondencia que en su día sostuvo con el Sr. H. Cox sobre la venta de coches de tranvía de tracción animal del constructor Brill a España, y en su respuesta indicaba que solo había constancia de la venta de estos vehículos a la compañía del Tranvía del Este en Madrid.

Así creemos que este coche fue único en el parque tranviario de Barcelona.

El coche Brill fue adquirido por la Barcelona Tramways en 1890, mucho después del fin de la Expo, probablemente como material de saldo. Estaría en circulación en las líneas de la compañía entre 1890 y 1902, fecha en que Tranvías de Barcelona electrificaron la última de sus líneas de tracción animal, es decir, el tranvía de la derecha del Ensanche.

No tenemos certeza de si posteriormente fue usado como remolque, pero lo cierto es que sobrevivió hasta 1929.


En el pabellón de tranvías de Barcelona, y previa restauración del vehículo, fue expuesto como muestra de los orígenes de la compañía, junto a otros dos coches que presentaban los nuevos avances técnicos; el coche 511, modelo seleccionado para la modernización tranviaria de su red y el coche 951, que curiosamente fue rechazado por la comisión del Ensanche para la circulación por las líneas urbanas de Barcelona.

Tras la Expo del 29, el coche fue devuelto a la cochera, donde se mantuvo sin uso hasta que en 1954 fue objeto de un intento de compra por parte de un particular para uso publicitario, un artículo de la revista "Gratallops Tram", da buena cuenta de ello.

La publicación indicada reproduce el informe de la compañía sobre el estado del coche, del que se deduce, que el coche aún conservaba las rodaduras, es decir, ejes, ruedas, cajas de grasa y suspensiones.

Estas desaparecerían en el periodo 1954-1970. Tras la demolición de Vilana, pasó a estar depositado en el pequeño ramal de la central de Carreras, y posteriormente pasó a Diputación.

En las fotos que hemos consultado de dicha cochera, ya aparece en el suelo, sin ruedas, la codicia chatarrera de algunos personajes de la compañía, nos privó de este material histórico.

El sistema de rodadura original del coche Brill 2, según el grabado del Street-Railways Journal, corresponde al patentado por Bemis Car Box Co. de Springfield, Massachusetts, en 1885



La firma Brill lo adaptaría en sus tranvías, de tal modo que llegó a mantener un pleito con Bemis, por apropiación del diseño.

En los años noventa y durante el mandato de Mercè Sala en Transportes de Barcelona, se inició una restauración de material histórico de la compañía, el coche fue restaurado en su carrocería y al no disponer de rodaduras se le adaptó un truck Brill 21E, esta solución, sino ideal, al menos permitió completarlo y conservarlo hasta hoy.




El tranvía Brill 2, ha conseguido superar ciento treinta y siete años, y en 2029 contará con más de ciento cuarenta, la ocasión merecería que pudiera restaurarse con rodaduras del modelo original.

Existe documentación suficiente para realizar las réplicas de las mismas rodaduras, que no son difíciles de fabricar.

Lanzamos la idea al vuelo, por si alguien quiere hacérsela propia y llevarla a la realidad, lo que consideraríamos un avance en la preservación del material histórico de transporte.



martes, 11 de febrero de 2025

Dimensionado de la red del T.B.E. y G.


   Continuamos el dimensionado de la red de la Compañía Anónima de Tranvías de Barcelona, con la línea de la derecha del Ensanche.

Esta correspondía a la concesión de la Sociedad del Tranvía de Barcelona, Ensanche y Gracia, que fue absorbida por la Barcelona Tramways en 1891, pero que se mantuvo como sociedad hasta 1960.

Cruce Puerta del Ángel con Plaza Catalunya

La línea estuvo en explotación desde 1880 hasta 1968, con sucesivas modificaciones que afectaron a su trazado, por lo que nos obliga a efectuar varias tablas de dimensionado.

Al no disponer de la descripción del trazado para esta línea de la escritura de concesiones de la B.T., hemos procedido al dimensionado de su trazado sobre plano. Este sistema lo usamos como comprobación de las dimensiones escrituradas, del capítulo anterior, y nos dio un resultado aceptable.

El Tranvía de Barcelona, Ensanche y Gracia en su origen.

El 14 de agosto de 1880, el tranvía de la derecha del Ensanche inició su explotación. El trazado inicial se efectuó condicionado por las calles entonces urbanizadas. Era con vía ascendente desde Santa Ana, Puerta del Ángel, Fontanella, Plaza Urquinaona y Roger de Lauria hasta la calle de Provenza, donde finalizaba el término municipal de Barcelona.

Puerta del Ángel,  foto de José Esplugas Puig

Al no estar urbanizada aquella calle, a su paso por el término municipal de Gracia, el tranvía tuvo que continuar por las calles de Provenza, Claris y Buenavista, hasta alcanzar el Torrent de l'Olla, donde alcanzaba su trazado definitivo. Esta variante pasaba por terrenos que habían pertenecido a los Campos Elíseos de Barcelona, calles de Provenza y Claris, que, tras su cierre en 1873, fueron urbanizados.

El resto del trazado ascendente hasta la plaza Rovira no ofrecía ninguna dificultad, y se mantuvo sin alteraciones hasta el fin de su explotación.

Por el lado descendente, el tranvía circulaba por las calles Ancha (hoy Verdi), Argüelles (hoy Teruel), Torrijos, Travesera de Gracia, Cervantes (hoy Milá y Fontanals), Gerona y Rosellón hasta Bruch. El resto del trazado lo efectuaba por las calles de Bruch hasta Cortes (Gran Vía) y Roger de Lauria, continuando por el mismo trazado hasta Santa Ana. La vía por Torrente de las Flores, solo se empleaba como acceso a la cochera.

El dimensionado de este trazado corresponde al cuadro continuo.

Poco tiempo después, se sucederían una serie de urbanizaciones que propiciarían mejoras en el trazado de la vía.

En 1882, la Avenida de la Puerta del Ángel fue ensanchada, lo que significaría la desaparición de la calle Tripó. Ello conllevó la desaparición de algunos edificios, entre ellos los que daban a la plaza de Catalunya y permitió que pudiera prolongarse la doble vía hasta la calle Monte Sión, desapareciendo el apartadero que había en aquel punto.

En 1890 se produce la fusión del TBEyG con la CAT de B y el primer efecto sobre la vía, fue el establecimiento de un enlace de ambas redes en el cruce de Fontanella y Puerta del Ángel. También se inicia el proyecto de enlace de las redes para unirlas a través de Torrente de La Olla y Tibidabo (hoy Nil Fabra) desde Descubrimiento (hoy Biada), hasta Mayor de Gracia.

Plano del trazado de la vía, en el proyecto de 1880.

En 1891 el Ayuntamiento de Barcelona lanza una subasta de urbanización de las calles de Lauria, Córcega y Claris, pero al corresponder estas al término de Gracia, el Ayuntamiento de esta se opone a la misma. La anexión de Gracia a Barcelona, no llegaría hasta 1897; por tanto, Barcelona, no podía disponer de calles fuera de su jurisdicción.

El 24 de abril, se inician los trabajos de modificación del trazado de las calles Santa Tecla y Buenavista, a Torrente de la Olla y Córcega. El resto del trazado por Claris y Provenza se mantiene hasta entrado el siglo XX.

En 1894, ya está construida la vía de enlace entre Biada y Mayor de Gracia. Este tramo permite mantener el servicio a Josepets durante las obras de construcción de un colector en la Calle Mayor de Gracia.

En 1901, aún se halla en servicio el tramo Ancha-Argüelles-Torrijos-Travesera, la compañía solicita enlazar Travesera con Tte. de la Olla y abandonar aquel trazado.

La red de T.B.E.y G. tras la electrificación.

Poco antes de la inauguración de la electrificación de la línea, en julio de 1902, se traslada el tráfico de tranvías de la calle Bruch a Lauria con objeto de renovar la vía de la calle Bruch.

Al parecer, ya entonces, ambas calles dispusieron de doble vía.

Plaza de Santa Ana,  fototipia Thomas
En Septiembre de 1902, se inaugura la tracción eléctrica hasta la Travesera de Gracia, anteriormente ya se había enlazado la vía desde Torrijos hasta Tte. de la Olla en la Travesera de Gracia.

El 16 de Junio de 1903, el tranvía pasa de circular por Cervantes a pasar por Bailén hasta Torrente de las Flores.

No sabemos exactamente cuando se había enlazado la vía desde Cervantes a Torrente de las Flores.

Trazado de vías de Gracia en 1909, en rojo proyectos no finalizados.

El nuevo trazado partía desde el cruce de Bruch con Rosellón, continuando por dicha calle y Bailén con doble vía hasta la Travesera de Gracia. A su vez se realizaron diversos apartaderos en las calles Torrente de la Olla, Providencia, Torrente de las Flores y Travesera, los que sin duda mejoraría en gran manera el servicio tranviario.

Así hacia 1909 el trazado tenia las siguientes dimensiones:

El T.B.E.y G., años veinte y treinta.

Antes de 1928, desaparece el trazado por la Travesera de Gracia entre Torrent de l'Olla y Bailén. También en aquel periodo se produciría el paso por el tramo de la calle Lauria entre Provenza y Córcega  eliminando el rodeo que daba por la calle Claris, se renovó la vía, desapareciendo algún apartadero.

Tranvía descendiendo por Lauria en el cruce con Aragón

La construcción de la nueva cochera la Auxiliar en la calle de Santa Perpetua, permitiría disponer de un parque adecuado de vehículos, al haber quedado la cochera de Torrent de las Flors pequeña para el gran trasiego de tranvías que circulaban por las vías de aquella red. El enlace por Tte. de l'Olla mantuvo su actividad hasta el fin de su explotación.

Las líneas del Ensanche se desarrollarían según la siguiente tabla:

En los años treinta se acentúan nuevas medidas de circulación, sobre todo el establecimiento de direcciones únicas de circulación en el Ensanche. Ello afectaría a las calles de Lauria y Bruch.

Trazado de la vía en 1928, superpuesto en el proyecto de 1880.

De todas formas, aún se mantendrían en servicio líneas  de doble dirección en las calles de Gracia, hasta la Travesera de Gracia y hasta Plaza Rovira. Y no fue hasta finalizar los años cuarenta cuando la línea adquiriría un trazado unidireccional por las calles de Gracia, ascendiendo por Lauria y Torrent de l'Olla hasta Plaza Rovira y retornando por Tte. de las Flores y Bruch.


El T.B.E.y G., posguerra y fin de la línea

En los años cuarenta, la línea se prolongó por Torrent de l'Olla usando la vía de acceso a la cochera auxiliar. Que se alargó y empalmó al tramo de Nuestra Señora del Coll.

Este trazado fue efímero y a los pocos años la línea de Ntra. Sra. del Coll volvió a su trazado por Travesera de Dalt y Gran de Gracia.

En aquellas fechas había desaparecido la doble vía en las calles de Bruch y Lauria, y se enlazó en Rosellón con la nueva línea 37, hacia Maragall.

Hasta finalizar la explotación se sucedieron cambios de trazado, primero, la pérdida del tramo de Portal del Ángel entre Plaza de Santa Ana y Plaza Urquinaona, en 1953. Tras ello, los tranvías seguirían circulando desde Lauria, continuando por las vías del tranvía de Circunvalación para enlazar hasta la Barceloneta, línea 39 y hasta Atarazanas línea 30.

En 1963 se produjo el último cambio hasta su cierre en 1968. La red del Ensanche, se conecta a las vías de la Gran Vía, por las que continúa hasta la plaza de Tetuán, Paseo de San Juan, calle del Comercio, Paseo de la Industria, Marqués de la Argentera,   Plaza de Palacio y Paseo Nacional.

Trazado de la vía en 1963, superpuesto en el proyecto de 1880.

En la tabla continua, veremos el estado de las vías de esta concesión desde en su último período,  no hemos incluido aquí el trazado desde la Gran Vía hasta la Barceloneta, por corresponder a otras concesiones:

La última línea que circularía por la antigua red de la derecha del Ensanche fue el 39, Plaza Rovira a Barceloneta, que se despidió de sus pasajeros el 5 de febrero de 1968 tras 88 años de servicio.

miércoles, 22 de enero de 2025

Sant Antoni i L'Esquella de la Torratxa.

 


 

  Hace tiempo que no habíamos celebrado la festividad de San Antonio Abad ("Sant Antoni del porquet") patrón de bestias de carga y otros animales domésticos. La escusa para ello ha sido el toparnos con varios grabados en L'Esquella de la Torratxa que nos han ido como anillo al dedo para este menester. En Sant Andreu, el día 12 se celebró como cada año "els tres tombs", y nosotros, con un poco de retraso, lo celebramos ahora.

L'Esquella de la Torratxa

Paralela a la prensa convencional, y casi desde los orígenes de las publicaciones periódicas, surgió la prensa humorística. El humor forma parte de nuestra naturaleza, compensando muchos aspectos trágicos y trascendentales y evitando que nuestra existencia sea un valle de lágrimas.

El humor suele tener una naturaleza crítica, y muchas veces es el Pepito Grillo de los poderes establecidos, de ahí, que no suela ser bien aceptado por estos, lo cual vale para todos ellos en democracia y en los regímenes autoritarios.

En esta ocasión, y como siempre de forma casual, hemos profundizado en la publicación catalana “L'Esquella de la Torratxa”, como siempre en lo referido al transporte.

Y tras revisar los números disponibles en la Hemeroteca hasta el inicio del siglo XX, hemos encontrado una historia paralela del transporte narrada desde la óptica de pasajeros y viandantes, que complementa de forma crítica a la oficial.

L'Esquella de la Torratxa” fue una publicación longeva desde 1872 hasta 1939. Surgió como una publicación sustituta de La campana de Gràcia, para sortear la censura, pero desde 1879 se publicó paralelamente a su matriz con entidad propia.



L'Esquella de la Torratxa” tuvo una evolución tanto técnica como artística, desde un origen humilde, con tipografía de trazo fino, hasta espléndidos grabados e incorporación de la fotografía a inicios del siglo XX.

Por sus páginas pasaron articulistas y dibujantes de primera fila y todos ellos dejaron un amplio muestrario de la vida popular, que hoy nos permite contemplar la existencia de nuestros abuelos.

Nosotros nos hemos centrado solo en las ilustraciones referidas a las bestias de carga, para pasearnos por las últimas décadas del XIX.


Bestias de carga según L'Esquella de la Torratxa.

Que una publicación anticlerical como “L'Esquella”, dedicará su portada a Sant Antoni, tiene su enjundia. Pero es que “els tres tombs” tienen un gran arraigo en la tradición de Barcelona y sus pueblos agregados. La motivación de esta portada, fue la reciente inauguración de la tracción eléctrica en Barcelona.

El cambio de tracción como ya hemos escrito en este blog conllevó el cierre de establos, y la venta de todo el ganado, como dejaron patente varios anuncios de venta publicados en la prensa barcelonesa. Por lo que parece lógica la preocupación que muestran las mulas ante la imagen de su patrón.

Como siempre las administraciones son propensas a crear nuevas normativas, y en muchos casos las consecuencias reales de su aplicación no han sido previstas.

Así lo comentan Gallardo y Diamante, tras el resultado de que al carretero no le dejen lanzar un "mecagu-en-10".

Aunque existió un proyecto de tranvía por las calles de Fernando, Pza. de Sant Jaume y Calle de Jaume I, solo los riperts llegaron a dar servicio en esta ruta.

La plaza situada en el monte Taber, hacía que el ascenso desde las Ramblas por Fernando y desde la plaza del Ángel por Jaume I, tuvieran una fuerte pendiente, para superarla, los riperts disponían de mulas de encuarte.

Estas mulas fueron polémicas para algunos, ya que entre ascenso y descenso “pasturaban” por la plaza y aledaños “L'Esquella” lo vio así:

Las mulas estabuladas en la calle no podían evitar sus deposiciones, esto era uno de los perjuicios para el resto de usuarios de las calles, como bien lo escenificaba “L'Esquella”, que como solución indicaba el establecimiento de pequeños establos en la calle, para alojarlas.

En la otra viñeta, aparecen los entarugados, a finales del XIX en Barcelona se ensayó el uso de losas de madera en vez de los adoquines de granito..



A los tacos de madera para pavimentar, se les denominaba tarugos, de donde procede entarugado para denominar a tal pavimento. Tenemos constancia que se entarugó la calle Pelayo, aunque al parecer el sistema no dio el resultado esperado por el municipio.

Finalizaremos la entrada con una imagen de abrevado, y dejando una buena colección de grabados que esperamos publicar cuando surja la ocasión pertinente.


Entarugados.

Entre los siglos XIX y XX las ciudades experimentaron un crecimiento exponencial, en Europa el fin de los recintos amurallados expandieron las ciudades añadiendo superficie a las mismas.

Barcelona no fue una excepción, y al derribo de sus murallas, precedió la urbanización de sus alrededores siguiendo los trazados establecidos en plan Cerdá. El establecimiento de nuevas vías, planteaba un nuevo reto que fue su urbanización, es decir, la dotación de servicios como alcantarillado, iluminación y pavimentación. Al multiplicarse la superficie urbana, estos aspectos, tardarían en poder ser ejecutados.

La pavimentación total de las calles de Barcelona no se concluiría hasta finales del siglo XX, de ello que nuestra ciudad fuera conocida por las poblaciones vecinas como can Fanga por la cantidad de calles cuyo pavimento era simplemente el barro de antiguos terrenos de cultivo, que simplemente se habían trazado y explanado.

Cuando se estudiaron los pavimentos a establecer en la superficie de las calles, uno de los que se autorizó, fue el entarugado. En Barcelona hacia 1914 existían unos 1200 metros lineales de calle entrugadas frente a 880.000 m adoquinadas.

El entarugado consistía en un firme formado por tacos o tarugos de madera que se colocaban a modo de adoquines sobre arena u hormigón en la calzada de las calles. La menor dureza de la madera amortiguaba el ruido de las llantas de hierro de los carruajes, también hacía que su rodadura fuera más suave, mejorando el confort a los ocupantes de estos vehículos.
Sin embargo, si estos tarugos de madera no habían estado tratados correctamente, tenían una rápida degradación, más si se los comparaba con un material tan duradero como el granito. De ahí, que desaparecieran casi por completo de las calles.

No hay que confundir entarugado con parqué o entarimado. El entarugado estaba constituido por tacos gruesos de madera, mientras que el parqué se efectúa con un entrelazado de listones de este mismo material.